Energía

El "monstruo eléctrico" que muchos aún usan: consume 4 veces más que un lavarropas

Un artefacto que muchos argentinos aún conservan puede disparar la factura eléctrica. Cuánto más consume, por qué sucede y cómo ahorrar energía sin resignar confort.
¿Tenés este aparato en casa? Podría estar consumiendo como 20 lavados por noche. Enterate cuál es y cómo evitar el golpe en la factura
29-08-2025
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El aire acondicionado antiguo es uno de los artefactos que más impacta en el consumo eléctrico de los hogares argentinos. Un equipo con más de 15 años puede gastar hasta cuatro veces más energía que un lavarropas nuevo de bajo consumo, lo que se traduce en un fuerte peso en la factura de luz mensual. 

  • Mientras un lavarropas eficiente requiere apenas entre 0,4 y 0,6 kWh por ciclo completo, un aire viejo consume entre 1,5 y 2,5 kWh por hora de uso, lo que en pocas horas equivale a varios lavados de ropa.

La diferencia radica en la tecnología. Los equipos antiguos carecen de la función inverter, por lo que trabajan siempre a máxima potencia, desperdiciando electricidad. En cambio, los modelos modernos regulan el motor según la temperatura del ambiente, optimizando el uso de la energía y reduciendo el costo. Mantener un aparato viejo puede sumar más de 300 kWh extra al año, cifra que representa un gasto considerable para las familias.

El recambio tecnológico se ve limitado por dos factores: la durabilidad de los equipos viejos y el costo de adquirir uno nuevo. Muchas familias optan por reparar antes que reemplazar, lo que prolonga la vida de electrodomésticos obsoletos. 

  • Sin embargo, un aire acondicionado clase A+++ puede reducir hasta un 40 % el consumo energético, lo que a mediano plazo alivia notablemente la factura mensual y disminuye la presión sobre la red eléctrica en épocas de alta demanda.

Además del recambio, el mantenimiento y el uso racional son claves. Limpiar filtros, revisar el gas refrigerante y programar temperaturas entre 24 °C y 26 °C son medidas que reducen el gasto y alargan la vida útil del aparato. También se recomienda aprovechar la ventilación natural, usar cortinas o ventiladores de techo y limitar las horas de funcionamiento durante la noche, cuando el consumo puede superar fácilmente los 10 kWh diarios.

El caso del lavarropas ilustra cómo la modernización tecnológica desacopla el uso frecuente del alto gasto energético. Mientras un lavarropas eficiente mantiene bajo su consumo, un aire acondicionado antiguo se convierte en el artefacto más costoso de operar en pocos días de calor intenso. La combinación de equipos modernos y hábitos de consumo responsables aparece como la única estrategia sostenible para equilibrar confort, economía familiar y cuidado del sistema eléctrico nacional.

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