El ancla fiscal no se mueve: Milei cerró el primer semestre con un superávit primario de casi 1% del PIB
Durante junio, el Sector Público Nacional (SPN) registró un resultado financiero superavitario por $551.234 millones, producto de un resultado primario de $790.533 millones, y de un pago de intereses de deuda pública neto de los intra-sector público por $239.299 millones.
Así, el SPN acumuló al sexto mes del año un superávit financiero de aproximadamente 0,4% del PIB (superávit primario de aproximadamente 0,9% del PIB), profundizando el ancla fiscal del programa de gobierno.
Los ingresos totales del SPN en el mes alcanzaron los $11.583.223 millones (+41,6% i.a.). En lo que respecta a los recursos tributarios, los mismos presentaron un crecimiento de +42,0% i.a. explicado principalmente por la variación de los ingresos correspondientes a los Derechos de Exportación (+169,7% i.a.), los Derechos de Importación (+140,5% i.a.), los Aportes y Contribuciones a la Seguridad Social (+57,3% i.a.), el IVA neto de reintegros (+50% i.a.) y Bienes Personales (+263,2% i.a.).
Durante junio, los gastos primarios del Sector Público Nacional alcanzaron los $10.792.690 millones (+40,3% i.a.). En lo que refiere a las prestaciones sociales, las mismas ascendieron a $8.011.434 millones (+42,5% i.a.), producto del impacto de la fórmula de movilidad aprobada por la Ley N° 27.609 y el DNU 274/24 y del pago del SAC. Por otra parte, las remuneraciones alcanzaron los $1.339.245,4 millones (+29,0% i.a.) producto de los incrementos otorgados en el marco de las políticas salariales acordadas y las sucesivas reducciones en la planta de empleados públicos.
Las transferencias corrientes alcanzaron los $2.385.601,8 millones (+38,4% i.a.). Aquellas correspondientes al sector privado presentaron un crecimiento de +$447.924,3 millones (+27,9% i.a.). Por su parte, las transferencias corrientes al sector público realizadas en junio alcanzaron los $334.701,8 millones (+178,2% i.a.).
Por último, los subsidios económicos presentaron una caída de $600 millones (-0,1% i.a.), donde los energéticos variaron -$1.389 millones (-0,6% i.a.), mientras que los destinados al transporte lo hicieron en $14.922 millones (+9,6% i.a.).
La visión de LCG
En un mes donde el impacto del pago de aguinaldos a empleados públicos y jubilados usualmente deteriora el resultado fiscal, destacaron desde LCG, "las cuentas públicas volvieron a cerrar con superávit primario".
Desde su comienzo, 2025 se presentaba como un año con ingresos recortados (i) eliminación del Impuesto País, ii) reducción de Bienes Personales (menores alícuotas + REIBP), iii) recorte de aranceles y baja temporal de retenciones a los principales productos exportables), entre otros.
En ese marco, la meta de 1,6% de superávit primario comprometida con el FMI (por encima del 1,3% que exigía el organismo) demandaría una nueva ola de ajuste.
Por ahora se concentra en la reversión de subsidios (-47% a/a real en 6M), el ajuste del gasto salarial (-5% a/a real en 6M, por reducción de la planta y salarios planchados) y en lo que queda de obra pública (-5% a/a real en 6M).
"Podría pensarse, muy livianamente, que estos rubros concentraban nichos de ineficiencia que no habían sido corregidos en 2024, pero habrá que ver si pueden sostenerse en el tiempo", dijo la consultora.
En este marco, toda demanda de mayor gasto (pe. con proyectos de aumento a jubilaciones, reinstauración de la moratoria previsional, y emergencia discapacidades) será bloqueada por el PEN (anunció su veto) o presionará el ajuste sobre otros rubros del gasto. "Entendemos que el Gobierno mantendrá a toda costa su política de cuentas fiscales superavitarias sin subir impuestos (salvo Ganancias, a principios de la gestión)", dijeron. Seguí a El Economista en Google Agreganos a tus medios preferidos. + Agregar