El desgarrador relato sobre el estado de salud de Carlos Bilardo: "Ya no me reconoce y hay veces que vuelvo llorando a mi casa"
Por más que su presente esté marcado por el silencio, Carlos Salvador Bilardo sigue habitando en el corazón de los hinchas como un símbolo irrepetible del fútbol argentino. El hombre que guió a la Selección a su segunda estrella en México '86 y dividió aguas con su estilo inconfundible, atraviesa sus días afectado por un síndrome neurodegenerativo (Hakim-Adams) que lo mantiene recluido en su departamento del barrio de Caballito.
Desde que en 2018 fue diagnosticado con hidrocefalia de presión normal -un cuadro que deteriora las funciones cognitivas-, Bilardo se alejó de la vida pública. El círculo íntimo se redujo a su familia y a los amigos de siempre, esos que nunca le soltaron la mano al "Narigón". Uno de ellos es Miguel Ángel Lemme, compañero inseparable, ayudante de campo y confidente, quien ahora transita el dolor silencioso de ver cómo su amigo de toda la vida ya no lo reconoce.
"Carlos a mí no me reconoce, ya no reconoce a nadie. Salvo, a veces, que confunde a la hija con la esposa", reveló Lemme en una entrevista en Súper Deportivo Radio. La voz le tiembla. "Yo dije siempre que el día que no me reconozca, no voy más. Pero es más fuerte que yo. No lo puedo dejar".
La lealtad de Lemme es conmovedora. Lo conoció en 1982 cuando era jugador de Estudiantes de La Plata y Bilardo, su entrenador. Desde entonces, nunca se separaron. "Él tuvo 200.000 personas al lado y siempre me buscó a mí. Fue una conexión que dura hasta ahora", cuenta. "Antes lo visitaba de lunes a viernes. Ahora voy tres veces por semana porque me hace mal... pero voy igual", destacó.
Cada visita tiene un ritual: "Le canto 'Es el equipo del Narigón'. Siempre le hago lo mismo, le canto, lo beso, lo abrazo. Me quedo un rato, y cuando llega la familia, me voy".
En una de las últimas charlas, Lemme vivió un momento que todavía lo sacude: "Estaba durmiendo y de repente me pregunta: '¿Qué hacemos acá?'. Le digo: '¿Dónde querés estar? ¿Dónde estábamos antes?' Y me dice: 'Sí, sí...'. Ahí exploté. Hay veces que me vuelvo llorando a mi casa".
Hoy Bilardo no puede ver a la distancia la gloria que ayudó a construir. Pero estuvo presente cuando la Selección Argentina levantó la tercera Copa del Mundo en Qatar 2022, acompañado por sus campeones del '86, los que lo siguen cuidando. Y aunque su memoria se diluya, su huella es imborrable. Porque hay personajes que trascienden el tiempo y los diagnósticos. Y el "Doctor", sin duda, es uno de ellos.