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Crisis entre Javier Milei y Victoria Villarruel: un quiebre definitivo con repercusiones que todavía están por verse

Patricia Bullrich se acopló a las críticas de Milei a Villarruel y reaviva una disputa de poder de larga data.
Milei y Villarruel, SIN RETORNO .
05-01-2025
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La relación entre el presidente argentino, Javier Milei, y su vicepresidenta, Victoria Villarruel, parece haber llegado a un punto de no retorno, aunque ambos deban mantener una convivencia institucional. Las tensiones se reflejan también en los principales funcionarios del gobierno, quienes respaldan plenamente al mandatario en discusiones que van más allá de cuestiones salariales.

La pregunta es si podrán convivir así durante ¡3 años más! 

Ni la vice parece estar convencida del rol que busca darle el Gobierno (es decir, que toque la campanita en el Senado) ni el Gobierno parece tolerar el hecho de tener una "okupa" en el Congreso. Por mucho menos que lo hecho por Villarruel, decenas de funcionarios ya están en sus casas.

Patricia Bullrich: la crítica más visible hacia Villarruel

Uno de los ejemplos más evidentes de esta ruptura es Patricia Bullrich, actual ministra de Seguridad, quien ha emergido como una de las defensoras más firmes de la gestión de Milei. Bullrich no ha dudado en manifestar críticas hacia Villarruel, retomando enfrentamientos que ya existían desde los tiempos de armado del gabinete presidencial.

En una reciente entrevista con Radio Mitre, Bullrich dejó en claro su postura: "Milei es el Presidente, Villarruel, como vicepresidenta tiene que ir al Gabinete y llevar adelante las políticas del Gobierno en un lugar complicado para nosotros. Necesitábamos que empuje en el Senado para sacar las leyes que el país necesita. Que Milei haya perdido la posibilidad de tener una vicepresidenta que esté ordenada y que se discipline en decisiones estratégicas de Gobierno hace que hayamos perdido un recurso importante. El que no se adapta, se va".

Esta declaración refleja dos puntos centrales que Bullrich cree que Villarruel debería cumplir: alinearse con las políticas del Ejecutivo y ejercer un rol más proactivo en el Senado para garantizar la aprobación de leyes necesarias para el país.

Polémica por el salario y tensiones en aumento

El último desencadenante de las críticas hacia Villarruel fue su queja pública sobre su "bajo" salario, refiriéndose a él como "dos chirolas". La vice gana cerca de $3 millones en mano.

La titular del Senado se mostró crítica con el titular de la Cámara de Diputados, Martín Menem, uno de los hombres más cercanos a los hermanos Milei.

La vicepresidenta recordó que durante el año pasado Menem dispuso de un aumento del 70% en las dietas de los diputados, lo que resuena como contradictorio con el ajuste contra la "casta" y la austeridad que promueve el Gobierno entre sus propios funcionarios.

"Martín aumentó 70% sus dietas porque él es diputado y ahora volvieron a tener aumento. Digamos la verdad, por favor. Yo no creo que un país se haga mintiendo u ocultando las cosas", señaló.

Incluso, también expresó su descontento porque su salario es "más bajo que hasta el de un vocero", en alusión al portavoz Manuel Adorni, cercano al entorno de Karina Milei.

Este comentario provocó una ola de críticas internas, siendo Bullrich una de las voces más resonantes. El enojo con Villarruel no se limita al tema salarial. Desde el oficialismo aseguran que sus acciones son vistas como "improvisadas" y carentes de una estrategia política sólida.

Fuentes cercanas al Gobierno sostuvieron ante el diario Clarín: "Se complica más cuando habla. No se da cuenta que está sola. No se entiende que por un lado mande a congelar los sueldos y después se queje por ganar poco. Es una mina muy corporativa, se hace evidente en estos casos".

Origen de los conflictos: promesas incumplidas y un reparto de poder desigual

Las tensiones entre Bullrich y Villarruel no son nuevas. Desde diciembre de 2023, cuando Milei definió su gabinete, quedaron en evidencia diferencias significativas. En esa ocasión, Bullrich asumió el control del Ministerio de Seguridad, mientras que el Ministerio de Defensa quedó en manos de Luis Petri, compañero de fórmula de Milei. Esto dejó a Villarruel únicamente a cargo del Senado, una decisión que generó malestar, ya que ella esperaba un rol más destacado en el Ejecutivo.

Según trascendió, el reparto de cargos había sido delineado semanas antes en una reunión en la casa de Mauricio Macri. Aunque Villarruel no participó en esa cumbre, el acuerdo terminó beneficiando a figuras como Bullrich y Petri, consolidando su posición dentro del Gobierno.

Escándalo por el gendarme detenido en Venezuela

Un episodio reciente agravó aún más la relación entre Villarruel y Bullrich. La vicepresidenta lanzó una crítica en redes sociales sobre el caso de Nahuel Gallo, un gendarme argentino detenido en Venezuela. Villarruel aseguró que nunca habría permitido que viajara a ese país, deslizando indirectas hacia Bullrich. Sin embargo, la publicación fue eliminada poco después, aunque no antes de viralizarse.

Bullrich respondió con dureza: "Es vergonzoso usar a Nahuel Gallo para juntar likes y después borrar el tuit. Los argentinos no toleran la cobardía ni el oportunismo político".

El silencio de Villarruel frente a las críticas

Tras sus comentarios sobre los sueldos y el intercambio con Bullrich, Villarruel optó por el silencio. En su entorno, minimizaron los dichos de la ministra, argumentando que representan "la visión de alguien que actúa como una empleada subordinada". 

Además, lanzaron una indirecta hacia Bullrich, sugiriendo que debería enfocarse en traer de regreso al gendarme detenido en Venezuela.

Mientras las tensiones internas persisten, el quiebre entre Milei y Villarruel parece consolidarse, reflejando profundas diferencias en el liderazgo del oficialismo. Este enfrentamiento plantea dudas sobre la capacidad del gobierno para mantener la cohesión necesaria en un contexto político ya de por sí desafiante.

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