Gobernadores

Provincias Unidas, el desafío de romper la polarización y superar el tercerismo clásico

Cinco gobernadores impulsan una alianza que busca diferenciarse de otras terceras fuerzas y proyectar un espacio propio, fuera de la polarización.
"Tal vez el mandato de la elección no sea ganarla, sino encontrar un sentido", dijo Germano ChatGPT
Denise Chmois 21-08-2025
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Provincias Unidas, el frente que lanzaron cinco gobernadores, nació con la promesa de competir solo en los distritos que gobiernan. Pero en el cierre de listas eligieron otro camino: presentarse en otras jurisdicciones, incluso la provincia y la Ciudad de Buenos Aires. El dilema entre refugiarse en sus provincias o apostar a la construcción nacional se resolvió por la segunda opción.

La pregunta es si este "grito federal" podrá distinguirse de otros intentos de terceras fuerzas que han sido efímeras en la política argentina.

El armado tiene un diferencial: surge de mandatarios provinciales actualmente en gestión (Maximiliano Pullaro, Martín Llaryora, Ignacio Torres, Carlos Sadir y Claudio Vidal), lo que les permite mostrar un perfil activo más allá del clásico "no somos kirchneristas ni libertarios".

"Los espacios de centro no han logrado consolidarse en los últimos 20 años", analizó Juan Germano, CEO de Isonomía Consultores, en diálogo con El Economista. "A veces resulta difícil referenciarse si no es en relación con alguno de los extremos. El principal desafío es armar narrativa y encontrar sentido en una elección".

Allí radicaba el dilema: en sus provincias, el relato se sostiene mejor y son posibles ganadores. De todos modos, no todos cuentan con la misma ventaja. Juan Schiaretti, principal impulsor de listas fuera de las provincias fundadoras, enfrenta un panorama particular en Córdoba, donde encabeza la boleta de diputados: La Libertad Avanza es fuerte en el distrito antikirchnerista y Natalia de la Sota compite con armado propio.

Schiaretti encabeza la lista de diputados por Provincias Unidas en Córdoba, distrito gobernado por Llaryora

Fuera de sus provincias, candidaturas como las de Florencio Randazzo (sin apoyo radical), Graciela Ocaña y Martín Lousteau (sin acuerdo con el peronismo no K) pierden la fortaleza que les da la diversidad de orígenes de los gobernadores -peronistas, radicales, PRO y provinciales- y su condición de oficialismos en gestión.

Por eso el objetivo no será igual en todos lados. "Tal vez el mandato de la elección no sea ganarla, sino encontrar un sentido, y eso puede ser suficiente. Importa el objetivo que se tenga para transformar ciertos puntos en una base para algo más grande", dijo Germano.

Shila Vilker, directora de Trespuntozero, apuntó en El Economista TV: "Provincias Unidas rompió con la idea de tercera fuerza: es el espacio de los gobernadores, y eso le da un posicionamiento interesante. Pero la fuerza polarizante es algo a mirar porque hay hartazgo respecto de la tensión entre extremos, pero al mismo tiempo hay una gran dificultad para desmarcarse de esa lógica".

¿Provincias Unidas será un proyecto de largo plazo? Todo dependerá de los resultados en cada provincia, pero también del Congreso. "Habrá que ver si logran armar un bloque más duro y ordenado, capaz de convertirse en un elemento de negociación para el Gobierno", agregó Germano.

En este sentido, la incógnita sigue abierta: ¿los legisladores electos se integrarán a los bloques de sus partidos o formarán uno propio?

Sin duda, la coalición cuenta con elementos novedosos, pero su proyección dependerá del desempeño en las elecciones nacionales, así como del sentido que logre construir a lo largo de la campaña y de allí en adelante.

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