Histórico

¿Hace cuánto que Racing no clasificaba a una semifinal de Copa Libertadores?

La "Academia" se impuso 2-0 ante Vélez en el resultado global y selló su pasaje a la próxima instancia, algo que no lograba desde hace varios años
Racing eliminó a Vélez y se metió en las semifinales de la Copa Libertadores 2025
24-09-2025
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Racing mantiene vivo su sueño de conquistar la Copa Libertadores 2025 tras eliminar a Vélez con un 2-0 global y meterse entre los cuatro mejores del torneo, algo que no lograba desde hace casi tres décadas. El triunfo no solo significó dejar en el camino a un rival argentino en una serie cargada de tensión, sino también cortar una racha de frustraciones continentales y recuperar un lugar de privilegio entre los gigantes de América.

El recorrido de Racing en la Copa Libertadores tiene varios capítulos que marcan su lugar en la historia. El primero se remonta a 1967, cuando, bajo la conducción de Juan José Pizzuti, ganó su primer y único título de la competición tras imponerse en un grupo semifinal con River y Universitario de Perú y derrotar en la final a Nacional de Montevideo. Además lo consiguió con un particular récord: es el equipo que más partidos necesitó disputar en un mismo certamen para quedarse con el título. 

Además, ese año completó la epopeya con la Intercontinental ante el Celtic de Escocia, logrando una consagración mundial que es hasta hoy uno de los hitos más grandes de su historia. 

En 1968, Racing defendió la corona entrando directamente en la instancia de semifinales, nuevamente organizada en grupos. En esa fase se cruzó con Estudiantes de La Plata, que terminaría consagrándose campeón, y no pudo repetir el sueño. Esa participación, sin embargo, consolidó la presencia internacional del club y lo mantuvo entre los protagonistas de la época. Desde entonces, la "Academia" tardaría casi 30 años en volver a alcanzar esa altura.

El 28 de mayo de 1997 fue la última vez que Racing alcanzó las semifinales de la Copa Libertadores. Aquella noche en Avellaneda eliminó por penales a Peñarol de Uruguay y se metió entre los cuatro mejores del continente, donde finalmente cayó por un global de 6-4 frente a Sporting Cristal de Perú, que luego sería subcampeón. Esa campaña, intensa y marcada por el empuje de su gente, puso fin a una espera de casi 30 años y dejó la sensación de que había estado muy cerca de disputar una nueva final.

En los últimos años, sin embargo, la historia fue distinta. Racing se topó con su límite en los cuartos de final: perdió ante Guaraní de Paraguay en 2015, sufrió contra Boca en 2020 y volvió a quedar eliminado frente al "Xeneize" en 2023, otra vez desde los penales. Cada derrota reforzaba la sensación de una deuda pendiente que parecía volverse interminable. Por eso, la clasificación actual se vive como un desahogo y como el regreso a un lugar del que el club nunca quiso irse.

Hoy, Racing vuelve a saborear la gloria de estar entre los cuatro mejores del continente. No se trata solo de un dato estadístico: significa recuperar una mística internacional que parecía perdida y reavivar la ilusión de una hinchada que desde hace años sueña con levantar nuevamente la Copa Libertadores, luego de la consagración el año pasado de la Sudamericana en 2024.

Desde su primera participación internacional que se dio en la Copa Libertadores 1967, la "Academia" disputó 14 veces los cuartos de final de un certamen de esta magnitud y solo accedió en seis oportunidades a las semifinales, sin contar la extinta Copa Master de Supercopa 1992 que la disputaban solo cuatro equipos e iniciaban desde dicha instancia.

La clasificación actual representa la cuarta presencia en semifinales de la historia racinguista en la Copa Libertadores -contando tanto los formatos antiguos como los modernos- y abre la puerta a un nuevo desafío frente a un rival de jerarquía, con la chance latente de meterse en la gran final.

El logro cobra aún más valor si se considera el contexto: Racing dejó en el camino a un Vélez con historia copera, mostró personalidad en una serie cerrada y demostró que puede competir contra cualquiera. Así, el equipo de Avellaneda se reencuentra con su pasado glorioso y, al mismo tiempo, proyecta un futuro alentador, donde el objetivo final será volver a levantar el trofeo que conquistó por única vez hace casi seis décadas. La "Academia" volvió a estar a la altura de su historia, y todo Avellaneda ya sueña con otra final de Libertadores.

El festejo de los jugadores de Racing tras clasificarse a una semifinal de Copa Libertadores, luego de 28 años de ausencia
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