La increíble diferencia económica entre los planteles de Racing y Flamengo, que definen a uno de los finalistas de la Copa Libertadores 2025
El reciente desempeño de Flamengo en la Copa Libertadores 2025 volvió a exhibir tanto su poderío económico como sus vulnerabilidades tácticas. El club brasileño realizó una inversión millonaria con el objetivo de lograr su cuarta conquista continental, pero antes deberá superar a Racing, con quien disputará este miércoles el partido de vuelta de la semifinal en el Cilindro de Avellaneda.
El "Mengao" llega entonado tras vencer 3-2 a Palmeiras y 3-0 a Botafogo en el Brasileirao, resultados que lo ubicaron en el primer lugar de la tabla junto a su primer rival. Sin embargo, su recorrido en la Libertadores estuvo plagado de altibajos. Los dirigidos por el exlateral brasileño Filipe Luis finalizaron segundos en el Grupo C con 11 puntos, la misma cantidad que Liga de Quito de Ecuador y Central Córdoba de Santiago del Estero.
En octavos de final mostraron una versión completamente distinta, al imponerse con comodidad sobre Inter de Porto Alegre por un global de 3-0. No obstante, volvió a sufrir en cuartos ante Estudiantes, al que logró eliminar en La Plata por penales.
Su llegada a la semifinal de la Copa Libertadores no es un episodio aislado, sino la consecuencia de un proyecto que combina dinero, identidad y hambre de gloria. Desde aquel equipo de Jorge Jesus que deslumbró al continente hasta este presente con Filipe Luís en el banco, el club de Río de Janeiro construyó una estructura que pocos pueden imitar. Instalaciones de elite, planteles con estrellas internacionales y una capacidad económica que le permite retener figuras que en cualquier otro país serían inalcanzables. Mientras la mayoría de los equipos argentinos o sudamericanos venden para sobrevivir, Flamengo compra para ganar.
Con un plantel valuado en 195 millones de euros (US$ 226 millones), el segundo más caro del Brasileirao, Flamengo apostó fuerte en el último mercado de pases con el objetivo de conquistar la Copa Libertadores. Solo por Samuel Lino invirtió US$ 25 millones, cifra récord en la historia del club. Junto a él destacan nombres de jerarquía como Pedro y Giorgian de Arrascaeta, mientras que en el mediocampo sobresalen Jorginho -ex jugador de Napoli y Chelsea, nominado al Balón de Oro 2021 y campeón de la Eurocopa con Italia-, Erick Pulgar y Saúl Ñíguez, ex Atlético de Madrid y Chelsea, quienes aportan experiencia internacional en un esquema 4-2-3-1 ya consolidado.
La diferencia se nota dentro y fuera de la cancha. El conjunto carioca puede traer de vuelta a jugadores de Europa, blindar contratos millonarios y seguir llenando el mítico estadio Maracaná cada fin de semana. Esa combinación de poder económico, popularidad y fútbol ofensivo lo convirtió en un gigante que impone respeto en cualquier estadio del continente, sea en Río, Buenos Aires o Montevideo. Flamengo juega con el peso de un club que siempre parece un paso adelante, que se siente local aun cuando cruza la frontera.
Sin embargo, su tendencia a monopolizar la posesión de pelota en los partidos se ha convertido en un arma de doble filo. Cuando pierde la pelota, el equipo sufre para sostener los resultados. En 11 de los últimos 16 partidos comenzó ganando, pero en varios debió resistir el empate, como ante Palmeiras, cuando pasó de un cómodo 3-1 a pedir la hora. Frente a Estudiantes de La Plata en cuartos, también exhibió esa fragilidad: dominó el primer tiempo en Brasil, pero terminó clasificando recién en los penales tras empatar 3-3 en el global.
Aun así, Flamengo tiene un ataque temible y mantiene una defensa sólida, con 56 goles convertidos y apenas 16 tantos recibidos en 29 fechas del Brasileirao. Pero sus tropiezos frente a equipos argentinos -como las caídas ante Estudiantes y Central Córdoba, que incluso lo venció 2-1 en el Maracaná- exponen un punto débil recurrente.
Del otro lado, Racing llega con confianza y mística copera. El equipo dirigido por Gustavo Costas atraviesa un gran momento: perdió sólo uno de los últimos nueve partidos y eliminó con autoridad a Vélez en cuartos de final (2-0 global).
Su plantel, valuado en 77 millones de euros (unos US$ 89 millones), es el tercero más caro del fútbol argentino, aunque está 119 millones por debajo de su rival. Lejos del poderío económico de Flamengo, Racing compensa con intensidad, solidez y experiencia internacional. Con figuras como Juan Nardoni, Santiago Sosa -baja sensible por lesión-, Marcos Di Césare y el goleador Adrián "Maravilla" Martínez (50 tantos en 87 partidos), la "Academia" recupera a casi todos sus titulares para la revancha en Avellaneda.
Racing apuesta a su espíritu colectivo y a una racha que lo devuelve, después de 28 años, a una semifinal de Libertadores. El equipo que saldría a la cancha sería con Facundo Cambeses; Gastón Martirena, Nazareno Colombo, Marcos Rojo, Gabriel Rojas; Juan Nardoni, Bruno Zuculini, Agustín Almendra; Santiago Solari, Adrián Martínez y Tomás Conechny.
Costas, símbolo de confianza, fue claro: "¿Cómo vamos a tener miedo?". Bajo su conducción, Racing se transformó en un rival temible. En el último tiempo conquistó la Copa Sudamericana tras 36 años, levantó la Recopa Sudamericana frente a Botafogo, y eliminó a varios gigantes brasileños en instancias decisivas. Aunque en la liga local su rendimiento es irregular, en la Libertadores saca una personalidad copera y un estilo aguerrido que lo vuelve difícil de doblegar. "Yo con estos jugadores voy a la guerra", dijo el entrenador tras sellar el pase a semifinales.
Flamengo, campeón en 1981, 2019 y 2022, buscará imponer su jerarquía con un once probable compuesto por Agustín Rossi; Alex Sandro, Leo Pereira, Danilo, Guillermo Varela; Erick Pulgar, Jorginho; Jorge Carrascal, Giorgian de Arrascaeta, Luiz Araújo y Gonzalo Plata.
Este miércoles, en el Cilindro, Racing intentará revertir la historia luego de perder 1-0 en la ida. Pero enfrente tendrá a un equipo que no solo juega por una final de Libertadores: también por su lugar en la eternidad. Porque si logra alzar otra vez el trofeo del máximo torneo continental, Flamengo será el primer club brasileño en conquistarlo cuatro veces, confirmando que su era dorada está lejos de terminar. El ganador enfrentará a Palmeiras o Liga de Quito en el partido decisivo.