El Gordo Dan le puso un ultimátum a un hombre clave de Sturzenegger, pero lo frenaron en seco: "No me hinches los huevos"
Si Karina Milei es quien tiene la guillotina real, el Gordo Dan tiene -o presume tener- la guillotina digital. Y le acaba de avisar a un hombre de la máxima confianza de Federico Sturzenegger (nada menos que Lucas Llach) que, si no se alinea, lo van a ejecutar.
Llach, cabe recordar, fue el N°2 de "Sturze" en la fallida gestión del BCRA con Mauricio Macri.
Ahora, sin cargo formal, es asesor de "Desregulator" Sturzenegger.
¿Pero cuál fue el problema?
Que Llach se solidarizó con sus colegas economistas del Cedes, cobardemente atacados por Alejandro Fantino en su programa Neura.
Burdmante y mal preparado, Fantino había acusaso a Roberto Frenkel, José M. Fanelli y Martín Rapetti de estimular una devaluación para poder beneficiarse de sus ingresos en dólares.
El respeto que generan esos economistas y el bajo apego a la verdad -siquiera la verosimilitud- en las palabras de "Fanta", motivó un amplio repudio. Entre ellos, de Llach.
"Lo de Fantino diciendo que economistas del Cedes quieren tipo de cambio alto para ganar más guita es de las mayores berreteadas que he escuchado últimamente. He discutido con varios de ellos durante décadas, especialmente porque no les disgusta el cepo y xq defendían el tc inflacionario de Néstor, pero es su posición de toda la vida, no es por guita. Tienen papers teóricos sobre el tema", escribió Llach.
Eso no le gustó NADA al Gordo Dan. Y uno podría especular que tampoco a alguien que está arriba del reconocido militante digital quien está claro que no habla a título personal.
"Llach, no podés defender a los que bardean al gobierno por no querer devaluarle el sueldo a los pobres, siendo parte del gobierno", lanzó Gordo Dan, con la advertencia de ser un "último aviso", algo nada menor dada la riestra de funcionarios que resultaron eyectados luego de la crítica del tuitero oficialista.
Pero, lejos de arrugar, Llach reaccionó redoblando la apuesta y se le animó al temido influencer oficialista. "Primero: no me rompas los huevos que estoy viendo Riestra-Central", replicó en X el asesor de Sturzenegger. Y agregó un "segundo" punto a su respuesta: "Opino lo que me chifla el moño. Fuerte abrazo!", le replicó al Gordo Dan. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar