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Granizo: Cómo se Forma, Por Qué Cae y Cuándo Puede Ser Peligroso

La formación del granizo ocurre en nubes cumulonimbus cuando corrientes ascendentes llevan gotas a gran altura, donde se congelan en bolas de hielo.
Tormenta de granizo intensa con grandes piedras de hielo cayendo del cielo oscuro, con relámpagos en el fondo y el suelo cubierto de hielo. DALL-E
05-03-2025
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Imagina una tormenta de verano en la que, de pronto, comienzan a caer bolas de hielo del cielo. El granizo, esas esferas de hielo sólidas que a veces sorprenden en plena época cálida, es un fenómeno meteorológico fascinante. La piedra de granizo más grande registrada puede alcanzar 15 centímetros de diámetro y pesar más de medio kilo, suficiente para causar daños considerables. 

Pero, ¿cómo se genera el granizo? En este artículo exploraremos la formación del granizo, las condiciones que lo hacen posible y otros fenómenos meteorológicos relacionados

El objetivo: entender de forma divulgativa pero precisa de dónde vienen esas pelotas de hielo que caen de las nubes.

¿Qué es el granizo?

El granizo es un tipo de precipitación sólida que se presenta en forma de glóbulos o piedras de hielo. A diferencia de los copos de nieve o la aguanieve, el granizo se forma típicamente dentro de nubes de tormenta muy desarrolladas (cumulonimbus) y suele caer con violencia sobre la superficie. Cada partícula de granizo, denominada técnicamente piedra de granizo, tiene un diámetro mayor a 5 milímetros; por debajo de ese tamaño, se considerarían simplemente bolas de hielo o incluso aguanieve. 

El granizo puede variar desde pequeños trozos del tamaño de un guisante hasta bolas tan grandes como pelotas de golf o más, dependiendo de la intensidad de la tormenta que los genere.

Es importante distinguir el granizo de otros fenómenos similares. 

La aguanieve, por ejemplo, ocurre en invierno cuando la lluvia se congela antes de llegar al suelo, formando pequeños gránulos de hielo de menos de 5 mm. La aguanieve (o granizo menudo) no cae de nubes de tormenta eléctricas, sino de nubes invernales estratificadas; en cambio, el granizo solo se produce en tormentas eléctricas intensas. 

Otro término relacionado es el graupel o granizo blando, que son pelotitas blancas y opacas, de consistencia frágil, formadas cuando copos de nieve parcialmente derretidos recolectan gotas superenfriadas; aunque a veces se les llama granizo, su proceso de formación y textura difieren del granizo duro clásico.

¿Cómo se forma el granizo?

La formación del granizo es un proceso que ocurre dentro de las nubes de tormenta más potentes. En esencia, se necesita una combinación de corrientes de aire cálido ascendente, abundante humedad y aire frío en altura para que nazcan estas bolas de hielo atmosféricas. El escenario típico es una nube cumulonimbus de gran desarrollo vertical, con intensa actividad convectiva. A continuación, desglosamos paso a paso cómo pequeñas gotas de agua pueden transformarse en granizos duros:

 Infografía sobre la formación del granizo. En las nubes cumulonimbus, el granizo comienza como gota congelada y crece al chocar con gotas superenfriadas. Cuando pesa demasiado, cae de la nube como precipitación sólida.

Corrientes ascendentes y núcleo de hielo inicial

Todo comienza en una tormenta eléctrica fuerte. Las corrientes ascendentes de aire cálido y húmedo dentro de la nube elevan rápidamente las gotas de lluvia hacia las regiones altas y frías de la atmósfera. En una nube cumulonimbus, la temperatura desciende con la altura; por encima del nivel de congelación (alrededor de los 0 °C, que suele ubicarse a más de 4-5 kilómetros de altitud), las gotas de agua se congelan

De esta manera, una simple gota de lluvia puede convertirse en un pequeño núcleo de hielo suspendido en la nube. Esta partícula de hielo inicial a veces se forma también alrededor de una motita de polvo u otra partícula sólida que esté presente en la nube, actuando como semilla de congelación.

