FENÓMENO BARRIAL

Buscando al Sturzenegger peronista

En este episodio, Andrés Malamud y Pablo Castro conversan sobre la posibilidad de una oposición que respete el orden fiscal, tomando en cuenta casos exitosos de partidos de centro-izquierda que lograron reformarse en distintos países de Latinoamérica y el mundo.
Podcast EE
03-11-2025
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Las mejores frases del podcast

  • El tipo que se torna potable sin generar inestabilidad o turbulencia en los mercados es aquel que garantiza que no va a cambiar las reglas fundamentales. Y las reglas fundamentales en tiempos como los que vivimos -si no sos China- son democracia y equilibrio fiscal.
  • En Argentina llegamos al consenso sobre la democracia en el '83 y nos faltaba el consenso sobre el equilibrio fiscal, al que quizás estaríamos arribando, aunque todavía en el peronismo hay gente que no parece convencida. Acá se da la paradoja de que Cristina parece más convencida que Kicillof. Kicillof sigue siendo el que dice en público que la emisión no genera inflación y Cristina, en cambio, es la que en sus documentos repetidas veces dice que hay que repensar las cosas que hicieron mal. El problema es que Cristina está presa, así que el candidato natural hasta el domingo pasado era Kicillof. Hoy ya no lo es.
  • Lula perdió tres elecciones antes de cortarse la barba, ponerse el saco y escribir su carta a los brasileños en los que les explicaba que no iba a hacer desastres. Y no los hizo: gobernó en democracia, con equilibrio fiscal y con redistribución. Porque esta es la gracia. No tenés que dejar de ser de izquierda para tener equilibrio fiscal. La redistribución es de izquierda. El equilibrio fiscal no es de derecha. Creer que es de derecha es lo que te dificulta la redistribución, precisamente. Lo que habría que hacer es seguir el ejemplo de los que ya lo hicieron, y lo hicieron bien.

Luiz Inácio Lula da Silva

  • En el caso de Lula, en 2002, a medida que él empieza a aparecer más probable en las encuestas que gane, hay como una especie de "riesgo kuka", de temor de los mercados. Ahí escribe esta carta al pueblo brasileño donde promete cierta disciplina fiscal o cierta racionalidad económica. Pero una de las cosas que hace es poner a [Henrique] Meirelles de presidente del Banco Central, un tipo que venía de la banca de inversión, de 30 años de mercados. Como si un peronista pusiera Caputo. Entonces no solamente es cambiar la propuesta sino atarte el mástil para darte credibilidad: "Voy a mantener las reglas, pero por si no me creen, voy a poner a este tipo que lo va a garantizar".
  • Andrés Manuel López Obrador y la actual Claudia Sheinbaum, de México, fueron y son los mejores amigos de Donald Trump. Esto demuestra que la izquierda puede seguir las reglas y llevarse bien con la derecha si conviene a sus objetivos redistributivos. No hay por qué bajar las banderas, pero el desequilibrio fiscal no puede ser una bandera, porque lo que te asegura es que no vas a ganar la elección y si la ganás se te van a despelotar los mercados.

López Obrador y Trump

  • En el Reino Unido, las propias palabras de Tony Blair eran: "Quiero transformar al laborismo en un partido que pueda manejar bien la economía y al mismo tiempo perseguir objetivos de justicia social".
  • Una oposición podría tratar de proponer darle independencia al Banco Central y prohibir el financiamiento monetario del gobierno.
  • Hay una injusticia, pero que es un hecho duro de la realidad: los mercados le creen más a los gobernantes de derecha que a los de izquierda, por eso la derecha se puede permitir el lujo de no tener un Banco Central independiente, como hoy en Argentina, pero la izquierda no se puede dar ese lujo, precisamente porque acá hay una contradicción de percepciones e intereses, y por eso no se trata de ser más papista que el papa, pero sí de ese pequeño atarse al mástil que implica dejar en la institución relativamente permanente alguien que no sea de los tuyos, pero que no siendo de los tuyos te permite cumplir con tu programa.
  • No hay que dejar de ser de izquierda para tener equilibrio fiscal, hay que tener equilibrio fiscal para poder ser de izquierda, para poder distribuir.
  • Sabemos que son Karina [Milei] y Santiago [Caputo] los dos que más influencia tienen sobre el Presidente, cada uno a su manera. Ella para proteger, él para influenciar. El problema es que ella no tiene proyecto político, un proyecto de poder propio. El proyecto de Karina Milei es cuidar a Javier Milei. Y Santiago Caputo sí. Por lo tanto los que tienen ambición del poder se acercan al que tiene el proyecto de poder, no a la que tiene como función cuidar. Entonces Santiago Caputo deja pasar en los cargos visibles a los funcionarios que Karina quiere imponer. Pero el que sigue manejando por detrás las grandes cajas del Gobierno y sobre todo la psiquis del Presidente, es él y sin firma.
  • Si algunos quieren imaginarse cómo piensa Santiago Caputo es muy simple. Tienen que pensar qué es lo que haría un político tradicional y hacer lo contrario.

Santiago Caputo

  • Si la política se mantiene tranquila, este puede ser un año de los reformas y puede ser el presidente que evite la maldición del tercer año, porque tiene el financiamiento de afuera y porque tiene los acuerdos por dentro, con un ministro del Interior peronista [Diego Santilli] que va a conseguir el apoyo peronista a un proyecto libertario basado, como siempre, en la distribución, en este caso no de planes sociales sino de jueces.

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Andrés Malamud se recibió con honores en la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y después hizo un doctorado en Ciencias Sociales y Políticas en el Instituto Universitario Europeo. Vive en Portugal y trabaja como investigador de la Universidad de Lisboa.

Pablo Castro es economista y politólogo. Ha sido docente en diversos cursos en la Universidad de Buenos Aires, consultor y analista financiero en Argentina y el Reino Unido.

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