Las mejores series y películas del 2025: de Cambiaso a Scorsese y por qué "El Eternauta" lo cambió todo
En un año marcado por la diversidad y la potencia narrativa, "El Eternauta" elevó el estándar del audiovisual argentino con una Buenos Aires apocalíptica, mientras ficciones internacionales como "Anora" y "Tierra de mafia" exploraron con crudeza los vínculos entre amor, violencia y poder.
Desde el drama íntimo de "La mujer de la fila" hasta la épica deportiva de Cambiaso, pasando por thrillers sociales, distopías, biopics y provocaciones ideológicas, las mejores series y películas de 2025 combinaron riesgo, emoción y profundidad, dejando huella en la conversación cultural global.
10) Mr. Scorsese (Apple Tv)
El documental en cinco episodios dirigido por Rebecca Miller ofrece un retrato íntimo y contemplativo de Martin Scorsese, lejos del tono celebratorio habitual.
Más que una biografía, es una meditación sobre la creación, la memoria y el cine como acto de fe, atravesada por culpa, la redención y la obsesión artística.
Miller desmonta la figura monumental del autor y expone su fragilidad, su miedo a no haber filmado lo suficiente y su impulso casi religioso por crear.
El testimonio de Isabella Rossellini -una de sus esposas- aporta una dimensión emotiva, revelando el vínculo entre genialidad, autodestrucción y amor.
El resultado es un ensayo audiovisual sobre la supervivencia del artista, donde filmar aparece como la forma última de seguir creyendo y respirando.
9) Task: Unidad especial (HBO Max)
La miniserie creada por Brad Ingelsby (Mare of Easttown) combina policial y drama psicológico en los suburbios obreros de Filadelfia, sacudidos por violentos robos ligados al narcotráfico.
El relato contrapone a un agente del FBI con pasado sacerdotal, interpretado por Mark Ruffalo, y a un recolector de basura que lleva una doble vida criminal.
Lejos de los esquemas maniqueos, la serie construye personajes atravesados por la culpa, las contradicciones y heridas íntimas.
La tensión surge tanto de la investigación como de los conflictos morales y familiares de sus protagonistas.
Con actuaciones memorables y una atmósfera densa y realista, se afirma como una de las mejores miniseries del año.
8) Belén (Prime Video)
El drama dirigido por Dolores Fonzi reconstruye un caso real ocurrido en Tucumán en 2014, donde una joven es criminalizada tras una emergencia obstétrica.
La película expone un sistema médico y judicial que convierte a la víctima en culpable, amparado en lógicas patriarcales y moralistas.
El relato cobra fuerza con la intervención de una abogada feminista que articula redes de apoyo para desmontar la acusación.
Con una puesta en escena opresiva y una actuación intensa de Camila Plaate, el film mantiene siempre la dimensión humana del caso.
Ágil y contundente, funciona como alegato contra la criminalización de las mujeres y como llamado a la resistencia colectiva.
7) Anora (HBO Max)
El nuevo film de Sean Baker -ganador del Oscar a la Mejor Película y de la Palma de Oro en el Festival de Cannes- propone el reverso crudo de la fantasía romántica hollywoodense, siguiendo a Ani, una joven stripper de 23 años.
Su encuentro con Iván, heredero de una familia millonaria rusa, deriva en una semana de excesos que culmina en un matrimonio impulsivo en Las Vegas.
La irrupción de los padres del joven transforma el cuento de hadas en una tragicomedia nocturna e inquietante.
Baker expone sin concesiones las barreras de clase y la fragilidad del sueño americano, incluso en los momentos de mayor ilusión.
Con una puesta en escena vibrante y una actuación reveladora de Mikey Madison, Anora se consolida como la obra más ambiciosa del director.
6) Adolfo Cambiaso, en el Nombre del Polo (Disney Plus)
La miniserie dirigida por Juan José Campanella ofrece un retrato íntimo y complejo de Adolfo Cambiaso, alejándose de la mera glorificación deportiva.
En tres episodios combina épica, vida familiar y ciencia aplicada al alto rendimiento, poniendo el foco en la pasión y la obsesión del protagonista.
Uno de sus ejes temáticos más potentes es la clonación equina, abordada como hito deportivo y dilema ético.
El relato también expone conflictos personales, rupturas familiares y la transmisión generacional del legado, especialmente en el vínculo con su hijo.
Con gran factura visual y logrando un poderoso caudal emocional, la serie celebra a una leyenda sin idealizarla y la inscribe como figura relevante del deporte argentino.
5. La mujer de la fila (Netflix)
La película de Benjamín Ávila aborda un territorio poco transitado del cine argentino: la vida de los familiares de personas detenidas.
Inspirada en hechos reales, sigue a una mujer de clase media cuyo mundo se derrumba cuando su hijo es encarcelado.
El relato evita el melodrama y privilegia una mirada íntima y contemplativa sobre la burocracia, la espera y la humillación cotidiana.
La fuerza del film reside en el retrato colectivo de las mujeres que comparten la fila para ver a sus familiares presos y transforman su dolor en solidaridad.
Natalia Oreiro ofrece una interpretación memorable que ancla el drama en la empatía.
4. Una batalla tras otra (HBO Max)
Inspirada en la novela Vineland de Thomas Pynchon, la película invierte el imaginario político clásico al presentar al Estado como villano y a una célula insurgente como foco de empatía.
Paul Thomas Anderson (Magnolia, Petróleo sangriento) propone una fábula provocadora sobre terrorismo "romántico", aunque la apuesta ideológica se debilita por problemas de verosimilitud y un tono a veces caricaturesco.
El film encuentra mayor solidez en su cruce de géneros, combinando melodrama familiar, acción y thriller de persecución.
El personaje de Benicio del Toro (Sensei), aporta una dimensión ética y humana que equilibra el exceso alegórico. Sean Penn merece su tercer Oscar por su grotesco militar.
Pese a sus desajustes políticos, la obra confirma -una vez más- a Anderson como un agudo explorador de las tensiones de poder y de la identidad estadounidense.
3. Tierra de mafia (Paramount Plus)
La serie producida y parcialmente dirigida por Guy Ritchie nos sumerge en un drama mafioso oscuro y trágico, de ecos shakesperianos.
Centrada en la familia Harrigan, el relato explora cómo un crimen impulsivo desencadena una espiral de venganzas que desintegra al clan desde adentro.
Tom Hardy encarna al implacable ejecutor silencioso, mientras Helen Mirren destaca como una matriarca manipuladora y aterradora, verdadero motor del caos.
Pierce Brosnan aporta una figura de patriarca envejecido, atrapado por el peso del legado y la erosión del poder.
Con dirección sobria y guion filoso, la serie fue uno de los thrillers criminales más sólidos del año.
2. Adolescencia (Netflix)
Esta miniserie inglesa de cuatro episodios explora la misoginia internalizada en los varones y su vínculo con la violencia, a partir del caso de un chico de 13 años acusado de asesinar a una compañera.
Cada episodio aborda una perspectiva distinta: la detención policial, la investigación en la escuela, la entrevista psicológica y el impacto del crimen en la familia.
Filmada íntegramente en planos secuencia, la serie construye un naturalismo asfixiante que acompaña los hechos en tiempo real.
Las actuaciones destacan por su intensidad, en especial el duelo verbal entre el joven y la psicóloga.
El resultado es un relato perturbador, técnicamente virtuoso y emocionalmente devastador, inscripto en la gran tradición del realismo social inglés.
1. El eternauta (Netflix)
La adaptación de El eternauta -la historieta del guionista Héctor Germán Oesterheld y el dibujante Francisco Solano López- eleva el estándar del audiovisual argentino al llevar la ciencia ficción a un nivel de verosimilitud inédito, con una Buenos Aires devastada por una nevada mortal.
Dirigida por Bruno Stagnaro, la serie combina ambición técnica, efectos especiales de alto nivel y una puesta en escena comparable a grandes producciones internacionales.
La historia sigue a Juan Salvo, interpretado por Ricardo Darín, y a un grupo de personajes que encarnan distintas capas del entramado social argentino frente a una invasión apocalíptica.
El relato articula supervivencia, memoria histórica y conflictos colectivos, con ecos de Malvinas y de la crisis de 2001.
Con seis episodios intensos y un final abierto, la primera temporada fue una de las producciones más logradas y prometedoras del género en el país. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar