A quién beneficia la expulsión de Edgardo Kueider del Senado
La Cámara Alta atraviesa un escenario de tensión. Edgardo Kueider fue finalmente expulsado este jueves 12 de la Cámara del Senado. El senador nacional del bloque Unidad Federal fue detenido en el Puente de la Amistad al intentar ingresar a Paraguay con más de US$ 200 mil, 3,9 millones de pesos argentinos y 640 mil guaraníes sin declarar. Junto a él estaba su secretaria, Iara Guinsel Costa, que también fue detenida. La Justicia de ese país dictó el arresto domiciliario de Kueider.
La sesión especial convocada por la vicepresidente Victoria Villarruel abre un nuevo escenario de tensión para La Libertad Avanza. Sucede que el legislador que asumió su cargo por el Frente de Todos en 2019 se reconvirtió en un apoyo clave para el gobierno de Javier Milei en el último año.
La expulsión del senador nacional por Entre Ríos se construyó a partir de cambios de votos a último momento en el PRO y la UCR, pero sobre todo del mismo espacio de La Libertad Avanza. Cuando el oficialismo cayó en la cuenta de que su postura no tenía suficiente fuerza para sólo suspender al legislador, decidió hacer un cambio.
Esto porque, de haber mantenido su postura, La Libertad Avanza habría quedado en una notoria situación de soledad, defendiendo medidas más moderadas para un legislador acusado de corrupción. Así, hubiera sido muy notoria la contradicción con el discurso "anti-casta" que llevó a Javier Milei al poder.
Los votos para remover a Kueider entonces surgieron del kirchnerismo-peronismo de Unión por la Patria, más algunos del PRO y la UCR y LLA. Superaron los 2/3 que exige el reglamento para destituir a un legislador nacional: hubo 61 votos a favor, cinco negativos y una abstención.
La victoria fue contundente, pero se fue formando en el transcurso de la sesión. La senadora del PRO, Guadalupe Tagliaferri, era la única de su bancada que optaba por la expulsión. Sin embargo, la posición cambió con el oficio de la jueza Arroyo Salgado, en el que pidió el desafuero de Kueider en un correo a Villarruel. Y esos giros finalmente se trasladaron al radicalismo.
El único radical que votó en contra de la expulsión es Maximiliano Abad, actual presidente del Comité radical de la Provincia de Buenos Aires. Esa postura generó un amplio rechazo entre las filas del radicalismo.
Los votos en el recinto no pueden ser desligados del clima de época. En la sociedad existe un malestar generalizado frente a la clase política que el Presidente supo capitalizar electoralmente y que se mantiene vigente. Por tanto, los senadores no tenían la oportunidad de dilatar mucho más la decisión.
De esa manera, los resultados de la sesión expusieron una vez más la debilidad parlamentaria del Gobierno. Sus senadores no sólo debieron modificar su voto a último momento, sino que además se vieron obligados a votar un proyecto poco favorable para el espacio.
Por el contrario, el kirchnerismo saca provecho con la salida de Kueider: en su lugar deberá ingresar quien lo acompañó en la boleta de 2019 en la provincia: Stefania Cora, actual diputada provincial y dirigente de La Cámpora. Así el interbloque de Unión por la Patria pasaría de 33 a 34 senadores propios. Se acerca un voto más a la mayoría propia de 37 legisladores.
Desde que se conoció el caso, Javier Milei y Cristina Kirchner se atribuyen mutuamente la responsabilidad del senador de origen kirchnerista pero que mutó al aliado del oficialismo. "Soy opositor, pero de los que prioriza lo mejor para el país", se definió a sí mismo Kueider.
"Es un problema del kirchnerismo, que lo resuelvan los kirchneristas", planteó el Presidente a la salida de La Misa, el programa de streaming que conduce el influencer Daniel Parisini, mejor conocido como "El Gordo Dan". Y agregó: "Si es un corrupto, lo tienen que echar a patadas en el culo".
Lo cierto es que el bloque de senadores de Unión por la Patria fue el que presentó el proyecto, finalmente aprobado sobre tablas, que pidió la "la inmediata expulsión por inhabilidad moral sobreviniente".
Por otro lado, la Cámara Alta no alcanzó los dos tercios de los votos para dar inicio al debate para tratar la suspensión de Oscar Parrilli por su acusación en el Pacto de Irán. De esa manera, quedó rechazado el pedido.
Con la decisión tomada en el recinto, La Libertad Avanza perdió un soldado clave: había brindado su apoyo a la Ley Bases y al blindaje de los vetos presidenciales. Se trata de una situación delicada para el oficialismo, dado que, tras la salida de Francisco Paoltroni, cuenta con apenas seis legisladores propios.
Además, la sesión expuso un límite en la relación entre LLA y sus aliados. El PRO y la Unión Cívica Radical se diferenciaron del oficialismo e impulsaron la expulsión de Kueider, dejando a los libertarios en una notoria minoría. La pregunta ahora es si este distanciamiento se profundizará con próximos proyectos o si, por el contrario, se trata de una situación circunstancial. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar