Diógenes De Urquiza: "Nos dejaron un desastre"
Caliente, el café recibe temprano al diario El Economista en el despacho de Diógenes De Urquiza en la subsecretaría de Deportes en el CENARD, en el barrio de Núñez. A lo lejos, el imponente Más Monumental; antes, al pie de las oficinas y dentro del mismo predio, las canchas de atletismo completan el paisaje en una mañana soleada.
Diógenes, que en griego significa "hijo de la divinidad", ex número 1 del mundo en padel, se sumó a la subsecretaría de Deportes en agosto en lugar de Julio Garro.
Y como lo que fue, campeón mundial del pádel, siempre pone a la bandera nacional por encima de todo. Considera que para el deportista argentino no hay nada comparable con escuchar el himno nacional en un Juego Olímpico. Un patriota que responde sin medias tintas ni titubeos.
Hace unos años dijiste que algunos de tus deseos para el futuro del deporte nacional eran que haya mayor unidad, que el deporte sea más inclusivo y tener más medallas en los próximos JJ.OO. ¿Cómo estamos hoy en esos aspectos?
-El deporte inclusivo va creciendo día a día muchísimo ya que es una herramienta de unión, como para que los chicos puedan ser tenidos en cuenta y no queden afuera de la sociedad. Hay diferentes programas que se han llevado mucho más por parte de la secretaría con los diferentes municipios que es la base de la pirámide que el día de mañana hará crecer el deporte. Con respecto a tener más medallas, se está haciendo un trabajo complementario entre la subsecretaría y el ENARD trabajando en la política deportiva en conjunto. Tratando de seguir los ejemplos de las potencias para el día de mañana obtener mayores medallas.
¿Qué expectativas podemos tener para los Juegos Panamericanos de Asunción en agosto?
-Argentina en el Panamericano es de los países más fuertes con Brasil, y habrá que ver con qué vendrán Estados Unidos y Canadá. En varios deportes somos casi oro o plata, y en otros podemos sacarles las medallas a otros países porque los chicos van creciendo continuamente. Nos va a ir bien en el Panamericano.
Desde que asumió Milei hubo varios despidos en todos los estratos del estado y la Subsecretaría de deportes no fue la excepción; ¿cómo afecta esto el desarrollo de nuestros deportistas?
-Fue una bajada de línea del presidente, la subsecretaría no fue la excepción. Desde ya que estas situaciones a nadie le gusta pasarlas, a partir de eso se intentó hacer un estado eficiente que no afectara el buen funcionamiento de los diferentes organismos. La verdad se hizo un trabajo muy meticuloso en todas las direcciones para cuidar a la mayor cantidad de personal que podía estar afectada en esta situación. No obstante, consideramos que el trabajo base de la Secretaría es un acompañamiento del trabajo que hacen las federaciones para el buen desempeño de los deportistas.
¿Qué tan ciertas fueron las críticas de la ex Leona Agustina Albertario hacia el CENARD y su estado calamitoso?
-No hablé con Albertario pero la realidad es que no tenemos interferencia en la autonomía de las confederaciones. No obstante, las instalaciones que hoy en día utiliza hockey se vieron afectadas en el último año por la obra de al lado, pero heredamos el deterioro del gobierno anterior, nos dejaron un desastre. Por otra parte, creería que los comentarios de Albertario iban más enfocados en la confederación de hockey, que, siendo el equipo que son, no cuenta con instalaciones propias, como sí lo tienen handball, rugby o patín. No obstante, trabajamos para darles las mejores condiciones a las disciplinas que lo necesitan. Por ejemplo, estamos terminando el arreglo de la pileta olímpica, que perdía miles de litros por día; el polideportivo Najnudel; y, entre los planes, está hacer una nueva cancha de hockey... Pero sería imposible hacerle un estadio a cada una de las 90 disciplinas que apoyamos: deberíamos tener la mitad de Buenos Aires.
El padel, Mar del Plata y los galpones de papa
De Urquiza, aparte de subsecretario de Deportes en la actualidad, se destacó por fundar el padel a fines de los '80 en Mar del Plata y le cuenta a El Economista su verdadero origen: "En Mar del Plata, que se transforma en la capital del padel (habría 1000 canchas), había galpones de papa que se funden y se transformaron en canchas. Y ahí surgió la cancha de padel que se juega hoy. Es decir que la cancha que se juega hoy es un invento 100% argentino. Junto a amigos inventamos la cancha de vidrio de blindex que es la que ahora se juega en todo el mundo, la cual sigue estando en Mar del Plata en un club llamado 'Playtime"".
Además de destacarse en el padel, es experto marketing, organizador de eventos y practica diversos deportes. En el CENARD, junto a su equipo de gestión, ordena lo que les dejó el anterior mandato, se viste de ataja-penales y eleva la vara día a día, para que la reconstrucción continúe. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar