La dueña de Mantecol, en guerra con el gremio: heridos y caos en la Panamericana
La tensión en torno a Georgalos no cede y el conflicto con el Sindicato de Trabajadores de la Industria de la Alimentación (STIA) ya lleva un mes sin solución. La empresa, reconocida por producir el Mantecol, mantiene su negativa a reincorporar a cinco empleados despedidos por presunto sabotaje, situación que derivó en un nuevo foco de tensión sobre la autopista Panamericana, donde la Gendarmería intervino con un operativo que dejó al menos ocho heridos.
- La compañía enfrenta una crisis operativa similar a la de otras alimenticias como Granja Tres Arroyos o Molinos, y persiste en su postura frente al reclamo sindical.
El martes por la mañana, ex empleados de Georgalos y representantes del STIA realizaron una protesta sobre la traza a Capital Federal de la Panamericana, interrumpiendo el tránsito por algunos minutos. Tras un intento de impedir el avance de los manifestantes hacia la autovía, se produjo un cruce con Gendarmería que terminó en un operativo de desalojo, con golpes y corridas. La jornada había comenzado con una asamblea frente a la planta de San Fernando, donde se exigía la reincorporación de los despedidos, en un contexto que el gremio considera violatorio de la conciliación obligatoria dictada por la cartera laboral bonaerense.
Desde la empresa, insisten en que los despidos fueron consecuencia de acciones deliberadas que habrían perjudicado el normal funcionamiento de la planta industrial. Georgalos sostiene que los cinco trabajadores protagonizaron actos de sabotaje en la planta de Victoria, por lo que fueron denunciados penalmente. Además, la compañía niega haber incumplido la conciliación y acusa al gremio de llevar adelante medidas "extorsivas" y sin sustento legal, en un comunicado que buscó reafirmar su voluntad de resolver el conflicto dentro del marco normativo.
Según el sindicato, los despidos fueron represalia directa por la organización de reclamos laborales que incluían la restitución de un bono de productividad que Georgalos dejó de pagar en San Fernando —pero que aún se abona en otras plantas—, lo que habría intensificado la disconformidad interna. Las primeras tensiones surgieron en mayo, cuando la compañía recortó empleos en el área de producción de chocolates, decisión que fue denunciada ante el Ministerio de Trabajo.
Durante la manifestación del martes, que reunió a más de un centenar de personas y contó con la presencia de dirigentes como Nicolás del Caño y Myriam Bregman, la situación escaló rápidamente con intervención policial y momentos de violencia. A pesar del fuerte despliegue, los manifestantes lograron cortar el tránsito por unos minutos antes de ser desplazados nuevamente hacia la planta. La niebla, los enfrentamientos y la tensión marcaron una nueva jornada en un conflicto que, lejos de apagarse, sigue acumulando presión.