Récord histórico: el consumo de carnes en Argentina llegó a 116,5 kg por persona, pero con fuerte peso importador
El mapa del consumo de proteínas en Argentina cerró el 2025 con una cifra que rompe todos los registros históricos. Según datos de la Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca, el consumo total de carnes (bovina, aviar y porcina) alcanzó los 116,4 kg per cápita (algunos analistas privados lo sitúan en 116,5 kg), marcando un incremento del 3,85% al 6% interanual, dependiendo de la metodología.
Este volumen no solo supera los registros de gestiones anteriores, sino que posiciona a la Argentina como el segundo consumidor mundial de carne, superando a Australia y quedando solo por detrás de Estados Unidos.
Un podio histórico: la comparación con años anteriores
La gestión de Javier Milei cerró su segundo año con un nivel de ingesta combinada que supera hitos previos:
- 2025 (Milei): 116,5 kg
- 2015 (CFK): 115,8 kg
- 2023 (Fernández): 114,6 kg
- 1978 (Mundial): 108 kg (con un mix diferente, dominado por la vaca).
El nuevo mix de la dieta argentina
A diferencia del siglo XX, donde la carne vacuna era la hegemonía absoluta, hoy la canasta es más equilibrada. La carne porcina fue la gran dinamizadora con un crecimiento del 8,44%, seguida por la aviar y la bovina.
Los argentinos en promedio comimos el año pasado 49,9 kilos de carne vacuna (3,4% más que en 2024), 47,7 kilos de carne aviar (2,9% más que el año anterior) y 18,9 kilos de carne porcina (con un fuerte 8,8% de crecimiento). En total las tres proteínas sumaron 116,5 kilos anuales por habitante. Son 6,5 kilos más respecto de los 110 kilos que se habían comido en 2024.
La contracara: producción estancada y dependencia externa
A pesar de la euforia por el consumo récord, el análisis sectorial advierte sobre la sostenibilidad de este fenómeno. El incremento de la demanda interna (unas 290.000 toneladas adicionales) no fue acompañado por un aumento proporcional en la producción local.
Para cubrir el "bache" de oferta, el mercado recurrió a dos vías que afectan la macroeconomía:
Explosión de Importaciones: El ingreso de carne desde países vecinos (principalmente Brasil) mostró saltos alarmantes. Las importaciones de carne vacuna crecieron 580%, las de pollo 348% y las de cerdo 135% (especialmente bondiola brasileña).
Recorte de Exportaciones: Para abastecer el mostrador local, se retrajeron los envíos al exterior. Las exportaciones de carne vacuna cayeron de 935.000 a 850.000 toneladas, mientras que la carne aviar sufrió un recorte del 10,4% en sus despachos internacionales.
"Sin políticas consistentes que permitan producir más carne, la mayor demanda se cubrió recortando exportaciones o trayendo más carne de afuera", señalan analistas del sector, advirtiendo sobre el impacto en el ingreso de divisas.
Desafíos para el 2026
Si bien el Gobierno destaca el fortalecimiento de la competitividad y el acceso a alimentos de calidad, el desafío para el corriente año será incentivar la producción primaria. El objetivo: que el consumo récord no dependa de la pérdida de mercados externos o del drenaje de dólares por importaciones. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar