Carlos Leyba

Carlos Leyba

Economista

Reconocimientos

  • Profesor Titular Emérito UBA

Educación

Lic. en Economía Política UBA - Post Grado en Econometría ULB (Bélgica)

Ubicación

Ciudad Autónoma de Buenos Aires, Argentina

Idiomas

Español

¿Reformas estructurales?

Lo prioritario es reformar la estructura de la acumulación reproductiva. Llevar la tasa de inversión bruta fija al 30% anual es el mínimo indispensable para aspirar a una tasa de crecimiento razonable. Para eso, es necesaria la promoción y no dejar todo en manos del mercado.

Las lecciones del pasado exitoso

El Estado de Bienestar, los 30 gloriosos, fue ?aunque parezca extraño? un gran período de consenso colectivo sobre el tipo de sociedad en la que queríamos vivir. La discrepancia tenía que ver con el ejercicio del poder y las velocidades entre equidad e inversión.

Tiempos difíciles

Pero para eso hace falta que la oposición aproveche los pasos insuficientes, pero necesarios, que ha dado Hernán Lacunza y profundice las cosas en esa dirección: no vamos a un default porque todos podemos habilitar una renegociación que nos permita respirar.

Tiempo es lo que no hay

Dujovne es economista pero piensa como consultor: es decir desde afuera. Lacunza es economista pero piensa como un policy maker. El método no es menor: los métodos en política estructuran. Después del tembladeral del lunes 12, lo que se vive en materia política estos días, es sorprendente.

Entre los Reyes Magos y el Ratón Pérez

Las maquinarias electorales no pueden pensar la solución de los problemas. Simplemente se trata de ganar. Lo vemos de ambos lados. Pero sin política, sin vida en los partidos, no se gestan ni se alumbran ideas claras que disipen las sombras del presente.

Otra vez el equilibrio

Para salir de esta emboscada histórica hay que pensar en el equilibrio sistémico y no renunciar a ninguno de los instrumentos aptos para reparar los profundos desequilibrios, de los que el mercado es sólo uno y el Estado, como voluntad colectiva, el principal responsable.

¿Un punto de no retorno?

Falsificar la historia es tóxico. No sirve para repetirla. Despegamos hace rato de un lugar al que sensatamente deberíamos volver, cuando 800 mil eran los pobres y el 95% de la sociedad podía resolverlo. El punto de no retorno es cuando no seamos suficientes para resolverlo.

Frío y vida en común

Como en todas las cuestiones que violan los derechos humanos no importa cuántos son. Importa que no lo hemos podido resolver. Las personas abandonadas en “situación de calle” son sólo un anuncio de una enfermedad mucho más profunda.

La cuadrera

El marco siempre fue hostil para el desarrollo de la industria y no penetró la idea de Pellegrini. “Sin industria no hay Nación”, dijo. ¿Queremos serlo?

Preguntas y respuestas II

Supongamos que la nuestra fuera una economía extremadamente cerrada. “La apertura” bien podría ser una salida toda vez que sería lo que no tenemos. Lo que no ensayamos. Pero no es así. Lo hicimos y todos los ensayos terminaron mal: terminamos en una situación peor que la anterior.

Pregunta y respuesta I

La tan debatida decadencia de Argentina tiene la edad del Rodrigazo: 44 años y ninguno más.

Geografía de la grieta

Macri y el kirchnerismo representan sin duda la grieta política, inmensa, profunda. Pero en ninguno de esos territorios políticos se diseña, se madura, una estrategia política para lograr cerrar las grietas social y política. La disputa está instalada en aumentar la grieta política.

Llueve, al estanque para no mojarse

Es difícil entender por qué el Gobierno considera que la economía es menos volátil cuando hay una alta inflación, las tasas de interés son elevadas y hay un debate diaro sobre el nivel de tipo de cambio. Tampoco se entiende por qué el representante del FMI dice que “lo peor ya pasó”.

Las banderas de Gelbard

¿El programa de Gelbard fue un éxito? ¿Un fracaso? Ni una cosa ni la otra. Fue abandonado, interrumpido y deformado. No tengo dudas de que su abandono está asociado a la larga decadencia de 45 años de la política económica gobernada por la “sorpresa” y la ausencia de programa.

Decálogos y compromisos

Lo mejor sería la convocatoria auténtica del Gobierno a todos los opositores, la producción, el trabajo, la academia, para debatir como alejarnos del default y, sobre todo, cómo bajar el costo de lograrlo. Porque el costo que estamos pagando es demasiado caro y notablemente ineficiente.

Lo necesario, ¿es posible?

La novedad es gobernar en la contradicción, que desconcierta e irrita: los simpatizantes desconcertados, los adversarios irritados. No es el clima de gobernabilidad necesario para un país que tiene un riesgo país en alza, un desempleo presionando para arriba y una pobreza escandalosa.

Pensar la coyuntura no alcanza

Hay una triple telaraña de incertidumbre. La económica, derivada de una estanflación descorazonadora. Que se suma a la incertidumbre social, empujada por la crisis distributiva que se manifiesta en la pobreza y la temperatura de la conflictividad. Y, finalmente, la incertidumbre política.