Palmarés

¿Cuántos Mundiales ganó Inglaterra?

Los "Tres Leones" buscarán este año recuperar la gloria perdida y volver a ocupar el lugar que alguna vez los convirtió en campeones
Bobby Moore levanta el trofeo Jules Rimet tras capitanear a Inglaterra hacia su único título mundial
01-07-2026
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Inglaterra es el país donde nació el fútbol moderno, pero su historia en la Copa del Mundo comenzó mucho más tarde de lo esperado. Las profundas diferencias entre la Football Association y la FIFA durante las primeras décadas del siglo XX llevaron a la federación inglesa a abandonar el organismo en 1928. Esa decisión dejó a los británicos fuera de los tres primeros Mundiales, disputados en Uruguay 1930, Italia 1934 y Francia 1938. Recién regresaron a la FIFA en 1946 y cuatro años después hicieron su estreno en la máxima competencia.

Desde entonces, los "Tres Leones" disputaron 16 Copas del Mundo, se ausentaron únicamente en tres ocasiones por no lograr la clasificación (1974, 1978 y 1994) y conquistaron un solo título: Inglaterra 1966. A pesar de haber producido generaciones repletas de figuras, esa sigue siendo la única estrella de una selección que muchas veces llegó como favorita, pero casi siempre terminó frustrando las expectativas.

La historia de Inglaterra en los Mundiales

El debut mundialista se produjo en Brasil 1950, bajo la conducción de Walter Winterbottom. Inglaterra venció 2-0 a Chile en su estreno, pero luego protagonizó una de las mayores sorpresas de la historia del torneo al perder 1-0 frente a Estados Unidos, un equipo integrado en su mayoría por futbolistas amateurs. La posterior derrota ante España dejó a los ingleses eliminados en la primera ronda.

Cuatro años más tarde, en Suiza 1954, Inglaterra superó por primera vez la fase de grupos tras empatar 4-4 con Bélgica y derrotar al anfitrión por 2-1, aunque en cuartos de final fue eliminada por Uruguay, el campeón defensor, que se impuso 4-2.

En Suecia 1958, pese a contar con jugadores que marcarían una época como Bobby Charlton y Bobby Robson, Inglaterra no ganó ningún encuentro. Empató con la Unión Soviética, Brasil y Austria, y luego cayó en el desempate ante los soviéticos para despedirse nuevamente en la fase inicial.

En Chile 1962, el seleccionado inglés logró avanzar a cuartos de final luego de vencer a Argentina y empatar con Bulgaria tras la derrota inicial frente a Hungría. Allí apareció el Brasil de Pelé y Garrincha, que lo eliminó por 3-1 camino al bicampeonato.

Todo cambiaría cuatro años después. El Mundial de Inglaterra 1966 representa el punto más alto de la historia del seleccionado inglés. Con Alf Ramsey como entrenador, Bobby Moore como capitán y figuras como Charlton, Geoff Hurst, Roger Hunt y el arquero Gordon Banks, el dueño de casa levantó por primera y única vez la Copa del Mundo.

Tras superar la fase de grupos, Inglaterra eliminó a Argentina en cuartos de final por 1-0 en un partido que quedó marcado por la expulsión de Antonio Rattín, una de las decisiones arbitrales más discutidas de la historia de los Mundiales. 

En semifinales derrotó 2-1 a la Portugal de Eusébio, máximo goleador del torneo con nueve tantos, para acceder a la final frente a Alemania Federal. El 30 de julio de 1966, ante casi 100.000 espectadores en Wembley, se disputó uno de los encuentros más recordados de todos los tiempos. Los alemanes se adelantaron con un gol de Helmut Haller, Hurst empató rápidamente y Martin Peters puso el 2-1 a 12 minutos del final. Cuando Inglaterra acariciaba el título, Wolfgang Weber igualó a los 89 minutos y llevó el partido al tiempo suplementario.

Fue allí donde nació una de las mayores polémicas de la historia del fútbol. A los 101 minutos, Hurst remató, la pelota pegó en el travesaño y picó sobre la línea antes de salir despedida. El árbitro suizo Gottfried Dienst, tras consultar con el juez de línea soviético Tofik Bakhramov, convalidó el gol.

Ese tanto pasó a la historia como el "gol fantasma" de Wembley. Hasta hoy continúa la discusión sobre si la pelota cruzó completamente la línea. Diversos estudios llegaron a conclusiones opuestas. En 1995, investigadores de la Universidad de Oxford sostuvieron que al balón le faltaron aproximadamente seis centímetros para ingresar totalmente. Dos décadas después, en 2016, una reconstrucción realizada por Sky Sports mediante tecnología de simulación concluyó exactamente lo contrario: que había atravesado por completo la línea de meta.

El propio Hurst siempre defendió la validez del gol. "Le diré a cualquiera relacionado con el fútbol mundial: ese balón estaba al menos un metro sobre la línea, punto final. Golpeé la pelota en el medio giro. Me caí, así que tenía muy mala vista y la pelota rebotó detrás de Tilkowski, así que no la vi. Pero quieres creer más que el valor de tu vida que la pelota cruzó la línea. Y así esa creencia ha permanecido fuertemente dentro de mí", reflexionó en 2016 en diálogo con la página oficial de la FIFA. 

El arquero alemán Hans Tilkowski, por el contrario, sostuvo hasta el final de su vida que la pelota jamás había entrado totalmente. "Todavía hoy estoy 100% seguro de que no fue un gol. Miré hacia atrás por encima de mi hombro izquierdo y pude ver claramente que la pelota no estaba detrás de la línea. Rebotó en la línea. Por eso estaba tan furioso después del gol. Bajé los brazos de Bobby Charlton cuando ya estaba celebrando. Junto con Siggi Heldt y Wolfgang Overath, corrimos hacia el juez de línea e intentamos convencerlo de que se retractara de su decisión", comentó. El debate continúa abierto incluso con las imágenes disponibles. 

