Elecciones 2025

Incertidumbre en la provincia de Buenos Aires: el calendario electoral sigue sin definirse

La oposición bonaerense espera una definición sobre el desdoblamiento para determinar si hay elecciones primarias o no. Mientras tanto, las alianzas electorales siguen inconclusas
Axel Kicillof
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A medida que se acercan las legislativas de 2025, crece la incertidumbre en la provincia de Buenos Aires, donde el calendario electoral aún no está definido y las alianzas parecen cada vez más complejas. 

Hacia el final de su discurso ante la Asamblea Legislativa, el gobernador Axel Kicillof le pidió a los legisladores "celeridad" para poder avanzar con una definición sobre el destino de las primarias en la provincia. "Entiendo que, dado el contexto, los argumentos en favor de suspender las PASO son más que razonables", dijo previo a dejar claro que va a "ser respetuoso" de cualquiera sea la decisión.

Así, ya iniciado el período ordinario, la Legislatura pone en marcha la maquinaria e inicia marzo con el debate sobre el futuro de las PASO sobre la mesa. Y si bien los poroteos indican que la balanza se inclinaría hacia la suspensión de las primarias, aún no hay nada cerrado. 

El problema del desdoblamiento

Desde la oposición, esperan una definición sobre el cronograma electoral por parte del gobernador, quien tampoco aclaró si habrá desdoblamiento en la provincia. La UCR provincial ya se expresó a favor de sostener las PASO, aunque algunos deslizan que podrían apoyar una suspensión en caso de que haya un desdoblamiento. 

Dado que el artículo 114 de la Ley Electoral de Buenos Aires establece que la convocatoria a elecciones debe hacerse con una anticipación mínima de 120 días antes de la elección, desde La Cámpora juegan con dejar pasar el tiempo y así llevar a los bonaerenses a las urnas el mismo día que las legislativas nacionales. 

Sucede que la expresidenta Cristina Kirchner rechaza el desdoblamiento, porque considera que, en ese caso los líderes locales, asegurados sus territorios, pueden desentenderse de los comicios nacionales. Esa misma postura adoptó Sergio Massa, quien en su momento propuso la postergación de la elección para cargos provinciales y municipales. Se trata de una idea desestimada por Kicillof. 

El clima parece poco favorable al desdoblamiento, dado que el foco estará en asuntos bonaerenses en medio de los casos de inseguridad y los destrozos en Bahía Blanca. Aún así, desde el interior de la Legislatura afirmaron que Kicillof va "a fondo" con la decisión. Se trataría, entonces, de un gesto de autonomía frente a Cristina, llevando una fuerza dividida a los comicios.

El argumento con el que insisten desde el gobierno bonaerense para realizar el desdoblamiento es el de la complejidad de elecciones concurrentes con dos sistemas de votación distintos. Los cargos nacionales se elegirán con boleta única, y los provinciales, con boleta tradicional. 

Una posibilidad es que el gobernador convoque a primarias en julio para que, luego, las generales se convoquen en septiembre, cumpliendo así con el plazo de 60 días entre una elección y otra. La pregunta es quién actuará primero: la Legislatura con la suspensión de las PASO, o el gobernador con el desdoblamiento. 

El escenario electoral

Otro tema inconcluso son las estrategias electorales en la provincia. Un informe de la consultora Management & Fit señaló que el 48,6% de los bonaerenses desaprueban la gestión nacional de Javier Milei, mientras que el 47,9% la aprueba. En tanto, el 37,1% se muestra favorable al gobierno de Axel Kicillof, y el 59,1% opta por el rechazo. 

A su vez, el estudio señala que el 44,8% votaría a un candidato afín al gobierno de Milei, y un 47,8% a uno opositor. Ese dato muestra una ventaja para el oficialismo, que concentra el porcentaje mencionado, mientras que la oposición se encuentra dispersa. En ese sentido, La Libertad Avanza cosecha el 38,5% de la intención de voto bonaerense; le sigue Unión por la Patria con el 30,1%; el PRO, con el 8,3% y el peronismo de Juan Schiaretti con 6,7%. 

Cabe subrayar, además, que el informe señala que todos los dirigentes nacionales tienen una imagen negativa en la provincia de Buenos Aires. En el primer lugar se posiciona Milei, donde el diferencial es de -5,3%. La figura de Kicillof tiene un diferencial de -18,5% y la de Cristina, de -19,7%. 

Fuente: Management & Fit

En ese marco, Elisa Carrió ya se posicionó como precandidata en la provincia, mientras que el oficialismo libertario movió sus fichas con la aparición de José Luis Espert en Bahía Blanca junto a la ministra de Seguridad, Patricia Bullrich, y el ministro de Defensa, Luis Petri.

¿Dónde va el PRO?

Un sector que aún no define una posición es el del PRO, que tendrá un encuentro el martes 18 junto a la Unión Cívica Radical a fin de tantear una posible reconstrucción de Juntos por el Cambio en la provincia, aunque también sigue debatiendo la conveniencia de un acuerdo electoral con el oficialismo. 

Lo cierto es que el espacio liderado por Cristian Ritondo y el de Maximiliano Abad discrepan sobre cómo pararse frente al gobierno de Milei. Ese factor complica la posibilidad de formar una alianza.

En tanto, mientras que el radicalismo toma distancia de La Libertad Avanza, el PRO bonaerense es muy cercano a los liberales. En declaraciones televisivas, Ritondo afirmó que el desafío es "entender que tenemos que ir juntos", en referencia al partido de Javier Milei. Una jugada de tal calibre lo obligaría a tomar distancia de la UCR. 

Oscar Zago, Alejandro Finocchiaro, Javier Milei y Cristian Ritondo.

Más allá de la intención de Ritondo, parece difícil definir una posición común a nivel provincial sin un planteo coincidente para la Nación. El eventual acuerdo entre el PRO y La Libertad Avanza parece complicarse, sobre todo frente al escenario en la Ciudad de Buenos Aires, donde los caminos de ambas fuerzas ya están muy alejados. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar