¿Cuánto dinero se llevó Argentina por ser subcampeón del Mundial 2026?
La derrota de la Selección Argentina en la final del Mundial 2026 dejó una herida que va mucho más allá del resultado deportivo. La caída por 1-0 frente a España en el MetLife Stadium de Nueva Jersey, con un gol de Ferran Torres en el tiempo suplementario, no solo frustró el sueño del bicampeonato, sino que también marcó una importante diferencia desde el punto de vista económico. Aunque la AFA recibió un premio millonario por el subcampeonato, la distancia con el campeón fue significativa.
España se quedó con su segunda Copa del Mundo después de imponerse en un partido en el que dominó gran parte del desarrollo y aprovechó la superioridad numérica tras la expulsión de Enzo Fernández. Del otro lado, Lionel Messi no pudo conquistar su segundo Mundial consecutivo, en lo que probablemente haya sido su última participación en una Copa del Mundo.
A pesar de la derrota, el recorrido de Argentina hasta la final le permitió asegurarse un importante ingreso para las arcas de la Asociación del Fútbol Argentino. La FIFA otorgó US$ 33 millones al subcampeón, una cifra superior a los US$ 30 millones que había recibido Francia tras perder la final de Qatar 2022 frente a la propia Argentina.
El campeón, en cambio, obtuvo un premio considerablemente mayor. España recibió US$ 50 millones por levantar la Copa del Mundo, lo que dejó una diferencia de US$ 17 millones respecto del subcampeón. De esta manera, el seleccionado español no solo celebró el título, sino que también se quedó con el mayor premio económico de la historia de los Mundiales.
Paradójicamente, Argentina recibió menos dinero que en Qatar 2022, cuando obtuvo US$ 42 millones por conquistar el título tras vencer a Francia en la definición por penales. Es decir, pese a que la FIFA incrementó los premios para esta edición, el hecho de finalizar segunda implicó un ingreso US$ 9 millones inferior al obtenido cuatro años atrás como campeona.
El Mundial 2026 marcó un punto de inflexión en materia financiera. La expansión del torneo de 32 a 48 selecciones, el aumento de la cantidad de partidos y el crecimiento de los ingresos por derechos de televisión, plataformas digitales, patrocinadores y venta de entradas llevaron a la FIFA a elevar de manera significativa el fondo de premios.
En total, la FIFA destinó US$ 871 millones para esta Copa del Mundo organizada por Estados Unidos, México y Canadá. De ese total, US$ 655 millones fueron distribuidos entre las 48 federaciones según el rendimiento deportivo de sus selecciones, mientras que cada asociación nacional recibió además US$ 1,5 millones para cubrir gastos logísticos y de preparación antes del inicio del certamen.
El esquema económico quedó definido de manera progresiva: US$ 50 millones para el campeón, US$ 33 millones para el subcampeón, US$ 29 millones para el tercer puesto y US$ 27 millones para el cuarto. Los equipos eliminados en cuartos de final cobraron US$ 19 millones, los que quedaron afuera en octavos recibieron US$ 15 millones, mientras que las selecciones eliminadas en dieciseisavos obtuvieron US$ 11 millones. Quienes no lograron superar la fase de grupos percibieron US$ 9 millones, además del aporte destinado a la preparación.
Una vez concluido el torneo, la FIFA transfiere esos fondos directamente a cada federación nacional. Luego, cada asociación define cómo distribuir el dinero entre jugadores, cuerpo técnico y las distintas áreas vinculadas a la participación mundialista, de acuerdo con los acuerdos internos establecidos antes del comienzo de la competencia.
Más allá del impacto económico, la final también tenía un enorme valor simbólico para la historia del fútbol argentino. Argentina buscaba conquistar su cuarta Copa del Mundo, luego de los títulos de 1978, 1986 y 2022, lo que le habría permitido igualar a Alemania e Italia con cuatro estrellas y quedar solamente por detrás de Brasil, líder histórico con cinco. El objetivo deportivo no pudo concretarse, pero el equipo de Scaloni volvió a demostrar su vigencia al disputar dos finales mundialistas consecutivas, un logro que muy pocas selecciones consiguieron en la historia del torneo.
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