Mercado de capitales

Javier Timerman: "Si yo hubiese sido Milei, hubiese invitado a Axel a ir conmigo a Nueva York"

El especialista en finanzas Javier Timerman analiza el mercado de capitales y apunta al pulso de este tiempo: la clave para el crecimiento está en la política antes que en la economía. Su reflexión fue parte de una conversación en el Salón Blanco del Congreso de la Nación junto a Lucas Confalonieri, ambos de Adcap Grupo Financiero.
Timerman: "Falta que el peronismo explique cuáles son sus propuestas que no se conocen"
Ramiro Gamboa 14-04-2026
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Mientras las variables económicas sacuden y condicionan a la Argentina, resulta fundamental debatir su crecimiento económico. Con este propósito reflexionaron sobre el mercado de capitales el especialista en finanzas Javier Timerman, socio fundador de Adcap Grupo Financiero, y Lucas Confalonieri, director de Adcap. Lo hicieron junto al diputado Eduardo Falcone, quien ofició de maestro de ceremonias del encuentro. Moderó la conversación y el diálogo el periodista Alejandro Almendros

La cita fue en el Salón Blanco del Congreso de la Nación donde sobresalía una exposición de arte geométrico del artista Juan Melé. La conversación fue a sala llena y convocó a diputados de distintos sectores; asimismo entre los presentes sobresalía la figura del analista Raúl Timerman, y de diferentes actores de la conversación pública. 

Lecciones de Javier Timerman

Tal como compartió en la conferencia, Javier Timerman nació en la Argentina y a los dieciséis años partió a Israel, donde completó sus estudios secundarios. Después, con rapidez, culminó las carreras de Ciencias Políticas y Sociología. Viajó a Nueva York donde completó una maestría en finanzas internacionales y, después, empezó a trabajar en Wall Street; lo hizo durante décadas. Hasta que fundó la compañía que en la actualidad es Adcap Grupo Financiero, al que Timerman reconoce como "el grupo financiero no bancario de los cinco más grandes que hay hoy en el país". 

El consultor financiero inició su intervención con la importancia del crédito y recordó tres experiencias que lo marcaron. La primera, en la infancia con la posibilidad del fiado en un kiosco cercano a su hogar en las calles de su Belgrano natal. La segunda, con la crisis asiática de 1997; allí destacó que países como Indonesia y Tailandia, entre otros, tuvieron que imponer un cepo, pero rápidamente pudieron salir de él. Timerman se preguntó por qué y respondió: "Me di cuenta de lo importante que es tener productividad tan alta como tienen esos países"

La tercera experiencia fue, aún, más dramática. Se trata de las crisis de las hipotecas en Estados Unidos en 2008. Timerman rememoró que durante los años noventa se implementaron cambios para flexibilizar la toma de créditos para hipotecas y cada vez más personas pudieron acceder a un financiamiento prácticamente total. El problema fue que las tasas empezaron a subir al punto de que la deuda con el banco terminó siendo mayor del valor de la casa. "Esta lección me enseñó que el apalancamiento es un arma peligrosa. La deuda es algo que necesitamos, pero que hay que manejarlo de una manera que sea sostenible y que esté regulada de alguna manera", reflexionó Timerman. 

Timerman: "La deuda es algo que necesitamos, pero que hay que manejarlo de una manera que sea sostenible y que esté regulada de alguna manera"

La Argentina y el mercado de capitales

Timerman, con su experiencia forjada en Wall Street y una trayectoria de supervivencia en las grandes crisis globales, actúa hoy como un puente viviente entre dos mundos: el establishment financiero y la política nacional. El mercado de capitales argentino es muy poco profundo, argumentó Timerman: "Es prácticamente de juguete". "Cuando se mira la cantidad de empresas listadas en el mercado de capitales comparado con otros países, Argentina tiene 85 y Brasil tiene 330. Esas empresas argentinas representan el 15% de nuestro PBI". Subraya: "Todas las empresas que cotizan en bolsa son el 15% de nuestro producto, es muy bajo. En Estados Unidos eso es 216%".

Redondea: "Nuestro mercado de capitales tiene muy poca profundidad, muy poca liquidez, muy poco volumen. Es prácticamente inexistente. Y esto dificulta mucho la tarea de las empresas para poder financiarse con eficiencia". Se enfatizó sobre la importancia de la deuda para la competitividad de la economía argentina.

Se deliberó sobre un mercado de capitales cortoplacista. Esta dinámica se vincula con cierto circulo vicioso en el que sucede una crisis económica, después el sistema financiero queda impactado, las empresas se van al exterior a financiarse, y entonces el mercado no es líquido ni puede crecer. 

Es la política, estúpido

Pero el verdadero peso de la exposición de Timerman no radicó en el lamento financiero, sino en su radiografía de una dirigencia política que, atravesada por la polarización, ha convertido al país en un destino difícil para la inversión. Para él, el problema de la Argentina no reside en una falla técnica de su economía. 

"Acá tenemos un grave problema político, no económico. El gran problema que tiene la Argentina para atraer inversiones es una debilidad política que no tienen otros países".

La Argentina no ha desarrollado en estos años de democracia ninguna política de Estado —señala Timerman— sino que las únicas políticas de Estado que hemos desarrollado, han sido tal vez el fútbol o las Malvinas. Pero no hemos mostrado que estamos dispuestos a mantener ciertas políticas, ya sea en términos de déficit, o de política monetaria, o de política cambiaria, que den cierta previsibilidad a los inversores. 

Timerman dio el ejemplo de las PASO de 2019 en Argentina, en las que resultó sorpresivamente para las encuestas de entonces ganador por 16 puntos Alberto Fernández. Al día siguiente los activos argentinos, pone en contexto Timerman, cayeron 70%. "Ningún país se va a desarrollar si el cambio político significa que los activos caigan 70%". 

Asimismo, respecto de la elección del año pasado de los cargos legislativos de la Provincia de Buenos Aires, en la que el peronismo también sorpresivamente obtuvo un resultado mayor al esperado, al otro día los activos cayeron un 50%. "Es un problema de todos, no únicamente del gobierno. Algo está fallando y creo que tiene que ver con la falta de consenso que cualquier país necesita para atraer inversiones". 

La clave política es crucial en el pensamiento económico de Timerman. No hay finanzas sin consenso político. No hay desarrollo sin mercado de capitales. No hay futuro si no hay perspectiva histórica. En la voz de Javier Timerman se cruzan todas estas variables. 

En un país con la volatilidad política que tiene la Argentina, es muy difícil que un inversor de mediano o largo plazo decida apostar o invertir, porque las inversiones, generalmente, cuando se evalúan, hay que tener pensado primero el activo que se compra. 

Ejemplifica Timerman: "Si un inversor que viene de afuera para invertir en un yacimiento de petróleo, lo analiza de forma independiente, después tiene que sumarle a eso el riesgo de la volatilidad, que se trata del conflicto o de la inestabilidad política-económica que tiene el país donde se lleva a cabo la operación". 

En Argentina eso implica un costo alto. Por eso estamos compitiendo con países que ese costo no lo tienen. "Es una responsabilidad de la clase política permitir o no que ese mercado se desarrolle". A su vez Timerman matiza: "El mercado de capitales local es muy original. Tiene productos originales y los instrumentos que se han  desarrollado son muy novedosos. Hay empresas en Argentina que podrían ser mucho más competitivas invirtiendo, y todavía no hemos podido desarrollar la cultura de inversión que se necesita".

Lucas Confalonieri compartió el diálogo con Javier Timerman y aportó su mirada sobre los desafíos del mercado de capitales. En ese sentido destacó que pese a estas limitaciones, dicho mercado ha comenzado a mostrar señales de evolución. "Si bien es un mercado chico, se ha profundizado en términos de capilaridad y variedad de instrumentos, lo que permite sentar bases para su desarrolloˮ.

No obstante, Confalonieri aclaró que el financiamiento continúa concentrado en el corto y mediano plazo. "No existe en la actualidad una tasa bancaria más baja que la que ofrece el mercado a un día. El mercado de capitales no depende de una línea bancaria: puede ser más caro o más barato, aunque siempre constituye una fuente de financiamiento disponibleˮ, afirmó.

Sobre este aspecto Timerman redondeó: "El mercado de capitales es el combustible. No existe desarrollo sin un mercado de capitalesˮ.

¿Qué necesita la Argentina para desarrollarlo? Timerman considera que tiene que haber gobiernos de coalición o un entendimiento político con personas que piensen diferente sobre ciertas pautas de convivencia económica.

Timerman redondeó: "El mercado de capitales es el combustible. No existe desarrollo sin un mercado de capitalesˮ.

Canción con todos

"Hace un par de semanas hubo un evento de Argentina en Nueva York. Escucharon, vieron, Argentina Week. Y fue a hablar Milei. Si yo hubiese sido Milei, hubiese invitado a Axel a ir conmigo a Nueva York". Son las palabras de Javier Timerman, una de las figuras más influyentes de la economía local. 