En este punto tenemos un pequeño granizo embrionario —un grano de hielo— viajando dentro de la nube. Las potentes corrientes ascendentes (que en supercélulas pueden superar los 100 km/h) siguen manteniendo estas partículas en altura, impidiendo que caigan inmediatamente. Cuanto más fuerte es la corriente ascendente, más tiempo permanecerá el granizo dentro de la nube, lo cual es crucial para que crezca.

Crecimiento por acumulación de capas de hielo

Una vez congelado el núcleo inicial, el granizo comienza a crecer al chocar con gotitas de agua líquida sobreenfriadas que encuentran a su paso. Las gotas sobreenfriadas son gotas de agua que permanecen líquidas a temperaturas bajo cero (debido a la pureza del agua y la falta de superficies donde congelarse instantáneamente). Cuando estas gotas superfrías entran en contacto con la partícula de hielo, se congelan al instante sobre su superficie. 

Este proceso añade una capa adicional de hielo alrededor del núcleo. Con cada ascenso y descenso dentro de la nube, la piedra de granizo incorpora más y más capas, creciendo como una cebolla con anillos concéntricos.

En las zonas altas de la nube, donde hace más frío, la congelación puede ocurrir tan rápido que atrapa pequeñas burbujas de aire, formando capas de hielo blanco y opaco. En zonas ligeramente más bajas (menos frías), la congelación es más lenta y permite que escape el aire, creando capas de hielo transparente. Esta alternancia de condiciones puede dar a los granizos una apariencia anillada, con capas claras y blancas diferenciadas. De hecho, si se corta una piedra de granizo grande, a menudo se observan círculos concéntricos similares a los de un árbol en sección. Cada capa representa un episodio de crecimiento mientras la piedra era mantenida en suspensión dentro de la nube.

No todas las piedras de granizo tendrán muchas capas visibles; las más pequeñas quizá solo realizan un viaje ascendente-descendente antes de caer. En cambio, las tormentas más intensas (como las supercélulas) pueden hacer que el granizo dé múltiples "vueltas" dentro de la nube, acumulando tamaño. Cuanto más tiempo permanezca la piedra en el interior del cumulonimbus, más grande podrá llegar a ser antes de precipitar.

Caída del granizo y llegada a tierra

Llega un momento en que la piedra de granizo se vuelve demasiado pesada para que la corriente ascendente la siga sosteniendo en el aire. Puede suceder también que la corriente ascendente empiece a debilitarse al disiparse la tormenta. Cuando ocurre cualquiera de estos casos, el granizo sale del entorno que lo mantenía en suspensión y comienza a caer hacia el suelo por acción de la gravedad.

Mientras el granizo cae a través de la nube, puede atravesar capas más cálidas. Si el granizo no es muy grande, podría derretirse parcialmente o por completo antes de llegar al suelo, convirtiéndose en gotas de lluvia comunes. Sin embargo, si el granizo ha crecido lo suficiente (varios milímetros o centímetros de diámetro), suele conservar un núcleo congelado durante la caída. En las granizadas típicas de primavera o verano, a pesar del aire cálido en la superficie, las piedras pueden llegar todavía congeladas al impactar contra el suelo. Por eso presenciamos la caída de bolas de hielo sólidas. Solo en caso de que atraviesen capas de aire muy cálido y espeso podrían derretirse totalmente antes de tocar tierra.

La velocidad de caída del granizo depende de su tamaño y peso. Las piedras más pequeñas pueden descender relativamente despacio y ser frenadas parcialmente por la fricción del aire. Pero los granizos grandes (por ejemplo, del tamaño de una pelota de baseball , ~7 cm) pueden alcanzar velocidades de más de 150 km/h durante su caída libre, volviéndose proyectiles muy peligrosos. Este es el motivo de que las granizadas fuertes puedan causar graves daños en techos, vehículos y cultivos, e incluso heridas a personas y animales que no estén resguardados.

