Figuras

Roberto Dromi, arquitecto de la Reforma del Estado y las privatizaciones de los años 90, falleció a los 79 años

Visionario para algunos y polémico para otros, su rol en la transformación del Estado argentino marcó una de las épocas más controvertidas de la historia reciente del país.
Dromi murió a los 79 años. .
24-11-2024
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Roberto Dromi, exministro de Obras y Servicios Públicos durante el Gobierno de Carlos Menem y figura central en las privatizaciones de los años 90, falleció el 24 de noviembre de 2024 a los 79 años. 

Reconocido como el cerebro detrás de la Ley de Reforma del Estado, su legado político y económico sigue siendo motivo de intensos debates en la historia contemporánea de Argentina.

Un estratega de las transformaciones estatales

Nacido en Mendoza en 1945, Dromi se graduó en derecho y se especializó en derecho administrativo. Su carrera pública comenzó como intendente de la ciudad de Mendoza en la última dictadura militar, y con el regreso de la democracia, fue asesor en el Congreso Nacional. En 1989, asumió el Ministerio de Obras y Servicios Públicos en un contexto de profunda crisis económica e hiperinflación.

Desde ese cargo, lideró la implementación de la Ley 23.696 de Reforma del Estado, que permitió la privatización de empresas públicas estratégicas como YPF, ENTel, Gas del Estado y Ferrocarriles Argentinos. Estas medidas fueron parte de un programa de ajuste estructural apoyado por organismos internacionales como el FMI, con el objetivo de modernizar el Estado, atraer inversión extranjera y reducir el déficit fiscal.

Su frase más célebre, "Nada de lo que deba ser del Estado permanecerá en manos del Estado", sintetizó la política privatizadora que marcó la década de los 90, transformando profundamente la economía y la administración pública en Argentina.

Luces y sombras de su gestión

Las privatizaciones encabezadas por Dromi generaron divisiones en la sociedad argentina. Para sus defensores, fueron necesarias para modernizar sectores clave, mientras que sus detractores argumentan que estas políticas favorecieron a grupos económicos nacionales y extranjeros a expensas del patrimonio público. Las investigaciones judiciales que enfrentó por supuestas irregularidades nunca derivaron en condenas.

A pesar de dejar el ministerio en 1991, Dromi continuó activo como asesor de gobiernos y figuras políticas, incluyendo a Julio De Vido durante la gestión kirchnerista. Participó en proyectos estratégicos como la reestatización de YPF en 2012, lo que demuestra su influencia transversal en la política argentina.

Un legado que divide opiniones

El fallecimiento de Roberto Dromi representa el cierre de una era marcada por profundas transformaciones estructurales en Argentina. Su figura es recordada como un símbolo de los cambios que redefinieron el rol del Estado en la economía durante los años '90. 

Para algunos, fue un visionario que modernizó el país; para otros, un artífice de políticas que generaron desigualdades y pérdida de soberanía.

Su vida y su obra seguirán siendo objeto de análisis, como una de las figuras más influyentes y controvertidas de la política argentina del siglo XX. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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