Nota II de III

Elecciones intermedias en Argentina: 2005-2009-2013

¿Qué quiso decir Trump con que Milei debe "ganar"? Un repaso por las elecciones intermedias previas que ayuda a entender qué está en juego este 26.
Elecciones intermedias en Argentina
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Elecciones a "mitad de mandato" presidencial. Curiosidad que muy pocos países del globo tienen. Uno de ellos es Estados Unidos. De allí, quizás, que Donald Trump se haya desayunado con Argentina, con Milei, con La Libertad Avanza y nuestros comicios del próximo domingo. En línea con las palabras de POTUS, ¿qué será "ganar" o "perder" para Milei? ¿Será lo primero que buscará saber POTUS en la mañana el el lunes 27? Poco probable.

Por lo pronto, podemos estimar qué fue ganarperder para el oficialismo nacional kirchnerista en las tres elecciones intermedias que atravesaron Néstor K. su esposa, Cristina Fernández de K.

El bipartidismo, o lo poco que quedaba de él, había sucumbido para la elección presidencial de abril de 2003, a la que se presentaron tres candidatos peronistas y también tres candidatos con origen en la UCR.

El peronismo justicialista quedó dividido casi desde entonces, incluso en momentos de hegemonía kirchnerista (especialmente, allí donde el denominado "Peronismo Federal" -o similares-  se hizo fuerte), y con interminables idas y vueltas en las provincias. 

Para la elección del 23 de octubre de 2005, la división fue explícita en la provincia de Buenos Aires, cuando por la senaduría nacional, Cristina Fernández de Kirchner venció, y de visitante, con la boleta del Frente para la Victoria, oficialismo nacional, a la del Partido Justicialista formal, liderada por Hilda González de Duhalde. En números redondos, la victoria de CFK fue por 45 puntos a 20, con una diferencia de casi 1,7 millones de votos. Tiempos en que los Kirchner negaban al peronismo.

El día de la elección, los candidatos a de la Casa Rosada ganaron en 16 de las 24 elecciones de diputados nacionales, que es lo que aquí abordaremos. Los triunfos más importantes fueron en Buenos Aires (18 diputados de 35 a elegir, con Alberto Balestrini como primer candidato), Córdoba (4 sobre 9, en tiempos del gobernador José De la Sota, que acordó con Balcarce 50 para esa ocasión), Entre Ríos y Tucumán, donde gracias al 64% de los votos la lista sumó los 4 escaños en disputa (de la mano Beatriz Rojkés de Alperovich, de esposa del gobernador).

El promedio en los 16 distritos "ganadores" fue de 47,3%, y la suma total de diputados allí fue de 50, sobre el total de 84 que se eligieron en esas tierras. En casi todos los distritos, el oficialismo compitió bajo la nómina "Frente para la Victoria", pero en Corrientes, en el "Frente de Todos", coincidió con la UCR, en una variopinta alianza que era también oficialismo local.

La representación de kirchnerismo fue segunda en 7 de los restantes 8 distritos: sumó 4 de 9 diputados en Santa Fe con el 33% de los votos (Agustín Rossi primer candidato); y en San Luis y Santiago del Estero (16 y 17 puntos en números redondos) ese segundo lugar no le redundó en escaños. Dominios de Gerardo Zamora (con el tiempo se mostraría como casi un kirchnerista más) y de los hermanos Rodríguez Saá (fuertes opositores a los K al principio, luego no tanto).

De ese grupo de provincias, los ganadores para destacar fueron Hermes Bienner en Santa Fe y Alfredo Cornejo, gobernador de Mendoza en 2015-2019  y en la actualidad. 

La lista la Casa Rosada kirchernerista tuvo su peor desempeño en CABA, el único distrito restante (Rafael Bielsa, primero de la lista), donde pese a ello sumó 3 diputados de 13 en juego, con un 20% de los votos y el tercer lugar (en 2001, la Alianza había ganado el distrito con 19%). Mauricio Macri, al frente de la boleta del naciente Pro, se quedó con el primer puesto.

En estos ocho distritos en los que el kirchnerismo no se impuso, sumó 12 diputaciones de las 43 que se distribuyeron, y el promedio de votos fue del 25,5%.

Así las lista oficaciales del FPV sumaron en total 62 diputados sobre los 127 que se eligieron, a los que correspondería sumar los aliados que sumaron, especialmente de algunos partidos o frentes fuertes en algunas provincias, lo que sería una constante hasta el año 2015.

Cuatro años después, la presidente de la Nación era CFK, pero eso no evitaba turbulencias, y el oficialismo nacional kirchnerista adelantó las elecciones de octubre al 28 junio. Para la memoria quedaron las candidaturas testimoniales, sobre todo en la provincia de Buenos Aires, donde el primer caballero, Néstor Kirchner, encabezó la nómina, secundado por Daniel Osvaldo Scioli -gobernador-, la actriz y cantante de trayectoria, Clotilde Acosta, conocida como Nacha Guevara, y Sergio Tomás Massa. Ninguno de estos tres asumió su banca.

Las dudas de la Casa Rosada se cristalizaron el día de la elección. Algo había cambiado, y sus candidatos se impusieron en 10 provincias (habían sido 16 cuatro años atrás). Su mejor cosecha de escaños en esos distritos ganadores fue en Tucumán, donde sumó 3, con Osvaldo Jaldo a la cabeza -en 2024, un mileísta más, hoy nuevamente "peronista de Perón-. Los triunfos fueron en Chaco, Chubut, Formosa, Jujuy, La Rioja (con Jorge Yoma al tope), Río Negro, Salta (considerando la lista del PJ oficial, y no la del Frente para la Victoria, que sumó sólo el 5%), San Juan y Tierra del Fuego. Balcarce 50 obtuvo, incluyendo Tucumán, 16 diputados de los 27 que se elegían, con un promedio de 45,6 puntos 

El caso de Salta, en el que el partido de la Victoria integró el "Frente" por fuera del Justicialismo, se daría en otras elecciones venideras en otros distritos. A los fines de este trabajo, se considera como oficicialismo nacional la lista que, más allá del nombre, tuvo el principal apoyo de la Casa Rosada.

En Buenos Aires, el segundo puesto de la lista cuasi testimonial cosechó 12 de 35 diputados (seis menos que cuatro años antes). Francisco De Narváez había irrumpido en la política provincial con un alicate de uñas, y le sacó jugo a la alianza con Pro, que coló tres candidatos en la nómina.

Los segundos puestos llegaron en otras seis provincias, pero sólo en Entre Ríos sumó dos escaños: obtuvo uno solo en Catamarca, Mendoza, y la sorpresa llegó en Santa Cruz, la tierra santa kirchnerista, con un impensado 41% sólo meses antes. Allí ganó la lista liderada por el radical Eduardo Costa, de "Cambiemos para Crecer", alianza que integraron también el socialismo y el ARI. En estos seis distritos, el kirchnerismo sumó cinco de los 22 diputados que se eligieron.

Aquel 2009, las listas del Frente para la Victoria se ubicaron terceras en Santa Fe (Agustín Rossi insistía), Corrientes (sumaron un diputado en cada distrito), Misiones y Neuquén (donde no obtuvieron bancas).

¿Algo peor? Sí. Los cuartos puestos en CABA -13% de los votos, con Carlos Heller- y esta vez sí, en Córdoba (9%). Los primeros candidatos vencedores allí fueron Gabriela Michetti (del Pro, en alianza con Recrear, el MID y otros) y Oscar Aguad (con la UCR en solitario). El peso electoral de los dos distritos compensó el desempeño del kirchnerismo con un diputado en cada caso.

¿Algo todavía peor? Sí. En La Pampa, la boleta del "Frente Amplio" integrado por el  "Frente para la Victoria", el paritdo Intransigente, el Humanista, entre otros, se ubicó quinto en la votación. Allí ganó la boleta del PJ, que respondía al gobernador Oscar Jorge, uno de los pocos gobernadores peronistas que se le plantaban a la Rosada.

En 2009, las listas oficiales (sin contar eventuales aliados posteriores) sumaron 37 diputados de los 127 que se eligieron, y sin contar la provincia de Buenos, el número fue 25 sobre 92.

Fue, además, una elección en la que la UCR, tras la muerte de Raúl Alfonsín, hizo una buena elección en términos generales, casi exclusivamente a través de frentes como el Cívico y Social y también el "Progresista" en Santa Fe, liderado por el socialismo.

Elecciones intermedias en Argentina: 2005-2009-2013

Estos números hicieron que algunos diarios publicaran, al día siguiente, portadas en papel anunciando, el "fin del kirchnerismo". ¿Podían estar incurriendo en un error de pronóstico a dos años vista de las presidenciales?

Sí. El prónostico había sido errado. Pero el resonante triunfo de octubre de 2011 en primera vuelta de Cristina Fernández -había enviudado un año antes-, con el 54% de los votos comenzó a licuarse, tal vez, con el desastre y masacre de la estación Once del tren Sarmiento, el 22 de febrero del año siguiente. ¿No? Quizás, pero sólo cinco días después, en su reaparición en Rosario, la presidente fue clara ante la militancia: "¡Vamos por todo! ¡¡¡Por por todo!!!". No se daría.

Para las 24 elecciones de diputados nacionales del 27 de octubre de 2013, el kirchnerismo mantuvo su fortaleza en 9 provincias (frente a 16 del año 2005). En Chaco y en Entre Ríos esos triunfos le otorgaron 3 diputados en cada distrito. En Río Negro (María Emilia Soria fue la primera candidata), San Juan y Tucumán (Juan Manzur) los triunfos redundaron en 6 legisladores y en Formosa, La Pampa (a diferencia de 2009 el peronismo y el kirchnerismo fueron juntos), La Rioja y Tierra del Fuego los números victoriosos de Balcarce 50 se compensaron con sólo una diputación por provincia.

Allí donde ganó, el FPV promedió 47,4 puntos, y sumó 9 de 27 bancas que se repartieron en esos distritos.

En la provincia de Buenos Aires, la elección para el FPV fue como la de 2009: sumó también 12 diputados y repitió el 32%, con el segundo puesto detrás de la lista del Frente Renovador, liderada por Sergio Massa, que pasaba al estrellato rutilante. Martín Insaurralde, intendente de Lomas de Zamora, fue un contrincante menor para su colega de Tigre. 

El FPV fue segundo en otras ocho provincias, entre ellas Mendoza y Salta. En esos distritos, sólo sumó un diputado por elección. Mención aparte para Santa Cruz, donde volvió a ubicarse detrás de una lista encabezada nuevamente por Eduardo Costa (esta vez con el sello "Unión para Vivir Mejor", frente radical y arista). El kirchnerismo otra vez derrotado en su tierra. Pero nunca hay que extender un certificado de defunción en la política argentina. Algunos primeros candidatos opositores al oficialismo federal que ganaron en estos distritos: Julio César Cleto Cobos en Mendoza y Gustavo Valdés en Corrientes.

Cristina, Cobos y vos. 2007.

De las seis provincias, las listas del la Casa Rosada quedaron terceras en cinco -cuarto lugar en Misiones, con el atenuante de que el local Frente Renovador de la Concordia apoyaba en los hechos en el legislativo nacional, como otras fuerzas-. Magros terceros lugares en San Luis y Santiago del Estero -similar al caso misionero-: con cero diputados. En CABA, Córdoba y Santa Fe, el kircherismo sumó 7 diputados de los 31 que se repartieron, con un promedio de 19,3% de los votos, cosecha escuálida para cualquier oficialismo en los principales distritos.

En total, para diputados nacionales, el oficialismo nacional sumó 42 sobre 127 bancas en juego, con un promedio de 32,6%. Sin contar la provincia de Buenos Aires, obtuvo 30 escaños sobre 92 en disputa. En este ítem le fue apenas mejor que en 2009.

En 2013 también se eligieron los 24 senadores por el tercio de provincias que volverán a votarlos este próximo domingo 26. En los números fríos, en este renglón, al kirchnerismo le fue mejor: ganó en Chaco, Entre Ríos (con Miguel Ángel Pichetto), Río Negro, Salta (para diputados fue segundo, distinción característica de la provincia norteña) y Tierra del Fuego, a lo que debe agregarse el segundo lugar en Neuquén, lo que se tradujo en total en 11 senadores sobre 16 posibles.

En CABA la boleta senatorial fue tercera (Daniel Filmus no se daba por vencido) y en Santiago del Estero se dio una particularidad: la boleta formal del FPV (incluyó al PJ) quedó cuarta, sin sumar escaños, pero las tres bancas fueron ganadas con dos listas que respondían al gobernador Gerardo Zamora (las dos nóminas sumaron el 77%, casualmente lo mismo que obtuvo para diputados la única lista que se presentó por el goberandor).

¿Odiosas? comparaciones ( I I )

En el período de hegemonía nacional kirchnerista, esa fuerza, a través de sus listas, ganó en 35 de 72 elecciones de diputados nacionales intermedias en 2005, 2009 y 2013.

El pico de desempeño se dio en 2005, cuando el kirchnerismo era novedad, Roberto Lavagna continuaba al frende del ministerio de Economía  y además surgían los gobernadores "radicales K". Las 35 victorias le dieron al kirchnerismo, en esos tres comicios intermedios, 82 diputados nacionales de 138 que se pusieron en juego en esos distritos.

El FPV (incluso con otros nombres) se ubicó en segundo lugar en 23 de esos comicios, aunque en este caso fue derrotado dos veces en la provincia de Buenos Aires. Estas segundas posiciones promediaron los 28 puntos, con 45 bancas ganas sobre 147 que se repartieron en las tres elecciones.

En las 14 elecciones restantes, el kirchnerismo resutó tercero o incluso peor. Aquí se destacan Córdoba y la CABA. En estas elecciones, el FPV promedió los 14 puntos.

Todos estos números nos servirán para comparar, en la mañana del 27 de octubre, cómo le fue a La Libertad Avanza en estas 24 + 8 intermedias. Tal vez, en el norte, POTUS tenga también la misma inquietud. Tal vez.

 

No te pierdas la primera entrega de la serie de Leandro Ezequiel Gómez:

Elecciones intermedias en Argentina: 1997 y 2001

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