Caída que enciende alarmas en el sistema energético

La demanda eléctrica volvió a caer en octubre y expone un 2025 marcado por el estancamiento

Con un retroceso del 0,9% y el segundo consumo más bajo del año, octubre profundizó la tendencia a la baja del mercado eléctrico.
Octubre confirma una tendencia preocupante: la demanda eléctrica, uno de los indicadores sensibles de actividad, continúa estancada. (Archivo)
01-12-2025
Compartir

La demanda eléctrica volvió a mostrar señales de enfriamiento. 

En octubre, el consumo nacional retrocedió 0,9% y alcanzó apenas 10.585,1 GWh, convirtiéndose en el segundo registro más bajo del año después de abril. 

  • Además, el acumulado de los primeros diez meses refleja un estancamiento casi total, con una caída leve pero significativa del 0,1%, según publicó Fundelec.

El reporte indica que si bien las temperaturas más bajas explican parte del descenso, la persistencia de la tendencia negativa sugiere un escenario económico que no termina de repuntar. Incluso, la comparación con septiembre evidencia un nuevo retroceso del 0,5%, lo que confirma que el mercado eléctrico no logra recuperar dinamismo.

Paradójicamente, mientras octubre mostró debilidad, continúa vigente el récord histórico de demanda de potencia alcanzado el 10 de febrero, cuando el sistema llegó a 30.257 MW bajo una ola de calor extrema. En contraste, el máximo de potencia de octubre fue de tan solo 20.808 MW, registrado el día 23, un reflejo claro de la menor exigencia del sistema.

En detalle, el consumo residencial —que representa el 42% del total país— cayó 1,9%, mientras que el comercial retrocedió 1,1%. Solo el sector industrial, con un aporte del 29%, mostró un crecimiento marginal del 0,8%, lo que sugiere cierta recuperación puntual, aunque insuficiente para revertir el cuadro general.

El acumulado de los primeros diez meses refleja un estancamiento casi total, con una caída leve pero significativa del 0,1%.

Un año errático

Al observar la evolución de los últimos doce meses, la imagen es contundente: siete meses de caída (diciembre 2024; marzo, abril, mayo, julio, agosto y octubre de 2025), y cinco meses de suba, impulsados por picos estacionales (noviembre 2024; enero, febrero, junio y septiembre 2025).

El resultado es un año móvil negativo de -0,3%, que expone la fragilidad del consumo energético, muchas veces correlacionado a la actividad económica.

En materia provincial, las diferencias fueron notorias. Dieciséis jurisdicciones registraron bajas, con caídas muy pronunciadas en Misiones (-21%), Formosa (-13%), Corrientes (-12%) y Chaco (-12%). También disminuyeron Santa Fe (-6%) y Jujuy (-5%), entre otras.

Por el contrario, diez provincias mostraron incrementos significativos, encabezadas por Santa Cruz (+16%), Chubut (+9%) y Mendoza (+5%). Río Negro, en tanto, mantuvo su consumo sin cambios. La leve suba del 0,1% en Capital y GBA —que concentran el 30% del consumo nacional— apenas matiza el cuadro general. Incluso dentro de esa región hubo disparidades: Edenor cayó -0,3%, mientras Edesur creció 0,7%.

Aunque octubre fue menos caluroso que el año pasado (19,5 °C frente a 20,5 °C), lo cual explica parte de la caída del consumo, los analistas advierten que el descenso no puede atribuirse únicamente al clima: el comportamiento interanual y el arrastre negativo en múltiples provincias sugieren una demanda contenida por menor actividad y restricciones de consumo.

En materia de generación, la foto también es reveladora. La térmica se mantuvo como la principal fuente del sistema, con un aporte del 39,54%.

En materia de generación, la foto también es reveladora. La térmica se mantuvo como la principal fuente del sistema, con un aporte del 39,54%. Sin embargo, la hidráulica avanzó al segundo lugar, con 26,37%, superando a las energías renovables alternativas, que aportaron 24,52%. La generación nuclear contribuyó con 8,45%, mientras que la importación representó 1,13% del total.

A pesar de ese reacomodamiento, el despacho térmico fue inferior al del año pasado, acompañado de una caída del 34% en el consumo de combustibles. El gas natural volvió a ser prácticamente la única fuente, con más del 99% del total utilizado.

La potencia instalada asciende a 43.887 MW, de los cuales el 57% corresponde a generación térmica y el 39% a renovable (hidráulica y alternativas).

En definitiva, octubre confirma una tendencia preocupante: la demanda eléctrica, uno de los indicadores sensibles de actividad, continúa estancada. Aunque las condiciones climáticas influyeron, la amplitud regional de las caídas y la reiteración de meses en rojo sugieren que el problema es más profundo.

La gran pregunta que deja el informe de Fundelec es si el sistema recuperará dinamismo en los próximos meses o si 2025 seguirá marcado por el consumo contenido y una economía que todavía no logra despegar. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar