Proyecto "Ivana"

Eurnekian se lanza al mundo del uranio: el plan de fondo detrás de una apuesta de US$ 160 millones

Suscribió un acuerdo con la canadiense Blue Sky Uranium Corp y su subsidiaria argentina Minera Cielo Azul S.A.
Eduardo Eurnekian .
03-12-2024
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El grupo de Eduardo Eurnekian, conocido por sus aventuras en aeropuertos, energía, agronegocios y prácticamente cualquier cosa que se mueva o genere plata, ahora está listo para probar suerte en el fascinante mundo del uranio

Sí, ese elemento que suena más a ciencia ficción que a negocio redituable. ¿Qué están vieno desde Corporación América?

De pistas a minerales: el plan uranífero

La movida viene con un acuerdo firmado con la canadiense Blue Sky Uranium Corp y su filial argentina, Minera Cielo Azul S.A. ¿El premio? El proyecto "Ivana", un yacimiento de uranio y vanadio en Río Negro que suena como algo sacado de una novela futurista, pero que promete una vida útil de 11 años. Y si estás pensando ¿qué tan grande puede ser esto?, bueno, el área tiene nada menos que 300.000 hectáreas. Una parcelita, digamos.

El proyecto forma parte del desarrollo "Amarillo Grande" (un nombre que es tanto literal como aspiracional), y para lograrlo, Eurnekian se prepara para desembolsar la módica suma de US$ 160 millones en los próximos tres años. Es un contrato tipo earn-in, que básicamente significa", con la posibilidad de que Corporación América se quede con el 80% del la torta. No, no es una apuesta tímida.

Joseph Grosso y la conexión canadiense

Por el lado canadiense está Joseph Grosso, un pionero en esto de buscar uranio en suelo argentino. Grosso no solo es un experto en el tema, sino que también tiene derechos mineros en Río Negro y Chubut. Su empresa, Blue Sky, buscó a Corporación América como socio estratégico después de que las primeras evaluaciones de prefactibilidad dieran luz verde al proyecto "Ivana". Es decir, este yacimiento no es cualquier cosa: promete.

Argentina y su relación amor-odio con el uranio

Argentina, que tiene una industria nuclear digna de aplausos y capacidad para transformar uranio en combustible para sus centrales, lleva más de dos décadas importándolo. Pero eso podría cambiar con este proyecto. Además del uso tradicional en energía, el uranio tiene aplicaciones en medicina nuclear y, curiosamente, hasta en granjas de minería de criptomonedas. Así que sí, "Ivana" no solo busca cubrir necesidades locales, sino también meter a Argentina en el mercado internacional.

El contexto energético global: entre IA y reactores

En un mundo donde la inteligencia artificial y las tecnologías avanzadas están demandando más energía que nunca, la nuclear resurge como una opción seria. Países como China, Francia y Estados Unidos están aumentando sus capacidades nucleares. Y aquí es donde entra Corporación América, que ve en el uranio no solo un negocio, sino también una pieza clave en la transición energética global.

"El uranio es el nuevo oro, pero más brillante y, bueno, un poquito más radiactivo", podríamos imaginar a alguien decir en la sala de juntas del grupo.

"La visión estratégica de Corporación América es apoyar la energía nuclear como un elemento fundamental de la transición energética, combinando seguridad y desarrollo tecnológico", dijeron desde el grupo, citados por Clarín.

Eurnekian y su coqueteo con el hidrógeno verde

Pero eso no es todo. Este salto al uranio viene después de que Eurnekian pusiera sus ojos en el hidrógeno verde. En Burgos, España, ya planean una planta alimentada con energía solar o eólica, cuyo hidrógeno producido será vendido desde 2027. Es un movimiento estratégico: probar primero en Europa para luego traer la experiencia a casa, a las costas argentinas y la Patagonia, zonas ideales para este tipo de energía.

Conclusión: diversificar o morir

Lo cierto es que Corporación América no se queda quieta. De aeropuertos a hidrógeno, y ahora a uranio, el grupo está decidido a no poner todos los huevos en la misma pista de aterrizaje. Con apuestas que van desde el transporte hasta la minería, la estrategia parece ser simple: si hay una oportunidad, vamos por ella. 

Porque en el mundo Eurnekian, no hay fronteras. Ni para los negocios, ni para la imaginación. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar