La advertencia inquietante detrás del Súper RIGI
Comunicado completo de Misión Productiva, intitulado "El Súper RIGI: hacia la consolidación de la 'economía fragmentada'"
I) El Súper RIGI viene a consolidar la tendencia que ya instaló el RIGI: fragmentación productiva, de empleo y fiscal
- Una economía fragmentada, con algunos (pocos) sectores funcionando con esquemas fiscales y regulatorios especiales, con elevada rentabilidad, bajos encadenamientos, y baja creación de empleo. Por otro, el entramado productivo "tradicional-formal" de PyMES, cada vez más débil, con costos crecientes y dificultades para competir, en retracción y destruyendo empleo formal. Y, por último, una creciente economía informal, cada vez más grande, que absorbe en gran parte a los que no pueden insertarse o son expulsados del sector tradicional, con salarios bajos y extrema precarización.
- Una serie de "parches fiscales" y regulatorios extremadamente generosos que consolidan una fragmentación fiscal. Los sectores beneficiados pagan pocos impuestos; la economía tradicional formal, que paga impuesto, cada vez más chica; y una economía informal, que no paga impuestos, creciendo
II) Se posterga la discusión de fondo: que estructura tributaria y regulatoria necesita el país para crecer
De esta manera vuelve a postergarse una discusión de fondo: qué estructura tributaria, regulatoria y productiva necesita Argentina para sostener inversión, mejorar competitividad y desarrollar capacidades de manera más generalizada.
En vez de avanzar hacia un esquema más simple y coherente, se acumulan mecanismos particulares vinculados a lobbies sectoriales para compensar problemas estructurales que siguen sin resolverse.
III) El RIGI y el súper RIGI tienen pocos requisitos: se deja pasar una oportunidad
Los beneficios fiscales y regulatorios del Súper RIGI aparecen además asociados a pocos requisitos concretos. La discusión sobre desarrollo de proveedores locales, transferencia tecnológica, innovación, infraestructura o generación de empleo calificado ocupa un lugar bastante secundario.
En sectores como minería e hidrocarburos, eso implica desaprovechar oportunidades relevantes de generar encadenamientos industriales y de servicios de mayor valor agregado. Las experiencias internacionales muestran que es relevante el desarrollo de proveedores para que estos regímenes son establezcan una economía de enclave.
IV) Lobby por tener beneficios y no por mejorar la competitividad: el caso del upstream
También existe una dinámica política bastante previsible detrás de estos esquemas. Los regímenes promocionales suelen expandirse progresivamente con el tiempo: nuevos sectores buscan incorporarse, aparecen actividades "asimilables", se flexibilizan criterios y los beneficios se amplían vía reglamentaciones. La discusión termina desplazándose desde cómo mejorar la competitividad general de la economía hacia quién accede al tratamiento diferencial.
Algo de eso ya se vio con la extensión del RIGI al upstream hidrocarburífero anunciada hace algunos meses, difícil de justificar en un sector que ya venía mostrando fuertes niveles de rentabilidad, inversión y dinamismo exportador. En este caso particular, además, el costo fiscal potencial resulta especialmente relevante.
Extender beneficios tributarios y regulatorios extraordinarios a actividades upstream ya consolidadas implica resignar recursos públicos por montos muy significativos, sin que exista una discusión demasiado clara sobre la necesidad económica de esos incentivos ni sobre los retornos adicionales esperados en términos de inversión, producción o exportaciones.
En términos fiscales, esto supone menores ingresos para el Estado, que eventualmente deben compensarse vía mayor ajuste del gasto, mayor presión tributaria sobre otros sectores o menores recursos disponibles para infraestructura, salud, educación y otras políticas públicas.
El Súper RIGI parece consolidar esa lógica, ampliando beneficios sin una discusión demasiado clara sobre sus fundamentos económicos, sus costos fiscales o los objetivos productivos asociados.
V) El resto de la economía, con las PyMES a la cabeza, no recibe beneficios
Mientras tanto, gran parte del entramado productivo argentino sigue enfrentando problemas mucho más estructurales y cotidianos.
El RIMI, presentado como un instrumento orientado a incentivar inversiones de menor escala y ampliar el alcance del esquema promocional, no tendrá el impacto esperado. Tanto la magnitud de los beneficios como los requisitos de acceso parecen limitar fuertemente su utilización efectiva por parte del entramado PyME.
El resultado es un régimen considerablemente menos potente que el RIGI, con dificultades para resolver los problemas concretos de financiamiento, escala y competitividad que enfrentan las pequeñas y medianas empresas. Más que una herramienta con capacidad real de transformación productiva, es un instrumento más bien declarativo.
La industria y buena parte del universo PyME ven caer la demanda, el crédito se enfría, la presión tributaria sigue siendo elevada y las capacidades productivas acumuladas se deterioran rápidamente. En ese contexto, el riesgo es consolidar una economía donde conviven sectores altamente beneficiados y dinámicos con una base productiva cada vez más debilitada, todavía a la espera de soluciones más integrales.
**
Sobre Misión Productiva
Misión Productiva es un espacio integrado por especialistas en desarrollo productivo, con experiencia en gestión pública, sector privado y análisis económico. Desde una mirada desarrollista, trabaja sobre propuestas vinculadas a industria, innovación, exportaciones, infraestructura, PyMEs y transformación productiva, buscando volver a poner la discusión sobre desarrollo económico en el centro del debate argentino.
El próximo 2 de junio, Misión Productiva realizará una nueva edición del Congreso Productivo para el Desarrollo en la Facultad de Ciencias Económicas de la UBA. El encuentro reunirá a referentes del sector empresario, sindical, académico y político para debatir sobre industria, inversión, inteligencia artificial, geopolítica y desarrollo económico. La jornada buscará aportar una mirada de largo plazo sobre los desafíos productivos de la Argentina y construir consensos alrededor de una agenda de desarrollo, producción y trabajo. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar