El camino de la Argentina en la defensa del título obtenido en Qatar 2022 comenzó a delinearse el pasado viernes 5 de diciembre con el sorteo del Mundial 2026, el primero de la historia que contará con 48 selecciones en competencia. La "Albiceleste", ubicada como cabeza de serie en el Bombo 1, integrará el Grupo J y ya sabe que, en caso de avanzar como líder, se enfrentará en 16avos de final a un segundo que podría ser España o Uruguay, esta última dirigida por Marcelo Bielsa, un condimento que inevitablemente agrega tensión y atractivo al cuadro eliminatorio.
El primer rival que acompañará al equipo liderado por Lionel Messi en la zona será Austria, selección que realizó una gran eliminatoria europea frente a Bosnia, Rumania, Chipre y San Marino. Es un equipo en crecimiento, con buena renovación y que llegará al torneo con ritmo competitivo.
Luego, desde el Bombo 3, apareció Argelia, representante africano y rival del debut argentino en la defensa de la corona. Los estrenos mundialistas suelen ser traicioneros -ahí están los ejemplos de Camerún en 1990 y Arabia Saudita en Qatar 2022-, por lo que la advertencia es clara: no subestimar a nadie, menos aún a un seleccionado africano, históricamente físico, intenso y de buenas camadas juveniles.
El último en caer al grupo fue Jordania, uno de los equipos con peor ranking FIFA del sorteo pero que llega con un hito histórico: disputará su primer Mundial. Es, además, el único rival del grupo con el que Argentina no registra antecedentes de ningún tipo.
La FIFA anunciará mañana mismo los horarios y sedes de cada partido, buscando facilitar la logística de selecciones y aficionados en un torneo que se disputará en tres países: Estados Unidos, México y Canadá.
En cuanto al historial, Argentina mantiene una relación mínima con los tres rivales del grupo, aunque existen referencias que permiten trazar un panorama general. Contra Austria sólo hay dos partidos registrados: el amistoso de 1980, recordado por el hat-trick de Diego Maradona en el 5-1 en Viena, y el empate 1-1 previo a Italia 90 con gol de Jorge Burruchaga. Frente a Argelia, el único cruce fue otro amistoso vibrante, un 4-3 en el que marcaron Messi (2), Carlos Tevez y Esteban Cambiasso, en plena preparación para la Copa América bajo el mando de Alfio Basile. Con Jordania, directamente, no hay registro oficial ni amistoso.
A nivel global, el análisis sí encuentra bases sólidas: Argentina registra 47 triunfos en 88 partidos mundialistas y mantiene balances históricos favorables frente a selecciones africanas, además de un rendimiento competitivo frente a los equipos europeos. En este sentido, aunque la Albiceleste casi no tenga pasado contra Austria, Argelia o Jordania, su performance histórica sugiere una posición ventajosa frente a rivales menos experimentados en este tipo de escenarios.
En síntesis, el grupo presenta rivales variados, sin antecedentes significativos pero con contextos que invitan a la cautela. Sin embargo, la combinación entre el presente competitivo de Argentina, su potencia en Mundiales y la falta de historia de peso de sus rivales proyecta un panorama alentador para el inicio del sueño de revalidar la corona en 2026.



