Panorama

Argentina hiper-acelerada: nos consumimos 4 años en 15 días y Milei llega cascoteado al domingo (bueno para LLA)

Un combo rápido y furioso de traspiés legislativos y sospechas de corrupción -además, mal manejadas- aceleraron el tiempo y, en 15 días, pasamos de 1993 a un potencial 1997.
Javier Milei EE
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Un muy interesante tuit de Lucas Romero plantea que, en clave menemista, el Gobierno de Javier Milei pasó de un momento "1993" a un momento "1997".

Es decir, 1993 simboliza el mejor momento del plan de estabilización llamado Convertibilidad, cuando se había desplomado la tasa de inflación, había un dólar bajo control -absoluto y férreo- y daba la sensación de que Argentina había recuperado cierta normalidad económica luego de la hiper de Raúl Alfonsín y la que tuvo el propio Carlos Menem.

Algo similar se puede decir de este presente —hasta hace unos meses, quizás— donde, tras el desquicio nominal del último tramo del Gobierno del Frente de Todos, del que nadie se hace cargo, Argentina recuperó cierta normalidad nominal, el dólar se mantuvo calmo (de hecho, demasiado calmo para muchos) y la economía se normalizó. 

En síntesis, hay una similitud entre 1993 y 2025. Y el Gobierno quería explotar ese activo "normalizador" en las elecciones. Su mejor candidato era el IPC del Indec. Hasta hace 15 días, parecía que La Libertad Avanza iba a poder pasar por caja a cobrar. Abonaba esa teoría, además, la escasa renovación del peronismo, la falta de opciones atractivas de centro y el hecho de que LLA había logrado meter al PRO bajo su carpa. Estaba todo dado. Pero esto es Argentina...

Un combo rápido y furioso de traspiés legislativos y sospechas de corrupción -que, además, fueron muy mal manejadas- aceleraron el tiempo y, en 15 días, pasamos de ese momento 1993 a un potencial momento "1997", cuando el menemismo ya había pasado por caja a cobrar esa estabilización nominal y ahora era la sociedad la que le estaba facturando al Gobierno la contracara económica (la suba del desempleo) y, sobre todo, las sospechas de corrupción estaban muy extendidas.

Aquel año, también un 26 de octubre, la Alianza sacó más de 45% de los votos en las legislativas y, 2 años después, ganó las presenciales.

La única verdad es la realidad y hay que contar los votos del próximo domingo para saber si existe este supuesto desgaste libertario acelerado. Si eso ocurre, y el peronismo gana la provincia con claridad, habrá un nuevo escenario base para la política argentina.

Para Milei y los suyos, el hecho de ya no llegar como favoritos a la contienda es algo, paradojalmente, muy positivo. Siempre es conveniente llegar con expectativas más bajas y, luego, superarlas. Como le pasó a Manuel Adorni en CABA. Todos lo daban segundo y terminó primero y sacándole una ventaja enorme a Silvia Lospenatto del PRO.

Con un Milei llegando cascoteado a las elecciones del domingo, el efecto de una performance electoral mejor a la esperada se verá potenciado por las expectativas.

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