Dos potencias en expansión

iGaming en Sudamérica: dos potencias del casino en expansión, dos modelos en contraste

Argentina y Brasil consolidan sus mercados digitales con distintos enfoques regulatorios y demográficos.
La industria del iGaming en América del Sur vive un momento de expansión sin precedentes. EE
06-10-2025
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La industria del iGaming en América del Sur vive un momento de expansión sin precedentes, impulsada por la digitalización, la penetración de internet y el interés creciente por las apuestas deportivas y los juegos online. Argentina y Brasil lideran esta transformación, aunque con modelos regulatorios y dinámicas de consumo profundamente diferentes.

Un mercado argentino en plena transformación tecnológica

Argentina se consolidó como una de las principales fuerzas del iGaming latinoamericano. Con cerca de 8 millones de jugadores activos y una penetración del 25% entre adultos, el país combina tradición cultural, fanatismo deportivo y un ecosistema tecnológico en rápido desarrollo.

El marco regulatorio argentino, descentralizado entre las 24 provincias, ofrece tanto oportunidades como desafíos. Buenos Aires, pionera en licencias online, funciona como puerta de entrada para los operadores internacionales. Sin embargo, la falta de uniformidad entre jurisdicciones genera un mosaico normativo que encarece la operación y exige adaptación constante.

En 2024, el gobierno nacional implementó la verificación biométrica de edad mediante el sistema RENAPER, y prohibió la publicidad de juegos de azar para reforzar la protección de menores y personas vulnerables. Al mismo tiempo, avanzan planes para establecer estándares nacionales comunes que unifiquen criterios sin eliminar la autonomía provincial.

Estas reformas buscan profesionalizar el sector, combatir el juego ilegal y fortalecer la transparencia. Según proyecciones, el mercado argentino generará €2.35 mil millones en 2025, con una tasa de crecimiento anual compuesta (CAGR) del 4,49% hasta 2029, alcanzando un tamaño estimado de US$ 6.6 mil millones.

Brasil: el gigante regional y su salto hacia la formalización

Con más de 215 millones de habitantes, 92,5% de hogares con acceso a internet y una pasión histórica por el fútbol, Brasil representa el mercado más prometedor del continente.

La legalización de las apuestas deportivas y del iGaming entre 2024 y 2025 marcó un antes y un después. El sector, que había crecido de manera informal desde la aprobación de la Ley 13.756/2018, está en plena consolidación gracias a la Ley 14.790/2023, que estableció impuestos del 12% sobre ingresos brutos (GGR) y 15% sobre ganancias personales.

El mercado brasileño alcanzará una facturación de R$120 mil millones (US$ 21 mil millones) en 2025, con una recaudación fiscal proyectada de US$ 3,5 mil millones, producto de la regulación integral de las apuestas deportivas y los casinos online.

El crecimiento es vertiginoso: las apuestas deportivas crecieron 71% entre 2020 y 2023, mientras que la participación de operadores internacionales se disparó tras la entrada en vigor de las nuevas normas.

El perfil del jugador brasileño: joven, digital y apasionado por el fútbol

La base de usuarios de un casino brasileño muestran que el apostador brasileño promedio pertenece a la clase media y media alta, con predominio de los segmentos C1 y B1, que en conjunto representan el 47% de los jugadores online.

En cuanto a género, el 59% de los apostadores son hombres y el 41% mujeres, reflejando una creciente participación femenina en juegos de casino y slots online.

Por edad, la franja más activa es la de 25 a 40 años (42,1%), seguida por el grupo de 41 a 56 años (24,6%), lo que demuestra que el iGaming en Brasil está impulsado por adultos jóvenes familiarizados con la tecnología y el entretenimiento digital.

El acceso masivo a smartphones y la comodidad del juego móvil consolidan una tendencia irreversible: la movilidad digital es hoy el principal motor del crecimiento del iGaming brasileño.

Comparación regional: dos estrategias para un mismo objetivo

Ambos mercados crecen impulsados por la pasión por el fútbol y la penetración digital, pero mientras Argentina avanza hacia una profesionalización regulatoria más técnica y controlada, Brasil apuesta a la escala y al impacto fiscal.

Perspectivas económicas y de consumo

En términos económicos, el iGaming en Sudamérica se perfila como un nuevo polo de recaudación y empleo digital. La profesionalización de los operadores, la introducción de controles tecnológicos y el crecimiento del juego responsable abren espacio a inversiones estables y previsibles.

El consumo digital se diversifica: los jugadores buscan experiencias más interactivas, apuestas instantáneas y plataformas móviles optimizadas. En este sentido, el público brasileño —más joven y habituado al uso de apps— podría acelerar la transición hacia un ecosistema 100% online, mientras que Argentina avanza con un enfoque más regulado, buscando equilibrio entre innovación y control estatal. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar