Designan a una IA como funcionaria de una ciudad clave de Argentina: qué puede hacer ZARA
El municipio bonaerense de Zárate se convirtió en el primero del país en designar formalmente a una Inteligencia Artificial como funcionaria pública. A través del decreto 532/25, el intendente Marcelo Matzkin nombró al chatbot ZARA como "Directora General de Atención al Vecino No Humana", cargo desde el cual podrá firmar resoluciones, gestionar expedientes y atender trámites de manera permanente.
Según explicó el jefe comunal, ZARA no reemplazará a empleados municipales sino que los "potencia", al ofrecer una atención "más eficiente, constante y accesible". El sistema responderá consultas, administrará turnos, canalizará reclamos y derivará casos a las áreas correspondientes. "Buscamos usar la tecnología para ser más ágiles y dar mejores respuestas a los vecinos", sostuvo Matzkin, quien también impulsa convertir a Zárate en un hub nacional de inteligencia artificial, con beneficios impositivos de hasta 15 años para empresas del sector.
La incorporación oficial de IA al organigrama estatal coincide con una tendencia global que redefine el mundo del trabajo. Un informe del Foro Económico Mundial (WEF) advirtió que, de aquí a 2030, el 39% de las habilidades laborales actuales quedará obsoleto por efecto del avance acelerado de la automatización y de los sistemas inteligentes. La transformación afectará tanto a tareas operativas como a oficios profesionales y empleos administrativos.
Según el Future of Jobs Report 2025, la irrupción de la IA no solo reemplazará funciones rutinarias, sino que generará un desplazamiento profundo en las competencias más valoradas por las empresas. Habilidades técnicas hoy esenciales cederán terreno frente al manejo de herramientas de IA generativa, el análisis avanzado de datos o la gestión ética de tecnologías automatizadas. En paralelo, las soft skills como adaptabilidad, pensamiento crítico y creatividad serán cada vez más determinantes.
El reporte anticipa además un impacto masivo en la estructura del empleo: surgirán 170 millones de nuevos puestos vinculados a la IA, la transición verde y los cambios demográficos, mientras que unos 92 millones desaparecerán, con un saldo neto positivo de 78 millones de trabajos adicionales a nivel global. Aun así, el WEF advierte que la transición exigirá reentrenamiento acelerado, políticas activas y marcos regulatorios para prevenir brechas de desigualdad tecnológica.
En ese contexto, la decisión de Zárate marca un precedente inédito en la administración pública argentina y abre el debate sobre hasta dónde y cómo integrar IA en funciones estatales. Para el municipio, la apuesta busca eficiencia y modernización; para especialistas, también plantea desafíos éticos, legales y laborales que serán cada vez más frecuentes a medida que las máquinas ocupen espacios antes reservados a humanos. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar