VW reduciría 100.000 puestos de trabajo y cerraría cuatro plantas para recortar costos
El Grupo Volkswagen está considerando cerrar cuatro fábricas y aumentar los recortes de empleo hasta 100.000 en Alemania, según informaron este viernes al menos dos contactos familiarizadas con el asunto.
El medio alemán Manager Magazin dio la primicia que luego fue corroborada y ampliada por la agencia Automotive News, con información de Bloomberg y la agencia Reuters.
Según las fuentes, VW tiene previsto cerrar las fábricas alemanas de Hannover, Zwickau y Emden, así como una planta de Audi en Neckarsulm, y la producción se interrumpiría una vez que se hayan retirado del mercado los modelos que actualmente se fabrican en esas plantas alemanas.
Al mismo tiempo, el CEO del Grupo VW, Oliver Blume planea eliminar hasta 100.000 de los aproximadamente 657.000 puestos de trabajo actuales. Eso supondría duplicar el objetivo de reducción de plantilla fijado hasta ahora, ya que hace apenas unos meses se había anunciado que se recortarían unos 50.000 empleos de acá a 2030, un plan que ya entonces fue considerado drástico.
Según la compañía, la plantilla global, incluyendo sus empresas conjuntas en China, ascendía a 657.389 empleados al cierre del primer trimestre. De estos, 279.698 se encontraban en Alemania.
Los miembros del Consejo de supervisión de VW ya fueron notificados de esto y los detalles se debatirán en una reunión el 9 de julio en lo que podría ser la mayor reestructuración de la historia del sector automotor.
Un portavoz de la compañía declinó hacer comentarios sobre documentos confidenciales. "Los hechos relevantes del asunto serán analizados y aprobados por los organismos pertinentes. No nos adelantaremos a este proceso", declaró en un comunicado enviado por correo electrónico. "Todo el Grupo, incluyendo sus marcas y filiales, debe experimentar una profunda transformación", añadió.
VW también tiene previsto reducir la inversión en aproximadamente un 15%, hasta situarla en algo más de 130.000 millones de euros (unos US$ 148.000 millones) en los próximos cinco años.
El primer intento de Blume por cerrar plantas infrautilizadas en Alemania tuvo lugar en 2024 y se topó con una feroz resistencia por parte de los sindicatos, lo que obligó a dar marcha atrás y garantizar que no habría cierres en esta década.
La presión de China obliga a tomar decisiones incómodas
Oliver Blume, junto a su CFO, Arno Antlitz, propone la mayor reestructuración en los 89 años de historia de la compañía para hacerla más eficiente.
¿Qué lo impulsa? La presión de revitalizar la situación del segundo mayor fabricante de automóviles del mundo, después de Toyota, mientras lucha contra los aranceles, la competencia china y la costosa (y errática) transición a los vehículos eléctricos, factores que han afectado negativamente a sus beneficios.
A su vez, el directivo se comprometió a reducir la extensa cartera del Grupo para centrarse en su negocio principal. Según Manager Magazin, estos planes forman parte del concepto "Visión Objetivo del Grupo" para 2030, que Blume presentó recientemente al Consejo de administración y que tiene previsto presentar al Consejo de supervisión el 9 de julio.
Los líderes sindicales no tardaron en rechazar los nuevos planes. "Inquietan a nuestra plantilla y a las regiones donde operamos", expusieron en un comunicado conjunto del comité de empresa y el sindicato IG Metall. "Si se siguen adelante con estos planes, nos opondremos con todas nuestras fuerzas", añadieron.
Implementar recortes de empleo en VW es una tarea difícil ya que los representantes de los trabajadores ocupan la mitad de los escaños en el Consejo de supervisión de VW, y el Primer Ministro del Estado alemán de Baja Sajonia -que cuenta con otros dos escaños- ya adelantó no aceptaría el plan.
En este sentido, el analista independiente del sector automotor alemán Matthias Schmidt, opinó que "el Grupo VW ha sufrido años de abandono en el ajuste de sus plantillas debido al férreo control que ejercen el gobierno regional y los sindicatos sobre la empresa. La realidad del mercado está afectando con especial dureza al gigante alemán".
Por su parte, Ingo Speich, de Deka, accionista de Volkswagen, indicó que "los altos costos son sólo un síntoma, no la causa. No abordan la causa principal, que son las bajas ventas".
Volkswagen debe lanzar al mercado productos atractivos y con alta demanda; eso pondría fin al debate sobre los costos", le dijo a Reuters.
Cabe mencionar que tras haber sido el principal fabricante de autos de China durante años, Volkswagen fue relegado al segundo lugar por BYD en 2024 y cayó al tercer lugar en 2025.
Al mismo tiempo, las automotrices chinas se están expandiendo a los mercados emergentes y están creciendo rápidamente en Europa, donde -a mayo de este año- lograron duplicar su cuota de mercado, en comparación con el año anterior.
Decenas de fabricantes de automóviles chinos más han lanzado sus productos en Europa o planean hacerlo próximamente, en algunos casos incluso produciendo localmente.
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