"Arruinaron mi carrera"

Una tenista demandó a la WTA por US$ 20 millones tras ser suspendida por comer carne contaminada

La tenista británica Tara Moore considera que hubo negligencia en la gestión de su caso de dopaje, en un episodio que comenzó en 2022
Tara Moore dio positivo por esteroides anabólicos
24-02-2026
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La tenista británica Tara Moore presentó una demanda por US$ 20 millones contra la Asociación de Tenis Femenino (WTA, por sus siglas en inglés), al considerar que hubo negligencia en la gestión de su caso de dopaje, un episodio que comenzó en 2022 tras un control positivo durante un torneo disputado en Bogotá, Colombia.

La jugadora sostiene que el proceso afectó de manera irreversible su carrera y que la organización no advirtió adecuadamente a las deportistas sobre riesgos sanitarios vinculados al consumo de carne local en determinadas sedes del circuito.

Moore, de 33 años, ex número 145 del ranking individual y especialista en dobles, donde llegó a ubicarse dentro del Top 100, dio positivo por esteroides anabólicos, entre ellos boldenona, luego de competir en Colombia. Desde el inicio del proceso, su defensa argumentó que la sustancia ingresó a su organismo a través de carne contaminada con aditivos utilizados en la alimentación del ganado, una hipótesis que ya había sido considerada en otros casos deportivos vinculados a controles realizados en países donde el uso de ciertas hormonas en animales es más frecuente.

Tras el resultado adverso, la Agencia Internacional de Integridad del Tenis (ITIA), organismo encargado del programa antidopaje en el tenis profesional, aplicó una suspensión provisional automática, tal como establece el reglamento. En primera instancia, la sanción contemplaba cuatro años de inhabilitación, lo que implicó la interrupción inmediata de su carrera, la pérdida de puntos y la caída abrupta en el ranking mundial.

Después de casi 19 meses de litigio, un tribunal independiente concluyó en diciembre de 2023 que la jugadora no había tenido intención de mejorar su rendimiento y aceptó la explicación de la contaminación alimentaria, por lo que la absolvió y le permitió volver a competir desde mediados de 2024. Sin embargo, la ITIA apeló esa decisión ante el Tribunal de Arbitraje Deportivo (TAS), que finalmente revocó el fallo y restableció la sanción original. Como consecuencia, Moore deberá cumplir la suspensión completa y no podrá regresar al circuito hasta diciembre de 2027.

La demanda presentada en un tribunal de Nueva York apunta directamente a la WTA. El planteo sostiene que la organización no brindó información suficiente ni alertas preventivas sobre el riesgo de consumir carne local en ciertos países, algo que -según la defensa- podría haber evitado el caso. El abogado Daniel Weiss afirmó que la jugadora fue "una víctima doble": primero por la supuesta negligencia de la entidad y luego por un sistema antidopaje que, a su entender, presume culpabilidad aun cuando no existe evidencia de intención de doparse.

Antes de la sanción, Moore había conquistado siete títulos individuales y 18 en dobles dentro del circuito ITF, consolidando una carrera sólida principalmente en la modalidad de parejas. La suspensión provisional y la posterior incertidumbre judicial provocaron que perdiera su ranking y que, al regresar brevemente a la competencia, apareciera fuera del Top 1.000, una caída que complicó su acceso a torneos y redujo significativamente sus ingresos profesionales.

La tenista, nacida en Hong Kong y nacionalizada británica, manifestó en varias oportunidades que el proceso "arruinó" su carrera tanto en lo deportivo como en lo económico. El caso volvió a encender el debate sobre los protocolos antidopaje en el tenis, especialmente en situaciones donde se alega contaminación alimentaria, y podría sentar un precedente relevante sobre la responsabilidad de los organizadores y del circuito en materia de prevención y comunicación de riesgos para las jugadoras.

Mientras la causa avanza en la justicia estadounidense, Moore permanece inhabilitada para competir y su futuro deportivo sigue condicionado por una sanción que, según su entorno, marcó un punto de quiebre irreversible en su trayectoria profesional. 

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