El negocio exportador

Río Negro se mete en la liga del GNL: Vaca Muerta ya piensa en exportar a escala global

Con inversiones por US$ 15.000 millones y buques de licuefacción en el mar, la Patagonia se prepara para convertirse en la nueva salida estratégica del gas argentino.
El proyecto prevé inversiones superiores a los US$ 15.000 millones y se apoya en un esquema de estabilidad fiscal y regulatoria. (Archivo)
15-04-2026
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Argentina dio un paso decisivo para convertir el potencial de Vaca Muerta en un negocio de exportación masiva de energía. Río Negro firmó un acuerdo con empresas del sector para desarrollar infraestructura de gas natural licuado (GNL) en la costa atlántica, con el objetivo de comenzar a exportar a partir de 2027.

El proyecto prevé inversiones superiores a los US$ 15.000 millones y se apoya en un esquema de estabilidad fiscal y regulatoria para atraer capitales de largo plazo. La iniciativa fue encabezada por el gobernador Alberto Weretilneck y el consorcio Southern Energy junto a San Matías Pipeline.

La pieza central del plan es la instalación de dos buques de licuefacción en el Golfo San Matías. Estas unidades permitirán enfriar el gas natural hasta convertirlo en líquido, facilitando su transporte por barco hacia mercados internacionales.

Para abastecer esa planta flotante se construirá un gasoducto de 471 kilómetros que conectará la cuenca neuquina con la costa rionegrina. Esta obra es clave porque resuelve uno de los principales límites actuales del sistema energético argentino: la falta de capacidad para transportar todo el gas producido.

El consorcio que impulsa el desarrollo está integrado por compañías como YPF, Pan American Energy y Pampa Energía, entre otras. En conjunto, los buques tendrán capacidad para exportar hasta 6 millones de toneladas de GNL por año. El transporte del gas hasta la costa estará a cargo de San Matías Pipeline.

En términos económicos, el esquema prevé ingresos para la provincia por regalías, cánones y aportes estimados en al menos US$ 55 millones en 20 años, además de un aporte inicial de US$ 36 millones destinado a la comunidad. También se proyecta un ingreso variable ligado al precio internacional del GNL.

Más allá de las cifras, el impacto más relevante es estructural: por primera vez, la Argentina avanza en un sistema integrado de exportación de GNL que conecta producción, transporte, procesamiento y venta externa.

Río Negro busca posicionarse así como un nodo estratégico dentro del mapa energético patagónico, aprovechando su salida al mar para convertirse en plataforma exportadora del gas de Vaca Muerta.

El desafío ahora será sostener la inversión, garantizar la infraestructura y mantener estabilidad normativa para que el proyecto no quede solo en anuncio, sino que se convierta en un nuevo motor de divisas para el país.

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