Qué clubes forman parte del imperio futbolístico de Messi
El nombre de Lionel Messi volvió a sacudir al mundo del fútbol, aunque esta vez lejos de una cancha. El capitán argentino confirmó la compra del UE Cornellà, una institución catalana que compite en la Tercera RFEF, la quinta categoría del fútbol español, y dio así un paso decisivo en su transformación como empresario deportivo. La operación, en la que adquirió el 100% del paquete accionario, lo convierte por primera vez en dueño total de un club, consolidando una nueva etapa en su carrera.
Lejos de ser un movimiento aislado, la adquisición forma parte de una estrategia más amplia que muestra a Messi cada vez más involucrado en la gestión y desarrollo de proyectos futbolísticos. El foco estará puesto en la formación de talento, el crecimiento a largo plazo y la construcción de una identidad, un modelo que replica lo que marcó su propia carrera desde sus inicios en Rosario hasta su consolidación en Europa.
El Cornellà, con sede en Cornellà de Llobregat, dentro del área metropolitana de Barcelona, es un club con fuerte arraigo en el fútbol catalán. Fundado oficialmente en 1951, aunque con raíces que se remontan a 1923, se destaca por su histórica apuesta a las divisiones juveniles, de donde surgieron futbolistas como Jordi Alba, David Raya o Aitor Ruibal. Actualmente compite en el ámbito semiprofesional, con una estructura modesta y un estadio de capacidad reducida, pero con una reputación sólida en la formación de jugadores. Para Messi, representa una plataforma ideal para proyectar talento hacia la élite europea.
Pero el club español es solo una pieza dentro de un entramado que ya se extiende por varios países. En Argentina aparece Leones FC de Rosario, una institución impulsada por su familia en su ciudad natal. Allí, el rosarino tuvo un rol clave desde lo económico y estructural, con un modelo centrado en el desarrollo de juveniles. El club fue afiliado a la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) y comenzó a competir en la Primera C, donde ya muestra señales de crecimiento deportivo. La conducción está en manos de su entorno más cercano, lo que refuerza la idea de proyecto familiar a largo plazo.
A nivel internacional, también se destaca Deportivo LSM, una iniciativa que comparte con su amigo y compañero Luis Suárez. El club, con base en Uruguay, combina competencia y formación, con una infraestructura moderna en la Ciudad de la Costa, en Canelones. El proyecto ya logró avances deportivos tempranos y apunta a escalar rápidamente dentro del sistema del fútbol uruguayo, apoyado en inversión, organización y una identidad clara.
A este mapa se sumará Inter Miami, donde Messi no solo es la gran figura dentro del campo, sino también parte de un esquema que contempla su participación como socio una vez que finalice su carrera. Según adelantó el empresario Jorge Mas, el argentino tendrá la posibilidad de convertirse en accionista del club junto a los actuales propietarios, entre ellos David Beckham. Se trata de un movimiento estratégico que refuerza su proyección como inversor global dentro del fútbol.
De esta manera, el "imperio Messi" ya abarca al menos tres estructuras futbolísticas en Argentina, Uruguay y España, todas bajo una misma lógica: apostar por clubes con potencial de crecimiento, identidad formativa y capacidad de desarrollo a mediano y largo plazo. En ese contexto, la compra del Cornellà no solo amplía su presencia en Europa, sino que también abre la puerta a futuras inversiones en otras ligas y mercados emergentes.
Con 38 años y todavía vigente en la élite, Messi empieza a delinear con claridad su futuro fuera del campo. Todo indica que no seguirá el camino tradicional de entrenador o dirigente, sino que construirá un perfil distinto: el de propietario y desarrollador de clubes a escala global, con una red que podría seguir expandiéndose en los próximos años y que ya empieza a reconfigurar su legado dentro del fútbol.