Cripto en fase de redistribución: el mercado se acomoda
En las últimas semanas, el mercado cripto viene mostrando señales mixtas. Bitcoin cedió algo de terreno, Ethereum aguantó firme y XRP mostró rebotes tácticos. Desde Buenbit, lo leemos como una fase de redistribución: una etapa que puede resultar incómoda en el corto plazo, pero que no rompe con la narrativa de fondo de un ciclo alcista todavía activo.
La corrección reciente de Bitcoin, que lo llevó a tocar los US$ 114.723, responde más a una toma de ganancias lógica que a un cambio estructural. Aún con la presión vendedora latente, los compradores volvieron a aparecer cerca de ese nivel, mostrando que el apetito por comprar en las bajas sigue intacto.
El índice cíclico IBCI de CryptoQuant, que seguimos de cerca en Buenbit, indica que BTC está en zona de distribución, pero aún lejos de los niveles que marcaron techos históricos. Dicho de otro modo: el mercado parece estar tomando aire, no desinflándose.
Desde lo técnico, hay que mirar de cerca las medias móviles exponenciales (EMAs). Si el precio logra reconquistar la EMA 100 (US$ 116.461) y la EMA 50 (US$ 117.843), podría habilitarse un nuevo impulso. En cambio, una eventual caída tendría como soporte clave la EMA 200, en US$ 113.520.
ETH mostró una mayor solidez, rebotando cerca de los US$ 3.500 y operando actualmente en torno a los US$ 3.717. ¿Qué lo sostiene? Los ETFs spot en Estados Unidos, que registraron flujos positivos diarios, con u$s 231 millones solo el jueves pasado y más de u$s 8.800 millones acumulados.
Estos números no son menores: reflejan el interés sostenido del capital institucional, y reafirman a Ethereum como una apuesta estratégica de largo plazo. Si logra quebrar la resistencia de corto plazo, el próximo objetivo sería la zona psicológica de u$s 4.000.
En caso de retrocesos, las EMAs de 50, 100 y 200 períodos (US$ 3.575, US$ 3.351 y US$ 3.065) ofrecen una red de contención sólida.
Estrategia: equilibrio entre fundamentos y táctica
Hoy el mercado invita a una estrategia balanceada. Mantenemos nuestra preferencia por una cartera core centrada en Bitcoin y Ethereum, con una porción táctica en altcoins selectas como XRP, que pueden ofrecer rebotes atractivos en niveles de soporte.
Al mismo tiempo, es clave monitorear los datos on-chain, los flujos hacia ETFs y cualquier señal de euforia que indique que el ciclo podría estar maduro. Hay margen para el optimismo, pero también para la prudencia.
Lo que sí es seguro es que el mercado está lejos de haber dicho su última palabra. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar