Elecciones

Cuáles son los desafíos económicos del próximo gobierno de Corrientes

El próximo 31 de agosto, Corrientes celebrará elecciones. Por ello, es importante construir una idea de lo que es la economía correntina, y cuáles son sus desafíos y problemáticas para saber cómo afrontarlos.
Tomás Semhan 28-08-2025
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El próximo 31 de agosto, Corrientes elegirá a quién llevara las riendas de la provincia los próximos 4 años. Dentro de ese marco, no son pocas las encuestas que han señalado la relevancia de palabras como "producción", "desarrollo", o "empleo" como aspectos fundamentales que considera el correntino al momento de elegir a su gobernante. Es importante, por lo tanto, construir una idea de lo que es la economía correntina, cuáles son sus desafíos y problemáticas para saber cómo afrontarlos. 

Hay espacio para mejorar 

Corrientes tiene una superficie total de 88.199 km² y una población de 1.212.696 habitantes, su clima es subtropical con estación seca. En términos geográficos, limita con Brasil y con Uruguay gracias al rio homónimo, y con el Paraguay desde el Rio Paraná

El Rio Corrientes también hace su parte, partiendo la provincia en diagonal. Según Argendata, el Noreste argentino (NEA) participa en el 4,9% del PIB del país, de los cuales 1,3% corresponden a la provincia de Corrientes, igualado con Misiones y superando a Formosa (0,6%) pero por detrás de Chaco (1,6%). 

Es importante tener esto en mente para dimensionar las asimetrías regionales de la economía argentina. Por ejemplo, solo la provincia vecina de Santa Fe tiene una participación (7,8%) en el PIB nacional, mayor que toda la región del NEA. 

En el plano del comercio internacional, las exportaciones de Corrientes ascienden a los 285 millones de dólares según los últimos datos de INDEC, lo cual la ubica como la 22° provincia según cantidad de exportaciones, superando apenas a La Rioja y Formosa.

Esto, de plano, nos demuestra que existe un gran potencial desaprovechado en la provincia. Por ejemplo, la vecina Chaco tiene exportaciones que ascienden a los US$ 402 millones, sin mencionar Misiones que alcanza los US$ 442 millones.

Para redondear este acercamiento, información de Argendata revela que la provincia de Corrientes tiene un PIB per cápita de US$ 13.291, equiparable al de Sri Lanka. Volviendo a nuestro ejemplo del principio, Santa Fe tiene un PIB per cápita de US$ 28.307, duplicando a Corrientes y similar al Uruguay. 

Explotar las posibilidades de nuestro suelo

La provincia de Corrientes cuenta con numerosas actividades económicas que vamos a reducir a cinco de mayor relevancia: arrocera, forestal, ganadera, yerbatera y citricultura. 

Dentro de estos sectores, las que tienen un mayor potencial exportador son la arrocera y forestal, generando el sector cerealero alrededor de 90 millones de dólares y el forestal 60 millones. 

El arroz es un cereal que disfruta de las ventajas comparativas que le ofrece el territorio correntino, rico en ríos, cursos y arroyos. Este posibilita el uso mayoritario del riego con represas, lo cual hace la actividad más rentable que el riego con energía eléctrica o gasoil que es más común en la vecina Entre Ríos. 

Según un informe de la Bolsa de Cereales de Entre Ríos, Corrientes abarco el 47,5% de las hectáreas plantadas de arroz en la temporada 2024/2025, siendo los departamentos de Mercedes y Curuzu Cuatia los principales centros arroceros del país, alcanzado el rango de 28.000 hectáreas plantadas.

La situación del sector forestal es similar, ya que Corrientes tiene una superficie de alrededor 500.000 hectáreas forestadas, principalmente por pinos (68,9%) y eucaliptos (30%), centrándose la actividad en los departamento de Santo Tome, Ituzaingo, Paso de los Libres y Concepción. Esto ubica a la provincia cabeza a cabeza con Misiones en cuanto a hectáreas forestadas. 

Existe en la actividad forestal un problema similar a la actividad arrocera: una elevada primarizacion de la producción. Solo el 25% de la producción de arroz de la provincia se industrializa dentro de la misma, mientras que de las 8 millones de toneladas de madera producida anualmente, solo el 20% se industrializa en Corrientes. Sobre este tópico volveremos más adelante.

El sector citrícola presenta elementos interesantes, conformando el 20% de la producción de cítricos a nivel nacional, siendo el principal productor de naranja y mandarina pero quedando atrás de Tucumán en limón. 

El sector, pese a exportar a países de Europa y Norteamérica, solo representa el 6% de las exportaciones provinciales, y esta explotada de forma mayoritaria por pequeños productores. La mayoría de la producción es vendida en el Mercado Central de Buenos Aires.

El sector yerbatero, que es un importante motor de empleo en la zona de Santo Tome por el establecimiento de la reconocida marca Taragüí, no parecería alcanzar un potencial superior al ya existente, dado que la yerba mate es un producto con una profunda inelasticidad en su demanda y pocos potenciales mercados a explotar. Como es de esperar, la mayoría de la producción tiene destino local.

Por último, el sector ganadero correntino tiene una larga historia y una gran importancia. Este sector concentra su stock en la zona centro-sur, nuevamente los municipios de Mercedes y Curuzu Cuatia. No genera exportaciones significativas porque la mayoría del stock ganadero está afectado a la cría y recria. Corrientes vende su ganado a otras provincias donde realizan la invernada y posteriormente la faena, como Cordoba, Entre Rios, Santa Fe o Buenos Aires.

Cuatro problemas fundamentales 

Casi todos los sectores de la economía correntina se ven afectados por cuatro factores. En primer lugar, deficiencias en las infraestructuras y servicios públicos, tales como caminos, puentes, represas, o acceso a gas natural o energía eléctrica. 

Lo del gas es particularmente preocupante porque, según el último censo de 2022, solo el 1,1% de la provincia accede al gas natural. En el caso de los caminos, sus consecuencias erosivas en la actividad económica son de gran calibre. En modo de ejemplo, hace poco causo furor una noticia sobre unos productores de tomate de Goya que tenían que desechar su producción porque el pésimo estado de los caminos impedía que los camiones accedan al lugar. Como vemos, este tipo de carencias generan efectos nocivos en la PFT (Productividad Total de los Factores) de toda la economía provincial.

 

En segundo lugar, la primarizacion de la producción que relatamos anteriormente. La mayoría de la producción local no se industrializa dentro de la provincia. Esto dificultad la generación de empleo, dado que en las actividades extractivas suele predominar el trabajo por temporada, a diferencia del trabajo industrial o de servicios que genera puestos laborales más estables y contribuyen con un ingreso permanente al ascenso social de la población. Además, genera el incentivo a la población de apuntar a un empleo público por su estabilidad en lugar del privado. 

El sector forestal genera 1,4 puesto de trabajo indirecto por cada puesto de trabajo directo, lo cual es un efecto multiplicador notable. La provincia debería apostar a sumar etapas en la cadena de valor local para seguir aumentando el empleo, con ello la renta disponible, el consumo y la economía en general. 

Una oportunidad desaprovechada es la pasta celulósica. Corrientes tiene la capacidad para instalar dos pasteras, una a orillas del río Parana y otra a orillas del río Uruguay. En zonas aledañas como Misiones, Brasil o Uruguay ya existen estas unidades de negocios, pero en Corrientes hay una negativa a avanzar por el temor a pagar un costo político en conflictos con sectores ambientalistas. 

Al mismo tiempo, la provincia no ha explotado el potencial industrial del sector forestal en materia de creación de muebles, puertas, envases, entre otros. De facto, la madera extraída es comercializada a otras provincias como Buenos Aires o Misiones para realizar este tipo de operaciones industriales. Todo ello es puestos de trabajo, ingresos e inversiones que la provincia se pierde por no aprovechar las oportunidades de su suelo.

En tercer lugar, las condiciones macroeconómicas también juegan. Pese a la recuperación que estamos viendo en el último año, el crédito al sector privado sigue siendo muy limitado en nuestra economía. Esto afecta especialmente a economías basadas en PYMES como son las del NEA. 

Además, todavía falta profundizar en reformas impositivas y laborales para que la producción argentina (y con ello la correntina) pueda competir a nivel internacional. El Gobierno nacional le hizo un gran favor a la provincia bajando a 0% las retenciones al arroz y a la industria forestal. Si lo mismo pasara con el trigo (bajo las retenciones al 9% recientemente), el mismo podría ser rentable por si mismo y no como hoy en día, que se usa como cultivo de rotación para el arroz.

Esto es una oportunidad importante porque el trigo correntino se dedica principalmente a la exportación, con destino a Brasil, y son retenciones 0 habría márgenes no solo para aumentar la producción sino también para crear molinos de harina de trigo locales, lo cual agregaría valor a la producción. 

Por último, y en modo de conclusión, el cuarto problema es educativo. El autor de este artículo hace poco escucho la historia de un aserradero que quería instalarse en la localidad de Mercedes, pero que no encontraba la mano de obra cualificada como para operar en el lugar. 

Como provincia tenemos la obligación de fomentar una educación consistente con las necesidades del progreso. Alberdi nos decía ya en 1852 que no servía de nada un país repleto de abogados porque los abogados no saben arar el campo o instalar vías de ferrocarril. Esos cuatro desafíos son los que deberá afrontar el futuro gobernador de Corrientes si quiere mejorar las condiciones materiales de sus gobernados. Esperemos que así sea.  Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar

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