Más allá de la polémica, Hurst volvió a convertir minutos después para sellar el 4-2 definitivo y transformarse en el único futbolista de la historia que marcó un hat-trick en una final de la Copa del Mundo, un récord que sigue vigente.

Inglaterra se terminó consagrando campeón del mundo en el 66 tras vencer a Alemania Federal por 4-2

Como campeón defensor, Inglaterra llegó a México 1970 clasificada automáticamente y volvió a mostrarse competitiva. Superó la fase de grupos, pero en cuartos de final desperdició una ventaja de 2-0 frente a Alemania Federal. Los alemanes remontaron el encuentro y ganaron 3-2 en tiempo suplementario, iniciando una rivalidad que marcaría varias generaciones.

Luego llegaron los años más difíciles. Inglaterra ni siquiera consiguió clasificarse para Alemania Federal 1974 ni para Argentina 1978, una situación que provocó una profunda crisis deportiva y el final del exitoso ciclo de Ramsey.

El regreso se produjo en España 1982, donde el equipo ganó sus tres partidos de la primera ronda, pero quedó eliminado en una segunda ronda integrada por grupos tras empatar sin goles ante Alemania Federal y España.

En México 1986 apareció una de las mejores versiones de Gary Lineker, autor de seis goles y máximo artillero del torneo. Sin embargo, Inglaterra quedó eliminada en cuartos de final frente a la Argentina de Diego Maradona, en un partido inmortalizado por la "Mano de Dios" y el "Gol del Siglo".

La "Mano de Dios", uno de los goles más recordados en la historia de los Mundiales

Cuatro años después, en Italia 1990, los ingleses volvieron a rozar la gloria. Llegaron hasta semifinales, donde cayeron por penales frente a Alemania Federal tras empatar 1-1. Luego perdieron también el partido por el tercer puesto ante Italia y finalizaron cuartos, su mejor actuación desde el título.

La ausencia en Estados Unidos 1994 dio paso a una nueva generación encabezada por David Beckham, Paul Scholes, Alan Shearer, Michael Owen y Rio Ferdinand. En Francia 1998, Inglaterra fue eliminada nuevamente por Argentina en los penales, en un partido recordado por la expulsión de Beckham tras una reacción contra Diego Simeone, episodio que convirtió al mediocampista en blanco de durísimas críticas en su país.

En Corea-Japón 2002, Inglaterra tuvo su revancha deportiva frente a Argentina al vencerla 1-0 con un penal de Beckham, aunque luego Brasil la eliminó en cuartos de final camino a su quinto título mundial.

La historia volvió a repetirse en Alemania 2006, cuando el equipo liderado por Beckham, Steven Gerrard, Frank Lampard, John Terry y Wayne Rooney quedó eliminado otra vez en cuartos de final, esta vez frente a Portugal en la definición por penales.

Con un plantel repleto de estrellas como Gerrard, Beckham, Owen, Lampard y Rooney, Inglaterra afrontó el Mundial de Alemania 2006 como una de las grandes candidatas.

El Mundial de Sudáfrica 2010 dejó otra herida histórica. Alemania goleó 4-1 a Inglaterra en octavos de final, aunque el partido quedó marcado por un remate de Lampard que pegó en el travesaño y cruzó claramente la línea, pero el árbitro no concedió el gol. Aquella acción fue uno de los argumentos decisivos que impulsaron a la FIFA a incorporar años después la tecnología de línea de gol, justamente para evitar que se repitieran polémicas como las de 1966 y 2010.

En Brasil 2014, Inglaterra fue eliminada en la fase de grupos tras perder frente a Italia y Uruguay, cerrando una de las peores campañas de su historia reciente.

La recuperación llegó en Rusia 2018 con Gareth Southgate al frente. Guiados por Harry Kane, máximo goleador del torneo con seis tantos, los ingleses alcanzaron nuevamente las semifinales por primera vez en 28 años. Allí comenzaron ganando frente a Croacia, pero terminaron perdiendo 2-1 en el alargue. Luego cayeron también ante Bélgica en el partido por el tercer puesto y finalizaron cuartos.

En Qatar 2022, Inglaterra volvió a mostrar un gran nivel durante buena parte del torneo. Lideró cómodamente su grupo, eliminó a Senegal en octavos y cayó ajustadamente ante la Francia campeona del mundo en cuartos de final. Kane empató transitoriamente de penal, pero luego desperdició otro disparo desde los 12 pasos que pudo haber llevado el partido al suplementario.

En total, Inglaterra disputó 77 partidos mundialistas, con 34 victorias, 23 empates y 20 derrotas. Marcó 110 goles, recibió 70 y ocupa el sexto lugar en la tabla histórica de la Copa del Mundo. Además de su título en 1966, dos ingleses terminaron como goleadores del certamen: Lineker en México 1986 y Kane en Rusia 2018.

A pesar de contar con algunas de las ligas, clubes y futbolistas más prestigiosos del mundo, Inglaterra sigue viviendo a la sombra de aquella conquista obtenida hace casi seis décadas. La estrella de 1966 continúa siendo el mayor orgullo del fútbol inglés, pero también el recuerdo permanente de una deuda pendiente. En el Mundial de 2026, en su decimoséptima participación, los "Tres Leones" intentarán romper una espera que ya supera los 60 años.

Jude Bellingham y la nueva camada de Inglaterra festejan con euforia en el Mundial 2026
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