Stanford, MIT, Princeton y Penn

Universidades top revelan hallazgo clave sobre redes: ¿menos likes, más salud?

Un experimento científico sin precedentes analizó el impacto de desactivar Facebook e Instagram durante seis semanas. Los resultados muestran mejoras emocionales significativas, especialmente entre adultos mayores y mujeres jóvenes.
Estudio revela que dejar Facebook e Instagram reduce la ansiedad y mejora la felicidad EE
01-05-2025
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En medio del creciente debate global sobre el impacto de las redes sociales en la salud mental, un nuevo estudio publicado en el National Bureau of Economic Research (NBER) ofrece una de las pruebas más sólidas hasta la fecha: desactivar Facebook e Instagram, incluso por un periodo limitado, puede tener efectos positivos en el estado emocional de los usuarios.

La investigación, desarrollada por un consorcio de más de 30 científicos de instituciones como Stanford, MIT, Princeton y la Universidad de Pensilvania, reclutó a más de 35.000 usuarios de redes sociales en Estados Unidos para participar en dos experimentos paralelos. El objetivo: estimar los efectos psicológicos de alejarse de Facebook e Instagram durante las seis semanas previas a las elecciones presidenciales de 2020, un momento de alta carga política y emocional.

¿Qué hallaron los investigadores?

Los resultados son contundentes. Aquellos que desactivaron su cuenta de Facebook durante todo el período reportaron una mejora del 6% en un índice combinado de felicidad, ansiedad y depresión, en comparación con quienes solo la desactivaron durante una semana. En el caso de Instagram, la mejora fue del 4,1%, un efecto que, aunque menor, sigue siendo estadísticamente relevante.

Además, el estudio halló diferencias importantes entre grupos etarios y de género:

  • Facebook tuvo un efecto más positivo en personas mayores de 35 años, especialmente aquellas sin título universitario o que estaban indecisas políticamente.
  • Instagram, en cambio, mostró un impacto emocional especialmente favorable en mujeres jóvenes de entre 18 y 24 años, quienes mejoraron su estado emocional en más de 11% respecto al grupo control.

Estos datos refuerzan las preocupaciones previas sobre el efecto que ciertas plataformas, en particular Instagram, pueden tener sobre el bienestar psicológico de las adolescentes y jóvenes adultas.

¿Qué se gana (o se pierde) al dejar las redes sociales?

Uno de los aportes más valiosos del estudio es que no solo midió el impacto emocional, sino también el comportamiento digital. Gracias a un sistema de seguimiento pasivo en los smartphones de los participantes, los investigadores descubrieron que la mayoría del tiempo que se liberó al desactivar estas plataformas fue inmediatamente sustituido por el uso de otras apps: desde TikTok y YouTube hasta navegadores y aplicaciones de mensajería.

Este hallazgo es crucial: el efecto positivo no provino de una mayor conexión con el mundo real, sino de evitar el tipo de contenido y dinámicas específicas de Facebook e Instagram, que pueden inducir comparaciones sociales negativas o exposición constante a noticias polarizantes, especialmente en períodos electorales.

¿Qué tan importantes son estos resultados?

Para contextualizar la magnitud del impacto, los investigadores compararon los efectos con otras referencias conocidas:

  • La mejora emocional por desactivar estas redes representó alrededor del 15 al 22% del efecto promedio de una intervención psicológica tradicional, como la meditación guiada o la terapia cognitiva.
  • En personas jóvenes, los beneficios emocionales de dejar Instagram durante seis semanas representaron el 17% de la mejora necesaria para revertir el deterioro del bienestar psicológico observado en ese grupo entre 2008 y 2022, período en que el uso de redes sociales se disparó.
  • Si bien no se trata de una "cura milagrosa", el estudio demuestra que una simple pausa digital puede producir beneficios tangibles en el bienestar subjetivo.
Desconectarse de Facebook e Instagram mejora el estado emocional, según un estudio científico sin precedentes

Limitaciones y contexto

Aunque se trata del experimento más grande realizado hasta ahora sobre este tema, los autores aclaran algunas limitaciones. Por ejemplo, los resultados se refieren a usuarios que aceptaron voluntariamente desactivar sus cuentas a cambio de un incentivo económico, lo cual podría implicar un sesgo de selección. Además, los efectos se midieron en un contexto político específico —las elecciones presidenciales de EE.UU.— y durante un período relativamente corto.

Sin embargo, el diseño robusto del estudio, el uso de datos reales de comportamiento digital, y la amplia muestra analizada aportan un nivel de evidencia rara vez alcanzado en este campo.

¿Qué implican estos hallazgos?

El estudio refuerza una idea cada vez más presente en el debate público: las redes sociales no son neutrales. Su diseño, contenido y algoritmos pueden afectar el bienestar emocional de los usuarios de manera significativa, aunque sutil. No se trata de satanizar su uso, sino de entender sus efectos y promover un consumo más consciente.

En un momento en que gobiernos, escuelas y familias buscan estrategias para proteger la salud mental, especialmente de los jóvenes, estos datos aportan una base científica clave para discutir políticas de regulación, educación digital e incluso cambios en las propias plataformas. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar