Nuevas reglas para el gas envasado

En plena ola polar, el Gobierno libera el precio de las garrafas y desata preocupación social

La medida afecta directamente a más del 45% de la población que depende de las garrafas para calefaccionarse y cocinar.
El Decreto 446/2025, modifica profundamente el marco legal vigente desde 2005. (Archivo)
04-07-2025
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En una de las semanas más frías del año, marcada por temperaturas extremas y cortes en el suministro de gas natural en diversas provincias, el Gobierno nacional decidió liberar el precio de las garrafas de gas licuado de petróleo (GLP), eliminando los controles que hasta ahora regían sobre este insumo esencial.

La medida, publicada en el Boletín Oficial a través del Decreto 446/2025, modifica profundamente el marco legal vigente desde 2005, permitiendo que el precio del gas envasado quede en manos del mercado. 

El cambio se da en medio de una crisis energética provocada por la ola polar que afecta a gran parte del país y que disparó la demanda de energía para uso residencial, comercial e industrial.

Desde la Secretaría de Energía argumentaron que el objetivo es "fomentar la competencia y aumentar la eficiencia del sector", en línea con el nuevo paradigma de desregulación impulsado por el Gobierno

Sin embargo, la decisión generó fuerte preocupación entre organizaciones sociales, usuarios y legisladores de la oposición, que advierten sobre un inminente aumento en el precio de las garrafas, sin mecanismos de compensación adecuados.

"Hoy una garrafa cuesta más de 6.000 pesos, y si el precio se libera, puede superar los 10.000 pesos", aseguran fuentes del sector.

En muchas zonas del país, sobre todo en áreas rurales, del norte y del conurbano, el gas envasado es la única alternativa disponible para cocinar, calefaccionarse o calentar agua.

En Argentina el GLP lo utiliza más del 46% de la población, unas 20 millones de personas.

En este contexto, la demanda de garrafas se incrementó hasta un 30% interanual en los últimos días, según estimaciones del sector. Las cañerías congeladas, los cortes programados de gas natural a industrias y estaciones de GNC, y el aumento del consumo residencial provocaron una presión inédita sobre el sistema.

Por su parte, la Cámara de Empresas Argentinas de Gas Licuado (CEGLA) informó que el sector está trabajando al máximo de su capacidad logística y operativa para garantizar el abastecimiento. 

"Estamos coordinando con autoridades provinciales y municipales para llegar a cada punto del país. El GLP es un recurso estratégico, especialmente en momentos como este", señalaron desde la entidad.

Hasta ahora, muchos hogares vulnerables accedían al Programa Hogar, un subsidio directo para la compra de garrafas. Sin embargo, con la liberación del precio, ese subsidio queda desactualizado o directamente inaplicable si los precios de mercado se disparan.

Aunque el decreto reafirma la obligación del Estado de garantizar el suministro "a precios económicos" para los sectores sin red de gas natural, no se anunciaron medidas concretas de contención o actualización del subsidio.

El impacto social de esta decisión ya empieza a sentirse: organizaciones de consumidores anticiparon acciones judiciales y pedidos de informes al Ejecutivo, mientras que legisladores opositores denunciaron un "retroceso en la política energética con consecuencias directas sobre la salud y el bienestar de millones de familias".

Además de liberar los precios, el decreto transforma el funcionamiento del mercado de GLP: elimina requisitos de habilitación para fraccionadores y distribuidores, permite libre importación y exportación del producto, reduce intermediarios en los centros de canje de garrafas y crea un parque de envases de uso común.

También se introduce la figura del "silencio positivo" en los trámites regulatorios, lo que agiliza aprobaciones, y se promueve una mayor participación del sector privado en la distribución, envasado y comercialización. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar