Las estaciones móviles rompen el molde: Milei abre la puerta a un nuevo mapa energético
La flexibilización normativa dispuesta por el ministro Federico Sturzenegger encendió el tablero energético.
El nuevo decreto, que permite la instalación de tanques aéreos y sistemas modulares certificados, impulsa un formato que promete acelerar el acceso al combustible en zonas aisladas, reducir costos y dinamizar la inversión privada.
Las llamadas "estaciones móviles" ya comienzan a desplegarse en distintas regiones del país, marcando un cambio estructural en la distribución de combustibles. Son puntos de carga transportables, de montaje rápido y operación segura, especialmente diseñados para industrias, transportistas y organismos públicos.
El caso más reciente es la unidad inaugurada en Lago Posadas (Santa Cruz) por la empresa estatal Formicruz, que en apenas días puso en marcha una boca de expendio completamente ensamblada, con un tanque de 40.000 litros, módulos de despacho, oficina, baño y sistema eléctrico antiexplosivo homologado.
En diálogo con el portal Surtidores, Pablo Capuano, gerente comercial de Bertotto Boglione, la empresa fabricante, explicó que las estaciones modulares "representan una evolución en la forma de abastecer energía".
"Son seguras, rápidas de instalar y cumplen todas las normativas vigentes. La reforma vino a reconocer una necesidad técnica y económica largamente postergada en el país", sostuvo Capuano.
Según el directivo, este modelo reduce drásticamente los tiempos y costos de instalación, eliminando la necesidad de obras civiles complejas y facilitando el abastecimiento en áreas rurales, viales o mineras donde las estaciones tradicionales son inviables.
Desburocratización y tensiones en el sector
El decreto de Sturzenegger se enmarca en la agenda de modernización y desburocratización del Estado, que busca liberar inversiones y simplificar trámites ambientales y técnicos. Hasta ahora, las instalaciones subterráneas eran la única opción permitida, un requisito que encarecía la expansión del sistema y dejaba amplias zonas del país sin cobertura.
Sin embargo, los expendedores tradicionales plantearon advertencias y reclaman "control territorial y reglas claras" para la ubicación de estas estaciones móviles. "La innovación es bienvenida, pero hay que evitar que se transforme en un mercado paralelo sin regulación", señalaron empresarios del sector a Surtidores.
Los especialistas coinciden en que esta medida puede ser el inicio de un modelo energético más descentralizado y competitivo, donde las estaciones móviles se conviertan en herramientas clave para el desarrollo productivo regional."Son una herramienta que acerca energía donde falta energía, y eso también significa desarrollo", resumió Capuano.
La combinación de tecnología, agilidad e inversión privada podría transformar el mapa del abastecimiento en Argentina, llevando combustible allí donde hasta ahora solo llegaba con demoras o sobrecostos. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar