Golpe a la nostalgia

Fin de una era: Panini rompió contrato con FIFA tras 60 años y dejará de hacer las figuritas del Mundial

La noticia generó un fuerte impacto entre los fanáticos, ya que la empresa estaba ligada al Mundial desde México 1970
El álbum oficial Panini del Mundial 2026 y sus sobres, un ritual que llega a su fin tras el anuncio de la FIFA
07-05-2026
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Después de seis décadas de historia compartida, la FIFA tomó una decisión que sacude al mundo del fútbol y del coleccionismo: Panini dejará de ser la empresa encargada de las figuritas y álbumes oficiales de los Mundiales. A partir de 2031, la producción quedará en manos de Topps, la histórica marca estadounidense que pertenece al gigante Fanatics Collectibles. La medida marca el final de una era para millones de fanáticos que crecieron completando álbumes con el clásico logo de la empresa italiana.

El cambio representa mucho más que un simple reemplazo comercial: implica un giro profundo en el negocio global de los coleccionables deportivos, que en los últimos años se transformó en una industria multimillonaria impulsada por las tarjetas premium, las ediciones limitadas y el mercado digital.

Panini estaba ligada a la Copa del Mundo desde México 1970, cuando lanzó por primera vez el álbum oficial del Mundial y convirtió el intercambio de figuritas en un ritual global. Desde entonces, la empresa italiana acompañó prácticamente todas las ediciones de la competencia -con la excepción de Estados Unidos 1994- y construyó una relación emocional única con varias generaciones de hinchas. En países como Argentina, completar el álbum dejó de ser un simple pasatiempo para transformarse en una tradición cultural que atraviesa edades y clases sociales.

El anuncio llega además en medio del furor por el Mundial 2026 de Estados Unidos, México y Canadá, cuya colección volvió a provocar escenas repetidas en la Argentina: faltantes de sobres, denuncias por sobreprecios, reventa de figuritas difíciles y conflictos entre kiosqueros y distribuidores. Cada lanzamiento mundialista de Panini generó históricamente una verdadera fiebre popular, con intercambios en plazas, escuelas y redes sociales.

La FIFA justificó el cambio bajo la idea de "modernizar" el negocio y acercar nuevas experiencias a los fanáticos. En el comunicado oficial, el organismo explicó que Fanatics y Topps introducirán productos innovadores, entre ellos programas de parches auténticos utilizados por futbolistas durante los partidos. Una de las grandes apuestas será el sistema "Debut Patch", ya utilizado en ligas estadounidenses como la NFL, NBA y MLB: el jugador llevará un parche especial en su camiseta durante su debut en un Mundial, ese fragmento será retirado, autenticado e incorporado luego en una tarjeta firmada, transformándola en una pieza única para coleccionistas.

"Fanatics es un auténtico referente de innovación en materia de artículos coleccionables", afirmó el presidente de la FIFA, Gianni Infantino, al anunciar la alianza. El dirigente suizo destacó que el objetivo es generar "conexiones emocionales más profundas" entre los hinchas y los jugadores a través de artículos exclusivos y recuerdos utilizados en partidos oficiales.

Detrás del acuerdo también aparece una cuestión económica de enorme magnitud. Panini reconoció haber generado cerca de US$ 720 millones en ventas netas durante el Mundial de Qatar 2022, la colección más exitosa de su historia, y proyectaba ingresos cercanos a los US$ 1.500 millones para los próximos torneos. Sin embargo, Fanatics juega en otra escala: la compañía estadounidense prevé superar los US$ 4.000 millones en ingresos por coleccionables solo en 2026 y ya posee derechos exclusivos de competencias como la NBA, NFL, MLB, Premier League y Fórmula 1. El fútbol mundial era el gran negocio que todavía le faltaba conquistar.

El acuerdo también profundiza la guerra empresarial entre ambas compañías. Panini y Fanatics mantienen actualmente una fuerte disputa judicial en Estados Unidos. La firma italiana acusa a la empresa norteamericana de prácticas monopólicas y competencia desleal por concentrar una enorme cantidad de licencias deportivas globales, mientras que Fanatics respondió con una contrademanda por supuestas maniobras comerciales irregulares durante las negociaciones entre ambas partes.

La pérdida de la licencia FIFA golpea además en un momento delicado para Panini. Según reveló The Athletic, la empresa italiana había evaluado la posibilidad de vender parte de su negocio en 2025 y esperaba que el ciclo mundialista aumentara considerablemente su valuación. El avance de Fanatics alteró por completo ese escenario y terminó modificando el tablero global del coleccionismo deportivo.

Aunque el vínculo oficial recién finalizará después del Mundial 2030, el anuncio ya quedó instalado como el cierre simbólico de una etapa histórica. Panini no desaparecerá del mapa futbolero, ya que todavía conserva licencias importantes como la Eurocopa, la Copa América y distintas ligas locales, incluida la argentina. Pero el Mundial, el producto más emblemático de su historia, dejará de estar bajo su órbita tras más de 60 años.

Más allá de los millones de dólares y las estrategias comerciales, el cambio tiene una dimensión profundamente emocional. El álbum del Mundial fue durante décadas uno de los pocos objetos capaces de reunir a abuelos, padres e hijos alrededor de una mesa para abrir sobres, intercambiar repetidas y perseguir la figurita imposible. La llegada de Topps promete tecnología, ediciones premium y coleccionables sofisticados. Pero para millones de fanáticos en todo el mundo, el final de Panini en los Mundiales significa, simplemente, el fin de una costumbre que parecía eterna.

Los álbumes del mundial de Panini a lo largo del tiempo. (Foto: Clarín)

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