Ruptura del protocolo

El papel protagónico que tendrá Donald Trump en la final del Mundial 2026

El presidente de Estados Unidos romperá con uno de los protocolos más tradicionales del torneo y se convertirá en uno de los protagonistas de la jornada
Trump sostiene la Copa del Mundo junto a Infantino durante un encuentro en la Oficina Oval de la Casa Blanca .
23-06-2026
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La irrupción de Donald Trump en la final del Mundial 2026 ya no es una especulación. El presidente de Estados Unidos tendrá un rol central en la ceremonia más importante del fútbol mundial: estará presente el 19 de julio en el estadio MetLife de Nueva Jersey y participará de la entrega de la Copa del Mundo junto al presidente de la FIFA, Gianni Infantino. De esta manera, el mandatario estadounidense romperá con uno de los protocolos más tradicionales del torneo y se convertirá en uno de los protagonistas de la jornada.

La confirmación llegó del propio Infantino durante una entrevista con el programa Fox & Friends, donde aseguró que ambos compartirán el escenario durante la premiación. "Estaremos juntos con el presidente disfrutando de la final y entregando el trofeo al ganador, por supuesto, juntos", afirmó el dirigente suizo. También agregó, en tono distendido: "Estamos juntos todo el tiempo", en referencia a la estrecha relación que construyó con Trump durante los últimos años.

La decisión representa un cambio significativo respecto de las últimas ediciones de la Copa del Mundo. En Qatar 2022 y Rusia 2018 fue el propio Infantino quien entregó el trofeo a los capitanes campeones, mientras que durante la gestión de Sepp Blatter también era la máxima autoridad de la FIFA quien encabezaba ese momento. Sin embargo, en otras épocas hubo excepciones: la reina Isabel II le entregó la copa a Bobby Moore tras el título de Inglaterra en 1966 y el rey Juan Carlos de España hizo lo propio con Dino Zoff en el Mundial de 1982.

La creciente cercanía entre Infantino y Trump se profundizó desde el regreso del republicano a la Casa Blanca. El presidente estadounidense encabeza además el comité especial creado por su administración para coordinar la organización del Mundial 2026, que se disputa en Estados Unidos, México y Canadá. El grupo trabaja en temas vinculados con la seguridad, la logística, el transporte y el ingreso de millones de visitantes durante el torneo.

La relación entre ambos también tuvo gestos simbólicos. En diciembre del año pasado, durante el sorteo del Mundial realizado en Washington, Infantino le entregó a Trump el denominado "Premio FIFA de la Paz", una distinción creada por la entidad. Además, el dirigente llevó el trofeo de la Copa del Mundo al Salón Oval de la Casa Blanca, una imagen que reforzó la alianza entre ambos y que despertó cuestionamientos dentro del ambiente futbolístico.

La posibilidad de que Trump tuviera un papel relevante en la final ya había comenzado a tomar fuerza tras el Mundial de Clubes disputado también en el estadio MetLife. En aquella ocasión, el mandatario entregó el trofeo al capitán del Chelsea, Reece James, luego de la victoria sobre Paris Saint-Germain (PSG). Sin embargo, la escena se volvió viral porque Trump permaneció sobre el escenario mientras los jugadores celebraban el título, generando desconcierto entre varios futbolistas. Finalmente, Infantino debió acercarse para acompañarlo hacia un costado y dejar a los campeones en primer plano.

Ahora, distintos medios internacionales señalan que una situación similar podría repetirse en la final del Mundial, aunque a una escala mucho mayor. La FIFA estaría dispuesta a otorgarle un protagonismo inédito durante la ceremonia e incluso permitirle permanecer junto al plantel campeón durante parte de los festejos.

Paradójicamente, Trump tuvo hasta ahora una presencia muy limitada durante el torneo. No asistió al debut de Estados Unidos frente a Paraguay ni al encuentro posterior ante Australia, pese al entusiasmo que mostró públicamente por el seleccionado dirigido por el argentino Mauricio Pochettino. Tras la goleada inicial, utilizó su red social Truth Social para felicitar al equipo y previamente mantuvo una conversación telefónica con el entrenador argentino, a quien le manifestó su respaldo. "Tienes grandes posibilidades de llegar a la final. Solo quiero desearte mucha suerte", le dijo.

La decisión de colocar al presidente estadounidense en el centro de la ceremonia genera debate dentro del mundo del fútbol. Diversas federaciones y dirigentes cuestionan la creciente cercanía entre Infantino y Trump y consideran que la FIFA corre el riesgo de comprometer la neutralidad política que históricamente intentó preservar. Sin embargo, a menos de un mes del partido decisivo, todo indica que el presidente de Estados Unidos será una de las figuras más visibles de la final del Mundial 2026 y que compartirá el momento más esperado del torneo: la entrega de la Copa del Mundo al nuevo campeón.

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