Tarifas al rojo vivo: los servicios subieron 561% en dos años y ocupan un peso significativo en el bolsillo
El proceso de recomposición tarifaria iniciado a fines de 2023 dejó una marca profunda en el bolsillo de los hogares del Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA).
Aunque durante 2025 los aumentos de los servicios públicos comenzaron a moverse a un ritmo similar al de la inflación, el balance de los últimos dos años muestra una suba acumulada del 561% en la canasta que agrupa energía, transporte y agua, un incremento muy superior al nivel general de precios.
De acuerdo con el último Reporte de Tarifas y Subsidios elaborado por el Observatorio del IIEP (UBA-CONICET), el costo mensual de los servicios volvió a subir en diciembre. Un hogar promedio sin subsidios destinó $183.410 para cubrir sus consumos básicos, lo que implicó un aumento del 5,7% respecto de noviembre y una variación interanual del 31%, en línea con el IPC.
- La moderación en la velocidad de los ajustes no alcanza, sin embargo, para revertir el fuerte impacto acumulado desde fines de 2023.
El análisis por rubro muestra comportamientos diferenciados. El gasto en gas natural tuvo un desempeño contenido durante el último mes del año: pese a la actualización de los cargos tarifarios, la menor demanda propia del inicio del verano permitió que el monto final de la factura descendiera. En sentido opuesto, la electricidad volvió a presionar sobre la canasta, impulsada por el aumento estacional del consumo y por ajustes en los cargos, en la antesala del pico de demanda del verano.
El transporte se consolidó como el principal motor de los incrementos. En términos interanuales, este rubro registró subas del 48%, superando a la inflación y explicando cerca de 19 puntos porcentuales del aumento total de la canasta de servicios públicos. Si bien las líneas interjurisdiccionales mantuvieron sin cambios sus tarifas, la actualización de los boletos en la Ciudad de Buenos Aires tuvo un impacto significativo en el gasto promedio.
Esta dinámica se refleja con claridad en la incidencia sobre los ingresos. En diciembre, la canasta de servicios públicos representó el 11,1% del salario promedio registrado, estimado en $1.669.987.
- Dentro de ese total, el transporte concentró el 43% del gasto, duplicando el peso relativo de cualquiera de los otros servicios y confirmando su rol central en la presión sobre el presupuesto familiar.
En paralelo al ajuste tarifario, el esquema de subsidios económicos continuó achicándose. En los doce meses acumulados a diciembre de 2025, las transferencias destinadas a agua, energía y transporte se redujeron un 43% en términos reales.
- El recorte fue particularmente fuerte en el sector energético, donde la menor necesidad de importaciones de gas y la reducción del uso de Gas Natural Licuado permitieron un descenso significativo de las erogaciones del Estado.
Actualmente, las tarifas que pagan los hogares del AMBA cubren en promedio el 53% del costo real de los servicios, mientras que el 47% restante continúa siendo financiado por el Estado nacional. No obstante, esta relación presenta fuertes diferencias según el tipo de servicio y el segmento de usuarios. En electricidad, los usuarios residenciales aportan cerca del 60% del costo total, mientras que en gas natural la cobertura ronda el 48%, con un mayor peso de los subsidios.
El informe también destaca que la reducción de subsidios tuvo un rol clave en la mejora de las cuentas públicas. Más de un tercio del incremento del superávit fiscal primario observado este año se explicó por la menor asistencia a los sectores de energía y transporte, en un contexto de continuidad del superávit.
En definitiva, aunque durante 2025 se observó una desaceleración en los aumentos mensuales y una convergencia con la inflación, el nivel alcanzado por las tarifas tras dos años de ajustes mantiene a los servicios públicos como un factor de fuerte incidencia sobre los hogares del AMBA.
En ese escenario, el transporte aparece como el principal desafío pendiente, tanto por su peso en el gasto familiar como por su impacto en la estructura de subsidios y en la equidad del sistema tarifario.
El informe concluye que, si bien la velocidad de los aumentos se moderó durante 2025, el proceso de recomposición tarifaria dejó un piso elevado.
- En ese escenario, el transporte se consolida como el principal factor de presión sobre los ingresos familiares y uno de los grandes desafíos pendientes del esquema tarifario actual.