Considera que hubiese sido un "golpe tremendo". "Si hubiese sido Axel, yo hubiese ido a Nueva York aunque sea sin invitación", sugiere Timerman exponiendo la necesidad de una política por fuera de toda grieta. Si los inversores vieran a alguien que quiere ser presidente como Kicillof queriendo participar de un evento económico internacional, generaría previsibilidad

Respecto de la polarización que agobia hace tantos años al país, reflexiona: "En Argentina los votantes castigan al que quiere algún tipo de acuerdo y votan al extremo para que no gane el otro". En definitiva, señala Timerman, se genera un clima político de inestabilidad que lejos de beneficiar, complica los horizontes necesarios de previsibilidad financiera. 

Cuando un inversor extranjero evalúa a la Argentina, no lo hace únicamente desde el riesgo geológico de Vaca Muerta. Evalúa un ecosistema donde un bando acusa al otro de querer convertir al país en Venezuela, y la contraparte denuncia la llegada de "un vendepatria". "Si descuidamos al capital, no les importa. Van a otro lugar",  advirtió, señalando la importancia nodal de la conversación y el acuerdo para atraer inversiones. 

Sobre la necesidad de profundizar la previsibilidad, Timerman recordó los años setenta y el contexto de violencia política extrema y dijo: "no creí que la Argentina iba a solucionar su tema de violencia política". Sin embargo, se consolidó la democracia y llevamos más de cuarenta años de vigencia plena del estado de derecho. A su vez, señaló que hay otros países de América Latina donde hay más violencia que en Argentina, pero económicamente no hemos logrado los consensos que se necesitan y eso es evidente. 

Timerman analiza que a Milei lo salvó el secretario del Tesoro estadounidense Scott Bessent. Parte del problema que tenía Milei era que los inversores estaban convencidos de que si Milei perdía las elecciones, se querían ir de la Argentina. "Y ese es un gran problema no solo para la oposición sino también para el gobierno nacional. Como había dicho Macri en el 2019, 'los mercados caen porque la gente tiene miedo de que vuelva el kirchnerismo' y eso es verdad. Por eso, el kirchnerismo o el peronismo tiene que hacer algo respecto a su política económica porque nadie va a votar a un partido que si gana los activos caen 70%". 

Asimismo, Timerman agregó: "Soy de los que creen que una economía crece cuando hay inversión. Entonces, cuando la economía sea más productiva, porque generamos confianza, porque hemos construido consenso y tengamos capital, producto de esos acuerdos, imagino que se podrán bajar los impuestos y hacer más competitivos distintos sectores". 

Consultado sobre qué debería hacer el dirigente bonaerense Axel Kicillof para evitar el pánico de los mercados ante una eventual victoria en el futuro, Timerman fue implacable en su sencillez: dialogar. Como recordó el analista financiero, figuras progresistas como Lula da Silva en Brasil o el Frente Amplio en Uruguay entendieron tempranamente que sin forjar alianzas con los mercados, el sueño de la justicia social se desvanece en la insolvencia.

"He hablado muchas veces con Pablo J. López, quien es el Ministro de Economía de la Provincia de Buenos Aires. Es una persona comprensiva, quien conoce muchísimo el mercado, quien también lo ve a él con buenos ojos, lo valoran como persona, como interlocutor. Pero para que el acuerdo entre la política y el mercado se materialice, tiene que haber un deseo por parte del armado político del peronismo de tener ciertas relaciones, diálogo, discusiones", interpreta Timerman. 

Sobre el reciente fallo de YPF, Timerman evalúa que Axel Kicillof tenía "la posibilidad de explicar mejor lo que quería hacer, su plan. Sin embargo, no dijo nada. Desaprovechó la oportunidad. Falta que el peronismo explique cuáles son sus propuestas que no se conocen. Si se es un inversor y se sabe que va a ganar Axel nadie sabe cómo va  a ser su gobierno". 

En la política británica o estadounidense de antaño, el escepticismo visceral a menudo se curaba con pragmatismo. Timerman recordó la relación entre el republicano Ronald Reagan y el demócrata Tip O'Neill: se destrozaban públicamente en el Congreso por diferencias ideológicas profundas, pero a las cinco de la tarde compartían una cerveza en la Casa Blanca para hacer que el país funcionara. En Argentina, ¿podremos llegar a esa cerveza o a algún mate a través del cual la política marque el consenso que la economía necesita para que el mercado de capitales crezca?

En Argentina, ¿podremos llegar a esa cerveza o a algún mate a través del cual la política marque el consenso que la economía necesita para que el mercado de capitales crezca?
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