Balada de Abelardo y Keiko: ¿giro a la derecha, hacia afuera o personalista en América Latina?
Las mejores frases del podcast
La economía argentina en debate
- El piso real de las jubilaciones estuvo en la primera parte de 2024, por la fórmula que indexa contra la inflación pasada. En esos primeros meses de la administración Milei hubo mucha inflación y se licuaron mucho las jubilaciones, pero eventualmente volvieron a subir. Puede ser que estén un poco más abajo que al principio, pero ya no es tanto. No es como los trabajadores del sector público que es una caída mucho más grande en términos reales.
- Llegar a fin de mes es algo totalmente subjetivo.
- Las tasas de pobreza son mínimas en hogares donde hay trabajadores del sector público. A pesar de que han tenido una pérdida en su ingreso real, siguen siendo, como categoría general de trabajadores, los que tienen el menor porcentaje de pobreza.
Los hogares con jubilados tienen menor porcentaje de pobreza que los hogares sin jubilados.
- El sentido general del plan es que vamos hacia una economía mucho más abierta, donde como país nos vamos a especializar más en los sectores donde tenemos ventajas y vamos a dejar de hacer cosas donde no tenemos ventajas. A alguien se le ocurrió que era buena idea que se fabriquen teléfonos celulares en Tierra del Fuego. Probablemente no es una buena idea, y probablemente nunca vamos a poder producir celulares al nivel de Corea.
- Hay un proceso que es específico de la Argentina de apertura de la economía y desregulación y hay otro proceso que está sufriendo el mundo con el ascenso de China y su enorme ventaja comparativa en temas industriales.
Elecciones en América Latina
- El candidato de la izquierda, Iván Cepeda, el sucesor de Gustavo Petro (Colombia), salió segundo. Fue por el voto estratégico: el candidato de la extrema derecha, el outsider (Abelardo de la Espriella), apeló exitosamente al voto de las demás derechas que pensaban que, si no lo votaban a él, desperdiciaban el voto. Hubo una concentración en la primera vuelta del lado derecho, que todavía no alcanzó para definir. La candidata que estaba disputando con ellos dos quedó tercera con el 6%, muy lejos.
- En Perú se produjo un proceso de polarización ideológica parecido —llegaron al balotaje un candidato bastante de derecha y uno muy de izquierda— con la diferencia de que la fragmentación en Perú fue mucho mayor (que en Colombia).
- Abelardo de la Espriella tiene un parecido con Bukele que está vinculado, entre otras cosas, con la cara y con la barba. Él es duro en seguridad y se parece a Bukele en eso. Al mismo tiempo usa la motosierra y su símbolo es un tigre. En ese aspecto se vincula con Milei, es clara la asociación y es intencional. Y por otro lado usa un chaleco antibalas, que uno también podría asociar con Milei pero Milei lo esconde, y entonces tenemos que ir a Noboa, el presidente de Ecuador, donde hubo un candidato asesinado durante la campaña anterior. Lo que vemos entonces es que va abrevando en diferentes líderes de la derecha exitosa de América Latina.
- Encarna a todas las derechas que uno puede imaginar, y muchas de ellas latinoamericanas. Es muy interesante en un país como Colombia que tiene una vinculación histórica con los Estados Unidos.
- En Perú tenemos una derecha institucional. Keiko Fujimori ya fue tres veces candidata a presidenta y su padre fue dos veces presidente. Hoy se la podría definir como centroderecha. Keiko viene bien de adentro. Es una súper insider. El que viene de afuera es el candidato que la desafía, que es de izquierda.
- Con Colombia y Perú, uno puede pensar que hay un giro a la derecha. Sin embargo, en ambos países, hubo un péndulo en las elecciones anteriores. En Colombia gobierna la izquierda ahora, que le ganó a la derecha en la anterior. Que vuelva a la derecha confirma el péndulo. En Perú igual. En el resto del continente hay tres países donde gobernaba algo parecido a la izquierda y ahora gobierna la derecha: Argentina, Bolivia y Chile. Pero hay otros donde pasó lo contrario, de la derecha a la izquierda: Brasil y Uruguay. Y tenemos tres casos donde hay continuidad: Paraguay (de la derecha), México (de la izquierda) y Ecuador (de la derecha). No hay un patrón discernible. No hay un giro claro ni a la derecha ni a la izquierda. ¿Y el giro a la oposición? En general sí, en dos tercios de los casos. Pero Paraguay, México y Ecuador se mantuvieron, así que la cosa no está tan evidente y estas elecciones (Colombia, Perú y Brasil) todavía están abiertas.
Algunos dicen que en realidad es un giro hacia afuera, hacia los outsiders. Los que están ganando son los que no son casta ni establishment. Y hay bastante de esto. La gente está buscando afuera del menú.
- Es un giro hacia el personalismo. En casi todos los casos, la individualidad del candidato presidencial y de su gestión es lo que lo torna diferente a las alternativas que sustituye o derrota. América Latina es un cementerio de partidos institucionalizados, con las escasas excepciones de Uruguay y Paraguay. Lo mismo está pasando en Europa.
- En América Latina hay un giro hacia afuera pero sobre todo hacia uno: hacia el personalismo de los líderes.
- Los partidos institucionales, lo que hicieron en sus últimos años de vida, es construir enemigos. El desgaste predomina. La novedad es lo que viene a irrumpir cada vez que hay una elección.
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Andrés Malamud se recibió con honores en la carrera de Ciencias Políticas en la Universidad de Buenos Aires (UBA) y después hizo un doctorado en Ciencias Sociales y Políticas en el Instituto Universitario Europeo. Vive en Portugal y trabaja como investigador de la Universidad de Lisboa.
Pablo Castro es economista y politólogo. Ha sido docente en diversos cursos en la Universidad de Buenos Aires, consultor y analista financiero en Argentina y el Reino Unido.