Fenómenos meteorológicos asociados a las granizadas

 Nube de tormenta cumulonimbus desarrollándose sobre el paisaje. Estas nubes de gran desarrollo vertical son el escenario donde se producen lluvias torrenciales, rayos y a veces intensas granizadas.

El granizo está íntimamente ligado a las tormentas eléctricas. Casi todas las tormentas fuertes generan algún granizo en las alturas de la nube, aunque muchas veces esas piedras se derriten antes de caer. Las tormentas capaces de arrojar granizo hasta el suelo se denominan tormentas de granizo o simplemente granizadas cuando nos referimos al evento de precipitación. En general, una tormenta necesita ser lo suficientemente intensa para producir granizo notable: se requieren corrientes ascendentes poderosas que mantengan el granizo creciendo, y por supuesto presencia de aire frío en niveles altos para que ocurra la congelación.

Las nubes cumulonimbus que producen granizo suelen venir acompañadas de otros fenómenos severos. Es común que una granizada fuerte coincida con lluvias torrenciales, ráfagas de viento e incluso, en casos extremos, tornados en las cercanías de la nube madre. De hecho, las tormentas supercélulas —un tipo especial de tormenta con un vórtice interno rotatorio— son conocidas por generar los granizos de mayor tamaño, a la par de tornados destructivos. Estas tormentas pueden durar varias horas y trasladarse muchos kilómetros, arrojando franjas de granizo en su trayectoria.

Un indicador visual que a veces se ha asociado a granizadas muy intensas es el cielo de color verde. En ocasiones, antes o durante una gran tormenta con granizo, las nubes toman un tono verdoso ominoso. Esto podría deberse a la refracción de la luz solar a través de la lluvia densa y el granizo, filtrando otros colores y dejando un matiz verde en el ambiente. Si bien el tono verdoso no garantiza granizo, su presencia suele indicar una tormenta muy poderosa con enorme cantidad de agua e hielo en suspensión.

Geográficamente, las granizadas pueden ocurrir en casi cualquier lugar donde se formen tormentas fuertes. Son más frecuentes en latitudes medias y regiones subtropicales, donde convergen masas de aire cálido y frío generando inestabilidad. Zonas como el centro de Norteamérica, partes de Asia (por ejemplo, el norte de India y Pakistán) o el centro-norte de Argentina son famosas por sus tormentas de granizo. En altitudes elevadas, el nivel de congelación está más cerca del suelo, por lo que incluso tormentas moderadas pueden soltar granizo. Por el contrario, en regiones tropicales muy cálidas o latitudes altas muy frías (donde puede faltar contraste de temperaturas), el granizo grande es menos común.

Datos curiosos sobre el granizo

Aunque el proceso de formación del granizo es conocido, este fenómeno no deja de sorprender. A continuación, algunos datos curiosos y récords relacionados con las granizadas:

Tamaño récord: En 2010, cayó en Dakota del Sur (EE.UU.) un granizo de casi 20 cm de diámetro, aproximadamente del tamaño de un balón de voleibol, uno de los más grandes registrados en la historia. Granizos gigantes como este son extremadamente raros, pero demuestran hasta qué punto una piedra puede crecer dentro de una tormenta intensa.

Peso impresionante: Se han documentado granizos con peso de más de 1 kg en algunas tormentas excepcionales. Imagina un trozo de hielo del tamaño de un melón cayendo del cielo. En 1986, una granizada en Bangladesh produjo piedras de alrededor de 1,02 kg, causando numerosas víctimas. Granizos de varios cientos de gramos son suficientes para romper parabrisas y tejas; uno de un kilogramo puede atravesar tejados débiles.

Daños millonarios: El granizo es uno de los fenómenos meteorológicos más costosos. Cada año, las granizadas causan millones en pérdidas económicas por daños a la agricultura, vehículos y edificios. Por ejemplo, una sola tormenta de granizo en una ciudad puede destrozar cultivos enteros y abollar miles de coches. Las compañías de seguros en zonas propensas a granizo han desarrollado pólizas especiales para cubrir estos eventos.

¿Granizo en días soleados? Aunque suene contradictorio, es posible que caiga granizo con temperaturas cálidas en superficie. Esto se debe a que las condiciones de formación ocurren en altura, donde hace frío. Si ves granizar en verano, no es que "haga frío arriba y calor abajo" —en realidad, dentro de la nube hay aire muy frío incluso en pleno verano. Por eso, nunca hay que subestimar una nube de tormenta solo por el calor que haga en el suelo.

Conclusión

El granizo es el resultado de un delicado equilibrio de fuerzas de la naturaleza: corrientes de aire que suben y bajan, temperaturas que oscilan entre lo cálido y lo gélido, y humedad abundante condensándose en alturas extremas. Entender cómo se forma el granizo nos permite apreciar la complejidad de las tormentas eléctricas y prepararnos mejor ante estos eventos. Cada granizada que presenciamos —desde pequeños granizos que repiquetean en la ventana hasta furiosas tormentas que blanquean el paisaje— es una muestra del poder de la atmósfera en acción. La próxima vez que el cielo descargue bolas de hielo, sabremos que dentro de esa nube hubo una verdadera fábrica de granizo operando, recordándonos lo asombroso que puede ser el clima.

Cómo Prepararse para una Tormenta con Granizo: 7 Consejos Claves

¿Se acerca una tormenta con granizo? Descubre cómo protegerte y minimizar daños con estos consejos esenciales para resguardar tu hogar, auto y seguridad.

Las tormentas con granizo pueden causar daños significativos a vehículos, techos, cultivos y hasta representar un riesgo para las personas. Si los pronósticos indican que se acerca una tormenta con posibilidad de granizo, tomar precauciones con anticipación puede marcar la diferencia. Aquí te dejamos 7 consejos prácticos para prepararte.

1. Mantente informado con pronósticos confiables

Consulta fuentes oficiales como el servicio meteorológico de tu país o aplicaciones confiables de clima. Si hay alertas de tormenta severa con granizo, prepárate con tiempo y sigue las recomendaciones de seguridad.

2. Resguarda tu vehículo

Si tienes un garaje o cochera, estaciona el auto dentro. Si no, busca refugio bajo techos seguros. En caso de que no haya opción, puedes cubrirlo con mantas gruesas o cartón para reducir el impacto del granizo en el parabrisas y la carrocería.

3. Protege ventanas y techos

Si la tormenta será intensa, cierra bien ventanas y cortinas para evitar que los vidrios rotos se dispersen en caso de impacto. Si vives en una zona propensa a granizadas fuertes, considera instalar persianas reforzadas o láminas de protección en las ventanas.

4. Resguarda objetos en exteriores

Muebles de jardín, macetas, bicicletas y cualquier objeto suelto pueden dañarse o convertirse en proyectiles peligrosos con los vientos fuertes. Guarda todo lo que puedas dentro de casa o en un lugar seguro.

5. Prepara un kit de emergencia

Ten a la mano linternas, baterías, un botiquín de primeros auxilios y agua potable. Algunas tormentas pueden provocar cortes de luz, por lo que estar preparado evitará inconvenientes mayores.

6. Evita salir al aire libre

Si la tormenta ya comenzó, permanece dentro de casa y mantente alejado de ventanas y puertas de vidrio. Si estás en la calle o en el auto y comienza la caída de granizo, busca un lugar seguro bajo un techo resistente, pero evita estacionarte bajo árboles, ya que podrían caer ramas.

7. Revisa daños después de la tormenta

Cuando pase la tormenta, revisa techos, canaletas y ventanas en busca de daños. Si hay agua acumulada cerca de cables eléctricos caídos, no te acerques y llama a emergencias. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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