Miniserie para ver en Netflix: Sirenas

Una mansión, secretos y manipulación: así es Sirenas, el drama que es furor en Netflix

Manipulación, control y un canto seductor al poder: Sirenas mezcla sátira, suspenso y drama en una mansión donde nada es lo que parece.
Julianne Moore brilla en Sirenas: la serie gótica que incomoda y fascina
Oscar Mainieri 28-05-2025
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Esta fantasía gótica estrenada en Netflix —basada en una obra de teatro de Molly Smith Metzler— sostiene que el casamiento no es necesariamente lo mejor que puede sucederle a una señorita, y que su rol sigue estando subordinado a que el dueño de casa pueda seguir rascándose... los lóbulos de las orejas.

La trama gira en torno a la ampulosa mansión de los Kell, ubicada en una de las islas del estuario de Long Island y en donde confluyen todos los personajes. Quien detona el conflicto es Devon (Meghann Fahy), que, desbordada por la incipiente demencia de su padre, llega desde Buffalo en busca de su hermana. Esta ha sido captada por la señora Kell (Julianne Moore), decidida a transformar a la joven Simone (Milly Alcock) en un monstruo del control, a su imagen y semejanza.

Así, a pesar de sus esfuerzos, Devon se enfrentará a múltiples resistencias, al igual que los pájaros rescatados por la señora Kell, que terminan estrellándose contra los ventanales de la mansión.

Hay numerosas y variadas fiestas con fines benéficos —o supuestamente tales— que sirven como excusa para que las damas luzcan los atuendos más excéntricos, en un derroche de lujo y colores pasteles... Pero las noches en la mansión son sombrías. El señor Kell (Kevin Bacon) se la pasa fumando a oscuras, en una habitación en lo más alto de la residencia.

Es una lástima que, en el cuarto episodio, el guion se empantane al convertir la mansión en una suerte de taller de chapa y pintura para gente rota. Por suerte, el gancho para pasar al siguiente episodio es lo suficientemente atractivo como para seguir el recorrido de las tres protagonistas, dos de las cuales recibirán el premio mayor: la independencia, un premio que, en un primer momento, podría parecer una derrota.

Salvando ese bache, Sirenas es una mezcla de drama y sátira con algunos toques de suspenso, sazonada con una pizca de Las poseídas de Stepford (Bryan Forbes, 1975) y otra de la Rebecca de Hitchcock. La serie combina un elenco sólido con una puesta en escena suntuosa que resulta visualmente impactante.

Julianne Moore repite un rol similar al que interpretó en Secretos de un escándalo (Todd Haynes, 2023), aunque aquí con subrayados más intensos. Siempre es un placer verla, y esta es una de las principales razones para recomendar la serie. Meghann Fahy, que se destacara en la segunda temporada de The White Lotus, aporta a su problemático personaje una belleza atlética y cierto desparpajo. La joven Alcock, con su pelo rubio maíz, recuerda a una versión recargada de la muñeca M3GAN. Por su parte, el señor Bacon —siempre elegantemente vestido— se pasea relamiéndose los labios como un lobo al acecho de Caperucita.

El canto al que algunas de estas Sirenas responden es el del dinero y las ansias de poder. No puede terminar bien...

Recomendada.

Dónde ver Sirenas

Sirenas está disponible para ver en Netflix.

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