La rosca con los gobernadores: un Congreso hiperactivo a puertas cerradas
Pese al receso estival del Congreso, el Gobierno reactivó las negociaciones con los gobernadores con miras a las sesiones extraordinarias que convocará para febrero. Con el objetivo de aprobar la reforma laboral, especialmente codiciada por la senadora Patricia Bullrich, el ministro del Interior, Diego Santilli, retomó la gira por las provincias para reunir apoyos.
Son cuatro los proyectos que el Ejecutivo envió al Legislativo en diciembre y quedaron pendientes de tratamiento: modernización laboral, reforma penal, regla fiscal y Ley de Glaciares. El segundo período de extraordinarias comenzaría los primeros días de febrero, aunque el oficialismo estaría evaluando adelantarlo para que inicie durante los últimos días de enero.
El Gobierno eligió los cambios en materia laboral como la primera de las reformas de segunda generación a perseguir, cuyo debate estaba previsto inicialmente para las extraordinarias de diciembre.
Con el fin de lograr su sanción, el oficialismo encaró la misma estrategia que utilizó para aprobar el presupuesto: la negociación de Santilli con los gobernadores. En aquella ocasión se reunió con 18 mandatarios. Cosechó respaldo, además de los clásicos aliados, de parte de peronistas como Raúl Jalil (Catamarca) y Osvaldo Jaldo (Tucumán).
Esta semana dio inicio a una nueva gira en la que visitará diez provincias para "llevar adelante los acuerdos que permitan la sanción de la ley de reforma laboral", según indicaron fuentes del Ministerio del Interior.
Los primeros destinos
Santilli visitó Chubut este miércoles en lo que fue el primer destino de su gira. El gobernador Ignacio Torres lidera Provincias Unidas junto a Martín Llaryora (Córdoba), Maximiliano Pullaro (Santa Fe) y Carlos Sadir (Jujuy), bloque que cuenta con 18 bancas en Diputados. Sin embargo, a diferencia de los otros tres mandatarios, Torres proviene del PRO, al igual que Santilli.
En la Cámara baja, el aliado del gobernador es Jorge "Loma" Ávila, secretario general del Sindicato del Petróleo y Gas Privado de Chubut. Es por esto que el diputado "dijo que si no hay cambios, no la vota", según una fuente cercana a Torres.
Ávila se abstuvo en la votación del presupuesto, pero la aliada del gobernador en el Senado, Edith Terenzi, votó a favor de la ley de leyes. Pese a su acompañamiento al oficialismo en diciembre, "hizo algunos pedidos de modificaciones" para la reforma laboral.
"[Torres] tiene que reunirse con los legisladores nacionales. No hay una postura unificada aún. Falta", sintetizó la fuente. En cambio, afirmó que el gobernador apoyará la reforma penal.
Al margen de los legisladores con los que trabaja, Torres dijo en una entrevista en El Economista que "quien cree que no es necesaria una reforma laboral es evidentemente necio". "Teniendo más del 50% del empleo no registrado, yo veo con agrado y con optimismo que podamos discutir una reforma laboral. Si bien faltan detalles, vamos a estar acompañando una reforma que es necesaria para la Argentina. Parece revolucionario pero no es, ni más ni menos, que la revolución de la normalidad", sostuvo.
El encuentro entre Santilli y Torres, sin embargo, quedó eclipsado por los incendios en la provincia.
La gira continuará la semana próxima. El lunes estará en Chaco con el gobernador Leandro Zdero y, el jueves, en Mendoza con Alfredo Cornejo.
Ambos mandatarios fueron aliados electorales de La Libertad Avanza el año pasado. En las dos provincias, el Gobierno consolidó contundentes triunfos. Zdero y Cornejo fueron los dos gobernadores radicales que pactaron con los libertarios. El tercero, Pullaro, optó por impulsar el "grito federal" que dio nacimiento a Provincias Unidas.
El chaqueño visitó la Casa Rosada en el marco de las negociaciones por el presupuesto. Allí lo recibieron Santilli y el jefe de Gabinete, Manuel Adorni, y el mandatario apoyó los proyectos de segunda generación. "Estamos convencidos de las reformas que requiere nuestro país para salir adelante. Un país con certidumbre necesita de presupuesto y de reformas necesarias para crecer y desarrollarse", afirmó. También había destacado el diálogo abierto por el gobierno nacional con las provincias.
En el caso mendocino, Santilli viajó al distrito y, junto al gobernador, realizaron una conferencia de prensa en la que Cornejo respaldó las reformas impulsadas por el Gobierno: "Hemos estado conversando con el ministro sobre las oportunidades que se abren para la Argentina en materia de reformas estructurales. El ministro está buscando el apoyo de los gobernadores que quieren estas reformas. Argentina necesita estas reformas y yo soy uno de los que promueve estas reformas estructurales. Solo con lograr el equilibrio fiscal no va a crecer; es condición sine qua non, pero no suficiente".
Los ejes de la reforma laboral
La reforma laboral que impulsa el Gobierno busca aumentar el empleo formal, según indicó el oficialismo en repetidas ocasiones. El proyecto prevé una reducción del cálculo indemnizatorio y propone la creación de un Fondo de Asistencia Laboral (FAL), financiado con un aporte patronal del 3%.
Además, los salarios podrían abonarse en moneda extranjera o en especie, y se habilita la creación de un "banco de horas" para distribuir la jornada. También se introduce la figura del "prestador independiente de plataformas tecnológicas del servicio de movilidad de personas y/o reparto".
En el plano gremial, la iniciativa busca eliminar la cuota solidaria y quitar a las empresas la obligatoriedad de retener aportes sindicales. Asimismo, se amplía la cantidad de actividades consideradas esenciales que, además, deberán garantizar el 75% de la prestación normal del servicio. Por último, prevé eliminar la ultraactividad de los convenios para impulsar los acuerdos por empresa.
De todos modos, el Gobierno estaría abierto a realizar ciertas modificaciones al proyecto para concretar su sanción.
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