Las novias con inteligencia artificial se convierten en un fenómeno cultural y ya proyectan un mercado multimillonario
En una era donde la soledad se expande como una epidemia silenciosa, la inteligencia artificial (IA) comenzó a ganar terreno ocupando un lugar significativo en la vida emocional de miles de personas.
Lo que antes parecía sacado de una película de ciencia ficción, hoy es una realidad para un creciente número de hombres que encontraron un refugio emocional en las aplicaciones de acompañamiento digital. Plataformas como Girlfriend.ai ofrecen herramientas avanzadas que permiten que los usuarios puedan personalizar la voz, el carácter y hasta los intereses de estas novias digitales para que la experiencia se sienta lo más real posible.
De acuerdo al reporte Global Loneliness & AI Romance Report 2025, el 50% de los hombres jóvenes preferirían una novia con IA a arriesgarse al rechazo humano. Este dato se complementa con la revelación de que el 31% de los hombres estadounidenses de entre 18 y 30 años ya chatean con estas aplicaciones. La tendencia es particularmente fuerte en la Generación Z, donde el 80% de sus miembros considera una relación virtual y el 83% cree que puede formar un vínculo emocional profundo.
Emily Carter, directora de investigación de Girlfriend.ai, sostiene que las novias con IA ya no son más un nicho, sino que se han convertido en un fenómeno cultural. Y las proyecciones de mercado respaldan sus declaraciones. A nivel global, las empresas de acompañantes con inteligencia artificial se valoraron en 28.200 millones de dólares en 2024 y se proyecta que superen los 140.000 millones de dólares para 2030, con algunas previsiones que los 500.000 millones de dólares.
¿Moda pasajera o solución a largo plazo?
Si bien estas aplicaciones son presentadas como una solución a la desconexión humana, su creciente uso abrió un debate ético y social. ¿Es una relación genuina si no existe un otro?
Para Eric Schmidt, ex CEO de Google, una relación simulada puede derivar en una desconexión de las personas. Al evitar la complejidad de los vínculos reales —con sus conflictos, contradicciones y aprendizajes—, los usuarios corren el riesgo de desarrollar una visión distorsionada del afecto y de las dinámicas de pareja.
El modelo de gratificación instantánea y la atención constante que ofrecen estas inteligencias artificiales pueden propiciar comportamientos obsesivos y aislamiento social. A diferencia de las interacciones humanas, que nos obligan a salir de nuestra zona de confort y a enfrentar desafíos, las relaciones con IA eliminan estos obstáculos, lo que podría estancar el crecimiento personal y emocional.
Asimismo, los especialistas advierten que estas aplicaciones presentan diversas irregularidades por la falta de transparencia en aspectos clave como el manejo de datos con terceros, la ubicación de las empresas o la identidad de sus creadores. Es por esto que aconsejan evitar ingresar datos como contraseñas, credenciales de inicio de sesión, nombres, direcciones, números de teléfono o respuestas a preguntas de seguridad. Además recomiendan no pedir consejos sobre temas ilegales, ni utilizar estos chats para generar discurso de odio, contenido dañino o explícito.
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