AmCham Summit 2026

Vaca Muerta sin freno: empresas y Gobierno apuestan todo al boom shale y a un salto exportador récord

Con nuevas reglas y fuerte interés inversor, el shale argentino entra en una etapa de expansión global con foco en GNL y generación de divisas.
La infraestructura es"condición necesaria" para el desarrollo de sectores como el energético y el minero. (Amcham)
Daniel Barneda 15-04-2026
Compartir

El desarrollo de Vaca Muerta entró en una nueva fase: Gobierno y empresas coinciden en que el shale argentino está listo para dar un salto exportador sin precedentes. En el AmCham Summit 2026, el mensaje fue claro: el desafío ya no es producir más, sino venderle energía al mundo.

El diagnóstico lo sintetizó Daniel González, secretario y coordinador de Energía y Minería de la Nación, quien aseguró que, con proyectos en marcha, el país podría generar una balanza comercial positiva de US$  60.000 millones en los próximos años. "Estamos creando condiciones para que los inversores vuelvan y eso se traduzca en exportaciones", afirmó.

El cambio, explicó, combina estabilidad macroeconómica, menor intervención estatal y nuevas reglas que priorizan precios internacionales. En ese marco, el Régimen de Incentivo a las Grandes Inversiones (RIGI) se convirtió en la herramienta clave para destrabar proyectos y acelerar decisiones en el sector.

Ese nuevo escenario encuentra rápida respuesta en las empresas. "Pasamos de escasez a abundancia de gas", señaló Juan Martín Bulgheroni CEO de PAE, al describir el giro estructural del mercado energético local. Según advirtió, el crecimiento de Vaca Muerta exige ampliar exportaciones para monetizar recursos que superan ampliamente la demanda interna.

El foco está puesto en el gas natural licuado. A través del consorcio Southern Energy —que integran YPF, Pan American Energy y Pampa Energía, entre otras—, el sector avanza en los primeros proyectos de GNL. La firma de contratos de exportación con Europa y el despliegue de infraestructura flotante marcan el inicio de una nueva escala para el negocio.

"Argentina puede captar entre el 3% y el 5% del mercado global de GNL", estimó Bulgheroni, al poner en dimensión el potencial del país en el comercio energético internacional.

La expectativa también impulsa la llegada de nuevos jugadores. Central Puerto confirmó su desembarco en el no convencional con activos en Neuquén, en una apuesta por diversificar su negocio y capturar oportunidades en el shale. La movida refleja un fenómeno más amplio: empresas energéticas tradicionales comienzan a migrar hacia el upstream, atraídas por la rentabilidad del sector.

El contexto global potencia este escenario. La creciente demanda de energía, impulsada por la electrificación, los centros de datos y la inteligencia artificial, reconfigura el mapa energético y abre espacio para nuevos exportadores. En ese tablero, la Argentina gana protagonismo por la magnitud de sus recursos y el cambio en las condiciones económicas.

Sin embargo, tanto el Gobierno como las empresas coinciden en que el desafío será sostener el ritmo. La expansión del shale requerirá inversiones en infraestructura, especialmente en transporte y licuefacción, además de reglas estables que garanticen previsibilidad a largo plazo.

En ese tablero actual, la Argentina gana protagonismo por la magnitud de sus recursos y el cambio en las condiciones económicas.

Con el mercado interno abastecido y proyectos de exportación en marcha, Vaca Muerta deja atrás su etapa inicial. El consenso entre funcionarios y CEOs es contundente: el shale argentino tiene todo para convertirse en un jugador global. La velocidad de ese salto dependerá de que el actual clima de inversión se mantenga en el tiempo.

Por su parte, la directora ejecutiva de AmCham Argentina, Mariana Schoua, planteó que el país enfrenta una oportunidad "bisagra" para transformar la estabilidad macroeconómica en desarrollo, pero advirtió que ese salto dependerá de mejoras concretas en competitividad, infraestructura y condiciones para la inversión, especialmente en sectores estratégicos como energía y minería.

Durante la apertura del AmCham Summit 2026, Schoua sostuvo que la Argentina comienza a dejar atrás una etapa centrada en la urgencia macroeconómica para pasar a discutir crecimiento, en un contexto donde recursos como Vaca Muerta y el potencial minero posicionan al país frente a una ventana de oportunidad global. Sin embargo, remarcó que ese potencial "no se materializa sin condiciones adecuadas".

En ese sentido, identificó tres cuellos de botella centrales: la presión impositiva, los altos costos logísticos y las brechas en infraestructura. "La simplificación tributaria no es un tecnicismo: es una decisión de competitividad", afirmó, al tiempo que pidió avanzar hacia un esquema fiscal más simple, previsible y sin superposición de tributos. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar