Escenario

Mientras los gobernadores hacen fila, el Congreso se tiñe de violeta

Santilli ya se reunió con 12 mandatarios. Poggi y Pullaro esperan su llamado, mientras Kicillof queda como el único que se desmarca. En paralelo, el Congreso entra en el mercado de pases.
Kicillof, Frigerio, Sadir, Lamothe, Poggi y Cornejo en el evento del CFI
Denise Chmois 20-11-2025
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Con la designación de Diego Santilli como ministro del Interior, el Gobierno abrió una nueva etapa de diálogo con los gobernadores. Aunque hoy son protagonistas del escenario político, esperan el llamado de la Casa Rosada. Hacen fila para ser recibidos por Santilli y mostrar allí su respaldo al presupuesto y a las reformas laboral, tributaria y penal. A cambio, avanzan con reclamos por obra pública y fondos. El bonaerense Axel Kicillof es, por ahora, el único que se desmarca con claridad del gobierno nacional.

Los gobernadores Claudio Poggi (San Luis) y Maximiliano Pullaro (Santa Fe) confirmaron a El Economista que aguardan la convocatoria oficial. "Todavía no me han llamado. Pero soy optimista porque hay un ánimo positivo de construir gobernabilidad a partir del diálogo", dijo Poggi en la Semana de la Integración Federal del Consejo Federal de Inversiones (CFI). Pullaro, en la conferencia "Una Argentina productiva posible" de la Facultad de Ciencias Económicas (FCE) de la UBA, señaló: "Con Santilli tuve muchas charlas desde que fue nombrado. Vamos a esperar para reunirnos y resolver temas que tiene la provincia".

Kicillof, Frigerio, Sadir, Lamothe, Poggi y Cornejo en la Semana de la Integración Federal del CFI

En ambos encuentros también estuvo Rogelio Frigerio (Entre Ríos), que mostró su alineamiento con el Gobierno. "Necesitamos un presupuesto que consolide el equilibrio macroeconómico, condición necesaria para el desarrollo. Las reformas también son fundamentales para el crecimiento", dijo a la prensa tras el evento del CFI. Aunque apoyó la orientación general, admitió no conocer la "letra chica" de los proyectos de reformas. Durante su exposición en la FCE, respaldó las desregulaciones impulsadas por el Gobierno y llamó a fortalecer el sector privado.

Nación estuvo representada allí por el secretario de Coordinación de la Producción, Pablo Lavigne. El funcionario, además de ponderar las desregulaciones y la estabilidad, dejó definiciones alineadas con la mirada presidencial:

  • "Por definición, es muy poco probable que el Estado pueda hacer bien las cosas".
  • "El Estado siempre corre y va a correr por detrás del sector privado".
  • "El rol del Estado en la política productiva debería ser infinitamente menor de lo que fue".

Lavigne representó a Nación en la conferencia "Una Argentina productiva posible" de la FCE

Pullaro marcó distancia de esta postura: sostuvo que el Estado puede ser más eficiente si hay planificación y recordó que las provincias absorbieron en los últimos dos años costos antes cubiertos por Nación -educación, transporte, seguridad, políticas alimentarias y sanitarias-. Sin embargo, coincidió en que "es momento de debatir la modernización laboral y el sistema impositivo" tras las correcciones macroeconómicas.

El único que se diferenció abiertamente del gobierno nacional fue Kicillof, ovacionado en su presentación en el evento del CFI. "Hay que defender la universidad pública y gratuita. No podemos permitir que privatistas y miserables dejen afuera a pibes y pibas", dijo.

Kicillof cerró el evento del CFI

Rechazó la "mirada ingenua de la política" centrada solo en consensos y sostuvo que "la política implica dar debates y defender lo propio". Además, remarcó que el desarrollo requiere industrialización y valor agregado: "No alcanza con tener riquezas naturales y venderlas al precio internacional". Apeló a un modelo de "desarrollo federal, nacional y con equidad". Poggi aplaudió. Alfredo Cornejo (Mendoza), no.

El cruce con el mendocino se produjo cuando Kicillof cuestionó su defensa del modelo chileno. A la salida, Cornejo respondió: "El mensaje que dio es típico del kirchnerismo. Lamentablemente eso genera una alternancia que es un retroceso para el país". El mandatario supone que el Gobierno llamará al diálogo al bonaerense. En paralelo, ratificó su apoyo a las reformas -aunque también admitió no conocer los detalles-.

Cornejo protagonizó las tensiones con Kicillof en el evento del CFI

El efecto Santilli en el Congreso

Santilli ya se reunió con 12 gobernadores: los aliados Rogelio Frigerio (Entre Ríos), Alfredo Cornejo (Mendoza) y Leandro Zdero (Chaco); los de Provincias Unidas Ignacio Torres (Chubut), Martín Llaryora (Córdoba) y Carlos Sadir (Jujuy); los peronistas dialoguistas Raúl Jalil (Catamarca), Gustavo Sáenz (Salta) y Osvaldo Jaldo (Tucumán); y los independientes Marcelo Orrego (San Juan), Rolando Figueroa (Neuquén) y Alberto Weretilneck (Río Negro).

Este viernes viajará a Santiago del Estero para mantener un encuentro con el mandatario Gerardo Zamora, cercano a Cristina Kirchner. Aunque esta semana las reuniones se desaceleraron, el ministro apunta a completar la ronda con los 20 gobernadores que participaron de la cumbre del 30 de octubre en la Casa Rosada, encabezada por Javier Milei.

Los encuentros abrieron el mercado de pases en el Congreso. Uno de los movimientos más relevantes fue el acercamiento de Jalil al Gobierno: los cuatro diputados que responden al gobernador romperían con la bancada de Unión por la Patria.

Santilli, Adorni y Jalil en la reunión individual en la Casa Rosada

Ocho diputados y una senadora del PRO abandonaron la bancada amarilla para pasarse a La Libertad Avanza (LLA). Son los legisladores alineados con Patricia Bullrich, futura jefa del bloque oficialista en el Senado. "El PRO tiene que mantener su independencia. Para bancar lo que hay que bancar, no importa desde qué banca lo hagas, sino que lo hagas", dijo a este medio Daiana Fernández Molero, diputada porteña.

El miércoles se sumó otro movimiento: el pase de tres diputados de Liga del Interior ELI -los llamados "radicales peluca"-: Mariano Campero (Tucumán), Luis Picat (Córdoba) y Federico Tournier (Corrientes).

El Gobierno se acerca a la primera minoría en Diputados: según el relevamiento del politólogo Pablo Salinas, Unión por la Patria quedaría con 96 bancas y LLA con 91, muy por encima de los bloques menores. Pero si se confirma la salida de los legisladores que responden a Jalil, el bloque peronista quedaría con 92 bancas, apenas una por encima del libertario.

En paralelo, la comisión de Asuntos Constitucionales del Senado rechazó la validez del título de senadora electa de la libertaria rionegrina Lorena Villaverde. El caso será definido por el pleno de la Cámara ya renovada, no solo por el dictamen del Congreso saliente. La impugnación cuestiona la idoneidad moral de Villaverde, involucrada en una causa por narcotráfico que data de 2002 en Estados Unidos. También se la vinculó con Federico "Fred" Machado, empresario procesado por narcotráfico en EEUU. La cercanía de José Luis Espert con Machado motivó su renuncia a la candidatura en octubre.

Con las negociaciones de Santilli aún en marcha, el respaldo de los gobernadores crece y el Congreso empieza a teñirse de violeta.

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