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Con inversión récord, el Gobierno adjudica 667 MW de almacenamiento en baterías para Buenos Aires

El proceso licitatorio Alma-GBA marcó un hito en la historia del sistema eléctrico argentino: por primera vez se incorporarán baterías a gran escala en la red nacional, con una inversión superior a los USD 540 millones y más de 660 MW adjudicados.
Si el cronograma se cumple, en apenas 18 meses el AMBA contará con una red más fuerte y menos vulnerable a los apagones. (Archivo)
02-09-2025
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En una decisión clave para el futuro energético del país, el Gobierno Nacional adjudicó 667 megavatios (MW) de capacidad de almacenamiento eléctrico en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA), como parte de la licitación "Alma-GBA". 

Esta medida no solo supera en un 30% la meta inicial de 500 MW, sino que inaugura una nueva era en la infraestructura energética argentina: por primera vez, se incorporarán sistemas de baterías de gran escala al sistema interconectado nacional.

El proyecto, con una inversión superior a los U$S 540 millones, busca resolver un problema estructural del sistema eléctrico argentino: la falta de capacidad para administrar la demanda en los momentos pico, especialmente durante olas de calor o frío. 

Las baterías permitirán almacenar energía en momentos de baja demanda y liberarla cuando más se necesite, reduciendo cortes, bajando los costos marginales y estabilizando la red.

Crisis energética y falta de infraestructura

Argentina ha arrastrado durante años una matriz energética altamente dependiente de combustibles fósiles y una infraestructura de transporte y distribución saturada y envejecida. En el AMBA, los cortes de luz se han vuelto crónicos durante los picos de demanda estival, afectando tanto a hogares como a sectores productivos.

A pesar de la expansión de las energías renovables en los últimos años, la falta de capacidad de almacenamiento se convirtió en un cuello de botella que limitaba su impacto. Sin baterías u otras formas de acumulación, la electricidad generada por el sol o el viento no puede ser utilizada cuando más se necesita. Este vacío técnico empezará a cerrarse con la implementación del proyecto Alma-GBA.

Los sistemas adjudicados se basan en BESS (Battery Energy Storage Systems), baterías de última generación que permiten almacenar grandes cantidades de energía eléctrica, con capacidad de respuesta inmediata. Estos sistemas ya son comunes en países como Estados Unidos, China o Alemania, pero hasta ahora Argentina no contaba con infraestructura de este tipo.

Las baterías se instalarán en nodos críticos del AMBA, donde la red sufre mayor estrés. Podrán inyectar energía en momentos de alta demanda y absorberla cuando el consumo es bajo, ayudando a equilibrar el sistema y a reducir el uso de generadores caros y contaminantes.

Una licitación con fuerte interés privado

El proceso Alma-GBA recibió una respuesta contundente del sector privado. En total, 15 empresas presentaron 27 proyectos que sumaban 1.347 MW de capacidad. Finalmente, se adjudicaron 667 MW, superando la meta inicial, gracias a ofertas altamente competitivas en precio y tecnología.

Los contratos se celebrarán con las distribuidoras Edenor y Edesur, mientras que CAMMESA (la Compañía Administradora del Mercado Mayorista Eléctrico) actuará como garante de pago de última instancia.

Además, la Secretaría de Energía invitó a cinco proyectos adicionales, que suman 222 MW, a incorporarse a la red con un precio reducido de 12.591 U$S/MWh-mes, inferior al que ofertaron originalmente. Estos proyectos deberán confirmar su participación en los próximos cinco días hábiles.

Esta iniciativa forma parte del Plan de Contingencia 2024, diseñado para revertir el deterioro del sistema eléctrico nacional, y se enmarca en el proceso de normalización del mercado eléctrico. Con este nuevo esquema, las distribuidoras recuperan su capacidad de contratar energía directamente, un modelo que busca mejorar la eficiencia y la calidad del servicio.

Si el cronograma se cumple, en apenas 18 meses el AMBA contará con una red más fuerte y menos vulnerable a los apagones. Y lo más importante: Argentina dará el primer paso serio hacia una matriz energética inteligente, alineada con los desafíos del siglo XXI. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar