Tensión federal

"Pésima carta de presentación": mandatarios provinciales cuestionan el acercamiento contradictorio del Gobierno

La Mesa Federal y el regreso de la cartera del Interior chocan con el inminente veto a una ley de los 24 gobernadores. La Casa Rosada minimiza y las provincias desconfían.
"Es una muy mala medida"
Denise Chmois 10-09-2025
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El Gobierno muestra señales contradictorias en su vínculo con los mandatarios provinciales tras el revés electoral en Buenos Aires. Por un lado, conformó la Mesa Federal y reflotó el Ministerio del Interior; por el otro, dejó trascender que vetará la ley impulsada por los gobernadores para establecer el reparto diario y automático de los Aportes del Tesoro Nacional (ATN).

"Están metidos en un internismo muy complejo que condiciona todas las jugadas que están haciendo. El veto nos parece una pésima carta de presentación, tanto de la Mesa como del nuevo ministro. Es una muy mala medida: se trata de una ley impulsada por los 24 gobernadores en el Consejo Federal de Inversiones, que prácticamente no genera costo fiscal", advirtieron a El Economista fuentes cercanas a mandatarios dialoguistas.

Los 24 gobernadores impulsaron proyectos de ley en los que reclamaron fondos que consideran propios

En cambio, fuentes de la Jefatura de Gabinete dijeron a este medio: "No creemos que el veto impacte en la relación con los gobernadores. Para eso está el diálogo federal que llevará adelante el ministro de Economía y, por ende, deberíamos mantener una búsqueda de soluciones que sea más amplia que simplemente repartir ATN". 

La derrota bonaerense de La Libertad Avanza (LLA) derivó en la reinstauración del Ministerio del Interior y en la creación de la Mesa Federal, encabezada por el ministro de Economía, Luis Caputo, y el flamante titular de Interior, Lisandro Catalán. Una presencia conjunta de los dos ministerios es algo que siempre reclamaron los jefes provinciales, que sostienen que lo que se acordaba con los funcionarios del ala política del Gobierno luego no era cumplido por Economía.

Lisandro Catalán era, hasta ayer, vicejefe de Gabinete del Interior

El objetivo, según explicó Guillermo Francos, es "retomar el diálogo con los gobernadores afines": "En esta nueva etapa en que consideramos imprescindible implementar las reformas estructurales en las que hemos trabajado, estamos dispuestos a profundizar los vínculos con las provincias que comparten el espíritu de cambio", señaló el jefe de Gabinete.

Cerca de Catalán subrayaron a este medio que su designación "es una forma de fortalecerlo en la relación con los gobernadores" y recordaron que "siempre tuvo buen vínculo con ellos". En la misma línea, desde la Jefatura de Gabinete apuntaron: "La política tiene que ver con gestos y los gobernadores habían solicitado, a pesar de que hablaban con Catalán y con Francos, la reinstauración del Ministerio del Interior. Esos gestos que en la política son tan importantes como hablar con un ministro son los que se ponen de manifiesto en este momento".

El inminente veto a la ley, que el Gobierno dejó trascender y tiene plazo hasta este jueves para concretar, va en dirección contraria a ese acercamiento. El proyecto, avalado por los 23 gobernadores y el jefe de Gobierno porteño, había sido concebido como un reclamo unificado frente a la Casa Rosada, al igual que la eliminación de los fondos fiduciarios financiados con el Impuesto a los Combustibles, que ya cuenta con media sanción.

La reacción de los gobernadores a la Mesa Federal

Algunos gobernadores ya habían marcado posición respecto de la conformación de la mesa de diálogo. El sanjuanino Marcelo Orrego confirmó su asistencia: "Cuando llegue la convocatoria voy a decir presente. Es una necesidad hablar de unidad nacional y tener una mirada hacia el interior", dijo.

En el gobierno de la Ciudad, afirmaron: "Jorge [Macri] está abocado a la gestión, con mucha reunión con vecinos y contacto directo". El PRO concretó una alianza electoral con LLA para octubre en el distrito que gobierna hace 18 años.

El santafesino Maximiliano Pullaro fue crítico: "La gente viene hablando fuerte y claro. El Gobierno sigue sin escuchar, paralizado. Hay que enfrentar ya los graves problemas del presente, porque en las casas de nuestra gente todo apremia".

Su par correntino, Gustavo Valdés, rechazó un "diálogo para la foto" y pidió que la Mesa aporte soluciones concretas. En la misma línea, el tucumano Osvaldo Jaldo condicionó su participación a discutir seriamente la coparticipación y la redistribución de combustibles: "Si nos dicen lo mismo de hace dos años, no vamos a concurrir. Para las fotos ya tenemos muchas".

El salteño Gustavo Sáenz también expresó reparos y recordó que los gobernadores pasaron "de héroes a villanos" según la coyuntura: "No acompañar no significa ser enemigos".

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