Futuro energético y geopolítica en tensión

Daniel Dreizzen: "Argentina debe gasificar su economía para ser competitiva a largo plazo"

El director de Aleph Energy analizó el nuevo orden energético global durante el AmCham Energy Forum 2025. Advirtió sobre la urgencia de acelerar la infraestructura en Vaca Muerta y destacó el potencial del gas como eje del desarrollo económico y la integración regional.
Daniel Dreizzen ofreció una mirada integral sobre el escenario energético global y los desafíos que enfrenta el mercado energético argentino. (AmCham)
Daniel Barneda 05-08-2025
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Durante su participación en el AmCham Energy Forum 2025, Daniel Dreizzen, director de Aleph Energy, ofreció una mirada integral sobre el escenario energético global y los desafíos que enfrenta Argentina para consolidarse como jugador relevante en ese tablero. 

"La revolución del shale en Estados Unidos cambió el equilibrio energético mundial. Hoy, los conflictos en Medio Oriente ya no disparan el precio del petróleo como antes. Eso reconfigura el mapa y da lugar a nuevas oportunidades para países como el nuestro", planteó.

Dreizzen explicó que la transición energética ya no se rige solamente por criterios de sustentabilidad, sino también por la seguridad y la asequibilidad, completando lo que definió como "el triángulo energético". 

  • "Todavía el 87% de la matriz global es fósil. A pesar de los discursos, eso no ha cambiado. Por eso, hablar de transición es más un concepto que una realidad", advirtió.

Respecto al desarrollo de Vaca Muerta, Dreizzen fue categórico: "Tenemos una oportunidad extraordinaria, pero no hay que descuidarla. Los precios están bajando, los costos suben y la infraestructura sigue siendo una deuda pendiente. Si no se invierte en logística, transporte y capital humano, no podremos sostener este crecimiento".

Sobre la diferencia entre los desarrollos petroleros y gasíferos, señaló que el petróleo es más simple de exportar, mientras que el gas requiere una infraestructura mucho más compleja. "El desafío con el gas es mayor, pero también tiene más recorrido y valor agregado. Puede ser un vehículo de integración regional real, algo que América Latina nunca logró en términos energéticos", remarcó.

"El gas es más limpio, más barato, más abundante y más difícil de exportar. Tenemos una cultura gasífera en Argentina y muchísimo potencial en Vaca Muerta. ¿Por qué no usarlo para desarrollar industria, transporte y petroquímica?", se preguntó.

Dreizzen también subrayó el rol del gas como facilitador de exportaciones con valor agregado. "No solo podemos vender moléculas, sino también electricidad, químicos y productos industriales que parten del gas. Ahí está la verdadera oportunidad de desarrollo estructural".

Finalmente, puso como ejemplo a países como Australia, Noruega o Brasil, que supieron transformar sus recursos naturales en crecimiento económico sostenible. "Argentina tiene una historia industrial y un entramado de proveedores que hay que aprovechar. No se trata de fabricar todo local ni de importar todo. Hay que encontrar un punto de equilibrio que sea eficiente y competitivo", concluyó. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar